SECUELAS DE LA “DEDOCRACIA”

Cuando el embrutecimiento se impone a la conciencia cívica, sobresale la incapacidad de valorar que los partidos políticos diriman sus pleitos en internas. Las PASO son para eso. Pero en el Frente de Todos decide el dedo de Cristina Kirchner y en la renovación el de Carlos Rovira. ¿Resultados? Con un dedo “bendicen” para adentro, y con el otro hacen “fuck you” para afuera. Y afuera estás vos…

Hace apenas una semana la Argentina tuvo unas nuevas Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. ¿Qué es eso? Es una ley que rige desde diciembre de 2009, para que los partidos políticos y los frentes electorales diriman allí sus disputas internas. El Frente de Todos, continuando con la tradición verticalista que solo tenía sentido en vida de Perón, en vez de “pelearse” en las PASO, presentó listas de “unidad” (ja ja ja) para que la gilada confunda “dedocracia” con “orden”. ¿Resultado?: todo el país padeciendo que el peronismo “arregle” sus asuntos desde el estado por enésima vez en medio siglo.

Algo similar ocurre en la renovación misionera, donde el amo Carlos Rovira usa la ley de lemas para que los muchachos se traicionen por abajo, sin salpicar arriba.

En nuestro país la democracia interna de los partidos políticos es desdeñada. Con la elogiable excepción del radicalismo.

En vez de usar los cinco dedos de una mano para poner una boleta en una urna, el déspota prefiere usar dos.

Con el índice señala quién sí y quién no entre los suyos.

Y con el mayor, como estamos viendo, le hace “fuck you” a todos los demás.



Por Walter Anestiades