“Me dieron 24 horas para desalojar, los alquileres no me aceptan con hijos, ¿me meto en un espacio verde?”

Llaman a la solidaridad por una familia que no consigue un lugar donde vivir y la están desalojando.
“Es triste no poder tener mi casita propia, me dieron 24 horas para desalojar, qué hago?, si tengo a mis hijos y en todos lados me cierran las puertas, los alquileres no me aceptan con hijos”, manifestó una empleada municipal de Oberá, María R., asegurando que pidió una “casita a la municipalidad y no me dan, ¿entonces me meto en un espacio verde?”, se preguntó.
La empleada municipal afirmó que está al día con el alquiler de su casa, pero no podrá afrontar el aumento del contrato. Actualmente alquila una casa cerca del supermercado El Cóndor al costo mensual de 12 mil pesos más servicios, pero con la actualización del contrato, le suben a 16 mil. “Yo soy madre soletera, tengo tres hijos, no puedo con mi sueldo”, aseguró.
Además en la zona “no tengo colectivos, busqué algo más cerca del centro por mis hijos que van a la escuela pero es imposible, no me quieren alquilar porque tengo hijos y por inmobiliaria piden demasiado”, contó.
Al respecto, la precandidata a diputada nacional por el Frente de Todos, Laura de la Cruz Vargas, expresó que “son muchas las familias que están sufriendo”.
“La realidad es la única verdad dice una frase, y acá en este estado de un WatsApp de una familia municipal expresa lo que está sufriendo el pueblo misionero, en especial Oberá tenemos un problema habitacional terrible y desesperante para cientos de familias, y lamentablemente tenemos un intendente ausente que jamás atendió a los ciudadanos tampoco respondió notas con firmas que le hicimos llegar, estos señores políticos subestiman a los ciudadanos escondidos en un manto de propagandas que más temprano que tarde el pueblo comenzara a despertar”, agregó Vargas quien dio a conocer la situación.
“Hago pública esta problemática porque nos duele en el alma lo que la gente está sufriendo en esta ciudad donde este problema es una característica del lugar y tiende a empeorar, y el estado está ausente pues las viviendas que IPRODHA construye esta muy lejos de dar soluciones a este angustiante y desesperante problema un derecho que se le es negado cada día a más familias obereñas obligándolos a vivir en forma inhumana en su mayoría, obligando a una gran parte a aglomerarse en lugares sin cloacas, sin luz, sin agua potable”, finalizó.