La Selección no trajo la copa original, queda en poder de la FIFA



Los jugadores de la Selección argentina comenzaron la caravana para festejar la obtención de la Copa del Mundo. Miles de hinchas se encuentran apostados a lo largo del recorrido para homenajearlos por el título obtenido en el Mundial Qatar 2022, sin embargo, hay un dato que se conocía poco: no llevan el trofeo original con ellos.

De acuerdo a lo que establece el reglamento, desde el Mundial de 1974 disputado en Alemania, ninguna Federación de un país podrá conservar definitivamente el trofeo, que seguirá en posesión de la FIFA. Anteriormente, en el Mundial de México 1970, la Federación Brasileña se quedó con la propiedad de la Copa denominada Jules Rimet por ganar tres veces el trofeo.

“Ningún país podrá conservar definitivamente el trofeo actual de la Copa Mundial de la FIFA, ya que las normas establecen que permanecerá en posesión de la FIFA”, marca el reglamento actual. Pero eso no es todo: el campeón tampoco puede sacar el trofeo del estadio Lusail y se lleva un Trofeo de Campeones, que es una réplica del original, que según la FIFA está fabricado con 5 kilogramos macizos de oro de 18 quilates.



Argentina fue premiada en el campo de juego con medallas y se le entregó la Copa de la FIFA para que fuera levantada en los festejos. Los jugadores pudieron sacarse fotos, pasearla por la cancha y llevarla al vestuario, pero de ninguna manera pudieron salir del estadio con ella. Los agentes de la FIFA se quedaron con el trofeo una vez que el campeón dejó el estadio. Inmediatamente, fue trasladada a la sede de la institución en Zurich, en Suiza, donde permanecerá hasta el Mundial 2026.

El campeón del Mundial se lleva el Trofeo de Campeones
La Selección argentina se llevó el denominado Trofeo de Campeones de la FIFA. Pudo sacarlo del estadio y traerlo al país para festejar con la gente. Se trata de una réplica del original, no es de oro macizo, y seguirá perteneciendo a la FIFA.

En algunos casos, las Federaciones que logran el título del mundo hacen una segunda réplica para poder exhibirla de manera definitiva.