JUNTOS POR EL GATOPARDISMO

Otra vez casi todos los diputados de Juntos por el Cambio (7 de 9) votaron a Carlos Rovira como titular del parlamento local. Leopoldo Marechal decía que “cuando se recibe un nombre se recibe un destino”. Pues entonces, como salvo haber figurado en una boleta diferente, es más fácil contar las arenas del desierto que verlos a ellos enfrentarse con el dueño de Misiones, este frente podría mutar de nombre y ponerse el del título.

Este sábado 10 de diciembre Rovira fue reelecto por 16º vez como presidente de la Cámara de Representantes. Lleva 15 años consecutivos como diputado provincial y como titular de la legislatura provincial. Algo propio de un feudo. Tuvo el voto de sus 27 adulones renovadores pero también de 7 de los 9 de Juntos por el Cambio, de los 3 que responden a «Cacho» Bárbaro y el de Martín Sereno.

¿Cómo votaron concretamente los 9 diputados de Juntos por el Cambio?

Jorge Lacour, Gladys Cornelius, Ariel “Pepe” Pianesi y Lilia Torres, los cuatro de la UCR, a favor de Rovira. Jorge Ratier Berrondo, Mikaela “Miky” González Coria y Roxana Velázquez Larraburu, los tres del PRO, también a favor de Rovira. German Kiczka, del puertismo llamado Activar, se abstuvo. Y Horacio Loreiro, del PRO, estuvo ausente con aviso (lo había votado el año pasado). 7 apoyos, 1 abstención, y 1 ausente. Una vergüenza. Otra más.

Esto generó una lógica repulsa de la sociedad que no se banca tanta concentración de poder en una persona, sistema que acaba de cumplir diecinueve años. Una sociedad que también debería plantearse si para ellos la palabra “cambio” es un imán o un repelente. Porque el año pasado el entonces diputado radical Gustavo González se postuló en los comicios internos de Juntos por el Cambio y, de las cinco listas que se presentaron, la de González terminó cuarta y penúltima. González fue el único que, además no votar a Rovira, se enfrentó con él cara a cara en la cámara. ¿Qué le pasa a una sociedad que pide una actitud de lucha que después no banca con el voto? ¿Quieren opositores pero no tanto?

La justificación de los diputados es que “el pueblo le dio la mayoría a la renovación y deben presidir la cámara”. Algo que se refuta solo cuando viene de quiénes, con toda la letra que hay, no abren la boca ni para bostezar. Con silencios que hacen ruido. El propio comité Oberá del radicalismo les pidió a sus diputados que no vuelvan a votar a Rovira y no hubo caso. En Misiones, si la vas de opositor, te tenes que enfrentar a los intereses de Rovira. Sino sos un bluff.

Rovira y sus títeres de “La Rosadita” llevan dos décadas en el poder y cada vez cuesta más encontrar espacios que no controlen.

El príncipe de Talleyrand, aquél brillante diplomático francés de la época final de Napoleón, decía que “El hombre inventó la palabra para disimular lo que piensa”.

En Misiones, los que hacen poco y nada por cambiar, se llaman Juntos por el Cambio.

Walter Anestiades