Desde que escribí esto hace casi 8 años (30/04/2014) lo único que ha cambiado es que LA INSEGURIDAD CADA DÍA ESTÁ PEOR EN OBERÁ, sumándose nuevas y más violentas modalidades delictivas en perjuicio de la gente que trabaja honestamente.

EN OBERÁ, LA INSEGURIDAD ESTÁ CADA DÍA MÁS CERCA NUESTRO.
30 de abril de 2014
La vida me ha dado muchos conocidos y algunos grandes amigos, uno de ellos sin dudas es Diego; mi abuelo fue amigo de su abuelo, mi padre es amigo de su padre, parecía que estábamos predestinados a ser amigos, pero más allá de todo nos elegimos como amigos desde que teníamos cinco (5) años y el transcurso del tiempo no hizo más que fortalecer ese vínculo fraternal de considerarlo «un hermano por elección».
Hoy me enteré que tres delincuentes intentaron asaltar «con un arma de fuego» el negocio de él y su familia (Joyería Brasil). Su padre, Don Noli (más conocido como el brasilero –lamentablemente ya fallecido-), y él se resistieron y pudieron ahuyentar a los delincuentes sin que se llevaran el botín que pretendían.
Quiero decir algo al respecto y compartirlo con todos los que quieren a Oberá:
Esos delincuentes no se llevaron bienes materiales, pero lastimaron a Don Noli golpeándolo a en la cabeza y a Diego en un ojo; podría alegrarme de que no haya sido peor que no los hayan lastimado más o que no los mataran (con el arma de fuego que llevaban). Sin embargo debo reconocer que si bien siento alivio de que no haya sido peor la situación y reconozco un sano orgullo de que hayan podido repeler a los delincuentes; HAY ALGO QUE ME DA MUCHÍSIMA BRONCA, QUE ES QUE ESOS DELINCUENTES SE LLEVARON ALGO MUY VALIOSO, LA TRANQUILIDAD DE UNA TRABAJADORA Y QUERIDA FAMILIA DE OBERÁ DE VIVIR EN PAZ. Y ESA SITUACIÓN SE AMPLÍA A TODOS CUANTOS LOS CONOCEMOS Y APRECIAMOS, Y A TODOS LOS QUE VALORAMOS VIVIR EN UNA CIUDAD SEGURA.
ASÍ QUE NO ME RESIGNARÉ A DECIR SIMPLEMENTE: «PUDO HABER SIDO PEOR», PUES ESTO NO DEBIÓ OCURRIR.
Y qué podemos hacer al respecto, primeramente tomar conciencia de que la inseguridad es un problema grave y generalizado en Oberá (ya no son simples rateritos, hay gente armada dispuesta a todo y su accionar comprenden todos los barrios sin excepción). Podemos coordinarnos con nuestros vecinos, cuidarnos entre todos. Y fundamentalmente exigir como ciudadanos (al votar y al peticionar a las autoridades) que la inseguridad sea tomada en cuenta por la dirigencia, no como un prejuicio ideológico, sino como lo que verdaderamente es: un complejo y serio problema que nos afecta a todos.
Tomemos conciencia y actuemos antes de que sea nuestra propia familia la que aparezca en estas notas policiales.
Por Duilio Boher

