Se encadenará frente al Tribunal reclamando libertad condicional para su pareja: “necesito que él salga y trabaje”

Daniela González, pareja de un condenado por homicidio simple en 2019, reclama que le concedan la libertad condicional. Está preso en la Unidad Penal 2 de Oberá, pero la causa se encuentra en Posadas dado que el hecho ocurrió en mayo de 2016, en el barrio El Porvenir de esa ciudad. Quedó privado de su libertad desde ese momento.  

“Mañana (jueves) me voy a Posadas y me voy a encadenar frente al tribunal penal 2, voy a hacer huelga de hambre a secas, sin tomar agua ni comer hasta que lo larguen, y él lo va a hacer desde adentro del penal porque hoy le tenían que otorgar la condicional, cumplió con todos los requisitos y ni siquiera le informaron hoy”, indicó. 

La mujer indicó que su pareja ya podía recibir transitoria en marzo del año pasado, pero no le concedieron por la pandemia. “Tiene buena conducta, se ganó todos los beneficios, periodo de prueba para salir a trabajar, todo lo que exige la ley, pero el juez de Posadas no le otorga de ninguna manera”, dijo señalando que unos 150 reclusos están en la misma situación. González aseguró que en otros penales se están otorgando las condicionales, “estamos en Misiones, es la misma ley, ¿por qué no largan?”, se preguntó.

“Yo ya no aguanto más esto, gasto 40 mil en él ahí encerrado, tengo que pagar alquiler, tengo que vivir, tengo que trabajar, soy vendedora ambulante, y me estoy volviendo loca, no aguanto más esta situación, necesito que él salga y me ayude, necesito que trabaje, necesito hacer mi vida normalmente otra vez y no se puede así”, contó. 

Agregó que “yo quiero una medida cautelar para él porque ahí adentro es un desastre, no sabés lo que le hacen, de todo, le golpean, le trasladan”, señaló precisando que “él está en la UP2 de Oberá, pero la causa está en Posadas, y todos los que tienen causas en Posadas pero están detenidos en Oberá, Puerto Rico, Eldorado y Loreto, no salen porque el juez de Posadas no otorga desde que comenzó la pandemia. Hay gente que está 1 año y 8 meses pasados de su condicional y no los largan”, explicó. 

“Yo creo que todos se merecen una nueva vida, una nueva oportunidad, el que aprendió se merece una nueva oportunidad”, finalizó. 

En julio pasado, familiares de internos alojados en la Unidad Penal II de Oberá se manifestaron con pancartas frente al Tribunal Penal Uno de Oberá reclamando mejores condiciones sanitarias y alimentarias, además de que se agilicen los trámites de las causas en revisión y salidas condicionales frenadas por la pandemia.

El penal obereño cuenta actualmente con 335 internos. En ese momento, los familiares reclamaron que la comida de “todos los días es una sopa lavada”, y por las restricciones “no les podemos entregar comida preparada, sino sólo mercadería”.