Ley de Envases: la nueva tasa la pagarían industrias de envases que no se puedan reciclar

Los legisladores del Frente de Todos respondieron a las críticas que el proyecto recibe por parte de la oposición y de las empresas «que no quieren pagar» por causar un impacto ambiental que podría reducirse con el financiamiento al reciclado.

Funcionarios del gobierno nacional y diputados del Frente de Todos rechazaron este lunes las críticas de la oposición al proyecto de Ley de Envases y aclararon que la iniciativa no crea «un nuevo gravamen», sino que se trata de una tasa ambiental que tendrán que pagar aquellas industrias que elaboren envases que no se puedan reciclar.

Se trata de una iniciativa que el oficialismo de la Cámara de Diputados buscará aprobar en la próxima sesión, que se realizaría la semana que viene, para tratar este proyecto junto a otras iniciativas pendientes.

El proyecto generó esta semana fuertes controversias con los sectores de la industria y de la oposición, que anticipó su rechazo al texto impulsado por el Poder Ejecutivo, al advertir que incluía la creación de un nuevo gravamen.

En torno al texto, la diputada nacional del Frente de Todos (FdT), Daniela Vilar, respondió a las críticas de sectores empresarios y opositores al proyecto, al considerar que el texto «ya tuvo todo el rebote del lobby empresarial y mediático» y sostuvo que «lo que dicen de la tasa es mentira, se va a acordar. No va a superar el 3% por envase, no por producto».
«Si las empresas no quieren pagar la tasa tienen que generar envases retornables o reciclables», explicó Vilar, en declaraciones a El Destape Radio, y agregó que «la ley incorpora el principio de responsabilidad extendida de los productores».

«En todo el mundo las empresas se hacen responsables del impacto ambiental que generan sus envases», sostuvo y advirtió que la Cámara de Comercio de Estados Unidos «es la que hace lobby contra el Envase con Inclusión Social».

Vilar dijo demás que «las empresas quieren que la disposición final de los envases quede entre privados y que no haya regulación desde el Estado».

En tanto, en declaraciones a Télam, el diputado nacional del FdT, Itai Hagman, detalló que el proyecto «busca resolver el problema con un doble objetivo: a través de la tasa variable al productor, desincentivar el uso de los envases más contaminantes».Sobre ese punto, afirmó que «es importante recalcar que la tasa puede ser cero si las empresas utilizan materiales 100% reciclables o si tienen un sistema propio de reciclado de sus envases y, si no, es una tasa que crece a medida que crece el impacto ambiental negativo del material que se usa para el envase».

Hagman afirmó que el segundo objetivo «tiene que ver con financiar el sistema de reciclado que llevan adelante los recicladores urbanos que es muy importante porque genera puestos de trabajo y permite además generar un insumo muy importante para la industria».

«Hoy la Argentina importa material reciclado y con este proyecto no solo se genera trabajo, sino que se permite abastecer la industria local de material reciclado», agregó.

En esa misma línea, el diputado nacional Federico Fagioli, del Frente Patria Grande, aseguró que «está claro que el lobby empezó, que ciertas empresas y ciertos sectores mienten para no pagar, que no hay interés por el impacto socioambiental que ellos mismos generan. Instalan discursos erróneos porque no quieren hacerse responsables».»El proyecto no es un impuesto, es una tasa ambiental, contemplada en el derecho ambiental y se calcula según el envase que se utilice de acuerdo a la Unidad de Gestión del Envase. Es decir, cuanto más amigable con el ambiente sea el envase, menor será la tasa», precisó el legislador a Télam, uno de los que trabajó con el gobierno en la elaboración de la iniciativa.