LA LISTA A LA QUE HAY QUE BOTAR

Carlos Rovira confirmó al trío de pre-candidatos a diputados nacionales en las PASO de septiembre y de, ya ungidos candidatos, a las generales de noviembre. Cada uno de ellos, como el partido que lleva dos décadas gobernando Misiones, ofrece decenas de razones para botarlos como Dios manda.

-Carlos Fernández, que al postularse en primer lugar será electo dado el piso provincial de votos renovadores, en diciembre dejará la intendencia de Oberá y le hará un “fuck you” a las esperanzas de los 18.520 electores que el 2 de junio de 2019 volvieron a confiar en él. ¿A quién dejará como alcalde de Oberá en los dos años que restarán de su mandato? El presidente del legislativo comunal, Pablo Hassan, se relame.

-Claudia Gauto es la titular de la decorativa “Sociedad del Conocimiento” y apoderada del partido de gobierno. De su suerte dependerá la victoria o derrota de la renovación ya que competirá por la segunda diputación con Juntos por el Cambio y con los kirchneristas. Y ahí estará la incógnita del comicio provincial: si el oficialismo se quedará con dos de las tres bancas o si deberá conformarse con una sola y ver como otros se reparten las demás.

-Fernando Meza es el vicepresidente primero del Concejo Deliberante de Posadas. Va de relleno en el tercer lugar (ningún espacio meterá tres diputados), pero su candidatura es un guiño al alcalde Stelatto, la marioneta estrella que Rovira ordenó blindar e impulsar para 2023.

Veremos que resulta de la interna de Juntos por el Cambio. Si en el radicalismo gana Arjol y Rovira podrá relajarse o si gana Gustavo González y entonces deberá controlar su presión arterial. También se verá si el PRO misionero consigue más apoyo del que sus candidatos parecen merecer. Y si Pedro logra ser Pedro o será siempre Puerta (h).

El kirchnerismo misionero, culposamente renovador (porque hay que ser un supino ignorante para desconocer la ligazón que hay desde su génesis entre ambos sectores), tendrá el desafío de desempatar: o repite el triunfo de las presidenciales de hace dos años. O repite el fracaso de las provinciales de junio.

Muchos misioneros han encontrado la forma de vivir sin servir a un amo. Con independencia, esfuerzo y una encomiable resistencia al feudo.

Son los que ya saben a quién hay que botar.



Por Walter Anestiades