Investigan a policías por tortura del adolescente con problemas de adicción que falleció en el Samic

Según la autopsia realizada en Posadas, no se encontraron marcas de un supuesto intento de suicidio por ahorcamiento, como indicaron desde la policía, aunque estas podrían haber desaparecido con el paso de las semanas. 

Un preso de 17 años debió ser trasladado al hospital Samic de Oberá por un supuesto intento de suicidio donde permaneció internado varias semanas hasta que falleció este lunes. El adolescente le aseguró a su madre que fue torturado en la comisaría de Campo Grande. Ahora se invsetiga a los policías de la seccional.

Gabriel Pintos fue detenido el pasado 22 de junio por la denuncia de un vecino por ruidos molestos. Debía pasar 20 días detenido en una celda de la Comisaría de Campo Grande, pero con el pasar de los días les informó a sus familiares que estaba sufriendo agresiones por parte de los oficiales.

“Gabriel tenía problemas de adicción y la Policía le quería hacer cargo de todos los robos de la zona, pero lo metieron preso por la denuncia de un vecino por la música fuerte. La Policía le tenía bronca, le tenía marcado y él me contó que lo torturaron”, aseguró su madre, Nélida Fernández, al diario El Territorio.

Sin embargo, cuando apenas trascurrieron tres días de detención, desde la comisaría le informaron que durante la madrugada un efectivo de guardia encontró al joven colgado de una colcha. Solicitó ayuda para descolgarlo y lo trasladaron al hospital local, pero por la complejidad del cuadro fue derivado a Samic de Oberá. Casi al mismo tiempo, la mujer radicó una denuncia ante la fiscalía de Instrucción Dos. Allí relató que días antes su hijo le manifestó que fue torturado por policías de la seccional. Declaró que el menor le contó que varios policías lo golpearon y amenazaron con asesinarlo si no confesaba ser el autor de un robo que investigaban.

“Me dijo que los policías le pegaron mucho en la cabeza. Cuando lo pasaron al juzgado hablé con él y en voz baja me dijo: ‘Mami, no me dejaron marcas en el cuerpo, pero tengo la cabeza llena de globos y me duele mucho. No te puedo contar más nada, pero cuando salga quiero hacer una denuncia’. No podía hablar más porque había cuatro policías ahí”, detalló la mujer. A la acusación de la madre se sumó la declaración de un testigo que señaló que el chico le relató sobre las amenazas que recibió. “Mirá pendejo, si queremos te matamos, te llevamos a un arroyo y te llenamos de piedras para que nunca nadie te encuentre”, le habían dicho. También, la hermana del adolescente aseguró que sufrió agresiones por parte de los policías y que la torturaron en un tacho con agua.

Por el supuesto intento de suicidio, desde la comisaría informaron que el joven había dejado una carta en la casa de la novia, pero nunca apareció y su mamá sostuvo que eso fue un invento de la policía porque su hijo no sabía leer ni escribir.

Tras llegar al hospital, Pintos permaneció tres semanas en terapia intensiva bajo coma inducido, pero en los últimos días había tenido una gran mejoría. “Ya le habían dado el alta, pero tuvo bronquitis y nos tuvimos que quedar unos días más. El fin de semana pasó bien, no le ponían oxígeno y empezó a comer mejor. Estaba un poco débil porque bajó mucho de peso por tantos días en terapia, pero según los médicos en pocos días podíamos volver a casa”, explicó Nélida.

Sin embargo, este lunes Gabriel murió y las incógnitas sobre su muerte crecen. “Amaneció bien, le compré un yogurt y desayunó. Al mediodía tuve que ausentarme un rato y cuando volví me dijeron que falleció de un paro. Estaba bien, pero salgo y se muere”, lamentó en medio del dolor.

En cuanto a la causa de la muerte, el director del Samic, Héctor González, informó que Gabriel Pintos padecía “secuelas neurológicas por asfixia y ya estaba en sala; pero tenía alguna secuela pulmonar y lo llevaron para hacer una vía central e hizo un paro. Lo reanimaron pero estaba muy secuelado y falleció”.

Por su parte, la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura Misiones, pidió a la justicia investigar los hechos. Eduardo Magno Scherer, presidente del organismo contó que hasta el momento no recibieron información oficial de la autopsia del joven. Respecto a signos de ahorcamiento, señaló a Misionesline que “pasaron 44 días de esa situación, entonces es muy difícil, según nuestro asesor médico, que salga una lesión en el cuello».

“Ante esa situación intervenimos y solicitamos a la Jefatura de la provincia de Misiones que informe lo que ocurrió respecto a este supuesto intento suicidio que habría intentado perpetrar el joven Pintos y por el cual estaba alojado en el SAMIC”, indicó, agregando que “también solicitamos los informes para saber porque un menor de 17 años estaba alojado en una comisaría, cuando es un hecho que está prohibido por la Ley N° 14, recientemente sancionada hace aproximadamente dos años en la que se prohíbe la permanencia de menores de edad en comisarías”, apuntó.

Por otro lado, la hermana de Gabriel Pintos, también expresó públicamente que fue detenida y habría sufrido maltratos de parte del personal policial: “En este caso intervino la comisionada Constanza Yudar, quien viene trabajando en la comisión con una perspectiva de género y diversidad. Fue con una asistente social que trabaja con nosotros, se entrevistó con la joven y se le tomó la denuncia”, indicó.

A partir de la sugerencia de la Comisión, la joven realizó la denuncia: «También mandamos un escrito vía mail a la Fiscalía que estaba interviniendo en ese momento solicitando que se le de un tratamiento con perspectiva de género a la cuestión. Entendemos que la hermana de Pintos, Gisela, fue violentada por su condición de género”, desarrolló.