Tras fallecer en el Samic y quedar sin medio de traslado, el ataúd tuvo que ser trasladado en moto

Lucinda, esposa del cacique de la comunidad Tecoy’má ubicada en la Biosfera Yabotí, falleció el pasado jueves en el Hospital SAMIC de Oberá debido a una neumonía. Recién el sábado pudieron trasladar sus restos hacia su comunidad debido a la dificultad de acceso a la zona.

Las imágenes del traslado en motocicleta de un ataúd en medio de la selva por caminos de tierras intransitables causó indignación total. Se trata del cuerpo de Lucinda, esposa del cacique de la comunidad Tecoy’má ubicada en la Biosfera Yabotí, quien el pasado jueves falleció en el Hospital SAMIC de Oberá debido a una  neumonía. Recién el sábado pudieron trasladar sus restos hacia su comunidad debido a la dificultad de acceso a la zona.

María “Kiki” Ramírez del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), observó que el día que trasladaron el féretro “estaba lloviendo y como los caminos son muy feos dejaron el ataúd en una comunidad cercana a la aldea, hasta que pudieron llevar en una motocicleta”. 

Desde el Municipio de El Soberbio señalaron a este Diario que “se contrató el servicio de una funeraria local, la cual buscó el cuerpo y volvió, pero llegó la noche. Estas aldeas están pasando el arroyo Pepirí, a unos 60 kilómetros de El Soberbio y ya es parte de San Pedro”. “Igual contratamos la funeraria, pero el coche fúnebre se metió hasta donde pudo y ya entrada la noche (23 horas) dejó el cuerpo en la primera aldea al parecer; además los caminos no están bien”, relataron y agregaron que “se hizo el esfuerzo de contratar la funeraria”.



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