Reforma de la Corte Suprema: aún si el oficialismo lograra aprobarla en Diputados, no podría nombrar jueces

Tras la sesión en el Senado, las chances de sancionarla en la Cámara Baja son casi nulas. El Frente de Todos tampoco tiene los votos para nombrar nuevos miembros del máximo tribunal.
El Frente de Todos, con ayuda de aliados, aprobó este jueves en el Senado el proyecto de reforma de la Corte Suprema. Sin embargo, entre el oficialismo y en la oposición crecía curiosamente en las últimas un consenso: es casi imposible que la iniciativa avance en la Cámara de Diputados.
Por otra parte, si se convirtiera en ley el proyecto que busca llevar a 15 el número de jueces de la Corte, el kirchnerismo tampoco tendría luego, con la composición actual del Senado, los votos necesarios para designar a los nuevos miembros del máximo tribunal.
Para aprobar cualquier pliego le haría falta una mayoría agravada de dos tercios de los presentes, es decir, 48 senadores si todos asistieran al recinto en el día de una hipotética sesión. El Frente de Todos tiene 35 y con aliados puede llegar a 38.
El debate de la reforma de la Corte en el Senado dejó ciertos indicios de los apoyos y rechazos que tendrá en Diputados. La iniciativa fue aprobada en la Cámara Alta por 36 votos a favor, 33 en contra. El Frente de Todos recibió tres apoyos clave de senadores que no integran el bloque oficialista: el rionegrino Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), la riojana Clara Vega (Hay Futuro Argentina) y la misionera Magdalena Solari Quintana (Frente de la Concordia).
Reforma de la Corte Suprema: cómo están los números en Diputados
En Diputados, para alcanzar el quorum e iniciar una sesión se necesitan 129 legisladores presentes. El Frente de Todos está integrado por 118. Considerando los apoyos en el Senado, también acompañarían en la Cámara Baja los 4 diputados que integran el interbloque Provincias Unidas (de Juntos Somos Río Negro y el Frente de la Concordia misionero) y 1 del Movimiento Popular Neuquino (MPN)
Hasta ahí, el oficialismo sumaría el apoyo de 123 legisladores, lejos de los 129 necesarios para sesionar. Se abren entonces una serie de incógnitas.
Una es qué hará el diputado santacruceño Claudio Vidal, del bloque SER, que ha acompañado en el pasado proyectos del oficialismo, pero hasta ahora no respaldó ninguna de las iniciativas judiciales que impulsó el kirchnerismo en el Senado y que quedaron trabadas en Diputados: la reforma judicial del fuero federal, la del Ministerio Público Fiscal y la del Consejo de la Magistratura.
La otra incógnita, más importante, es qué harán los 4 diputados que integran el Frente de Izquierda. “Pensar que con solo cambiar el número de participantes de la Corte, incorporando representantes de provincias o incluso algunas mujeres, se va a modificar seriamente el carácter clasista, patriarcal y antidemocrático de la Corte Suprema y el Poder Judicial, es como mínimo ingenuo. Sostenemos que hace falta la mirada popular, proponemos la elección de los jueces por voto popular y juicio por jurados. No acompañamos”, anticiparon a TN en el bloque.
“No es nuestra agenda y no daríamos quorum”, agregaba otra fuente de la bancada. Existía, no obstante, una posibilidad: si el proyecto de la Corte se tratara junto a otro que defiende la Izquierda, como la Ley de Humedales, el bloque podría verse obligado a revaluar su participación.
Si la izquierda se sumara y el santacruceño Vidal, del bloque SER, también, entonces el número de diputados dispuesto a sesionar sería 128.
Pero el oficialismo no tiene muchos más sectores en los que buscar acompañamiento. Juntos por el Cambio, de 116 diputados, tomará en Diputados la misma actitud que tuvo en el Senado: no dará quorum y, en todo caso iría a discutir luego si el oficialismo consiguiera abrir la sesión. Si algún diputado del interbloque opositor colaborara con el quorum, sería lisa y llanamente un quiebre formal y un problema mayor para la coalición que la sanción de la reforma de la Corte.
El Interbloque Federal está compuesto por 8 diputados: dos del socialismo, tres del peronismo bonaerense y tres del peronismo cordobés. Córdoba Federal ya demostró su rechazo en el Senado y además se pronunció públicamente en contra en Twitter. Por otra parte, el presidente del Interbloque Federal, Alejandro “Topo” Rodríguez fue categórico. “La Reforma de la Corte no se tratará en la Cámara de Diputados”, dijo en las últimas horas.
Tampoco acompañarían los dos bloques liberales que tiene la Cámara Baja y que integran en total 4 diputados: dos de Avanza Libertad, de José Luis Espert, y dos de La Libertad Avanza, de Javier Milei.
Sumando a Juntos por el Cambio, Interbloque Federal y los liberales, el número para el rechazo da 128. Y entre estos bloques ya comenzaron los contactos para no dar quorum.
Pero hay un diputado más, que también integra el bloque SER, y se trata del cordobés Felipe Álvarez. Fuentes parlamentarias destacaron que el legislador está trabajando políticamente, en el último tiempo, con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta (PRO).
Así las cosas, el rechazo a tratar la reforma de la Corte llegaría a 129 diputados. Según fuentes parlamentarias, la clave es que exista o no quorum: si la sesión se iniciara, no serán necesarios 129 votos para aprobarla, sino solo un voto positivos más que los negativos.