Guzmán le avisó a los empresarios que “No es nuestra idea un país de impuestos bajos y gasto público bajo”

El ministro de Economía expuso en un evento del Consejo Interamericano de Comercio y Producción. Pidió “cooperación” a los ejecutivos para bajar la inflación.
El ministro de Economía Martín Guzmán volvió a verse las caras con algunos de los empresarios más importantes del país y dejó una definición sobre uno de los temas sobre el que los ejecutivos buscaron respuestas del funcionario: “No es nuestra idea un país de impuestos bajos y gasto público bajo”, dijo Guzmán.
El ministro encabezó el evento del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) que llevó como título “Argentina: de la recuperación al crecimiento”. Guzmán dialogó con el presidente del Cicyp, Daniel Funes de Rioja, también titular de la UIA y la Copal.
La consulta más repetida por el empresariado –solo un grupo de ejecutivos participó de forma presencial en los fríos jardines de un hotel céntrico porteño, otros estuvieron presentes por medio de una videconferencia– tuvo que ver con los impuestos. “¿Cuál es la política tributaria de este Gobierno? La que estamos haciendo. En los últimos meses sin grandilocuencia venimos desarmando la reforma impositiva del gobierno anterior”, mencionó Guzmán.
“Dimos pasos importantes para tener una estructura tributaria alineada con la idea de fortalecimiento fiscal, progresividad, incentivos adecuados para la producción y la inversión, más armoniosa y más simplificada”, continuó el ministro. El Gobierno de Macri, aseguró Guzmán, “redujo impuestos y achicó el Estado para generar un sendero virtuoso y eso no pasó. No pasa nunca”, dijo.
“El Gobierno piensa la política tributaria de forma integral, y además conducimos nosotros que fuimos elegidos por el pueblo, el presidente y la vicepresidenta. Invitamos a la concertación a todos para trabajar bajo nuestra conducción”, siguió Guzmán. Y remató con una definición: “No es nuestra idea un país de impuestos bajos y gasto público bajo”.
Sobre la inflación, el ministro de Economía anticipó que el dato de mayo “es menor al de abril”, algo que se confirmó minutos después con el 3,3% que publicó el organismo estadístico. “Dije que marzo iba a tener la inflación más alta del año y eso fue así”, apuntó.
De todas formas, reconoció que “estamos en niveles por encima de lo que consideramos debe estar alineado con lo que es factible. Hay condiciones que este proceso de ver una reducción de la inflación se vaya transitando”, dijo el jefe de Hacienda.
Por otra parte, hizo un tiro por elevación a los empresarios al hablar de la “formación de precios”. “Cuando decimos que la inflación es un fenómeno multicausal decimos que no va a ningún lado atacarla solo con política monetaria. Hay que tener un enfoque integral que ataque la situación cambiaria, fiscal y monetaria. Hay un trabajo colectivo de coordinación en una economía que transitó una economía inflacionaria y tiene problemas de anclas en las expectativas y la formación de precios asociados a esas expectativas”, comenzó Guzmán al respecto.
“Para resolver la inflación, la cooperación de todos los agentes de la economía, incluyéndolos a ustedes, es fundamental. Es una tarea colectiva, porque si remarcamos precios en base a esa expectativa, vamos a tener un equilibrio alto. Encontramos una conducción responsable por parte de los sindicatos. Este proceso de coordinación hay que profundizarlo”, mencionó, con una crítica solapada al papel del sector privado.
Puertas adentro, desde el Gobierno expresaron en los últimos meses molestia frente a una parte del empresariado por considerar que no tuvieron “suficiente compromiso” para mantener a raya las remarcaciones de precios, una acusación que fue rechazada por los ejecutivos, incluso por el propio Funes de Rioja, presente hoy en el encuentro en el hotel Four Seasons.
Tras la tensión que implicó entre el Gobierno y la Unión Industrial Argentina el cambio de conducción y la presidencia del presidente de Copal, que llegó acompañada de críticas a la gestión oficial, la foto de Funes de Rioja con Guzmán pareció calmar algo más las aguas. Incluso el ejecutivo elogió profusamente al ministro de Economía al presentar el evento.
Sobre el final de la charla, sin anticipar novedades sobre la negociación con el Fondo Monetario Internacional, Guzmán habló sobre la deuda. “La mayoría de los países arreglan con el FMI y después la deuda. Si hacíamos eso, caíamos en default. Queríamos una involucración colectiva del Congreso y de toda la sociedad en el proceso. Construimos un sentido común sobre lo que la Argentina necesita. Tuvimos el apoyo de muchos de ustedes que fue muy importante”, agregó el ministro.
“Cada gira con el Presidente tiene que ver con construir un apoyo que fortalezca la posición argentina y que se cree un sentido común con lo que Argentina necesita. Lo mismo queremos hacer puertas adentro. Por eso enviamos un proyecto de ley al Congreso para que los programas con el FMI sean aprobados por el Congreso”, continuó.
Entre los asistentes al evento se destacaron Iván Szczech (Camarco); Javier Bolsico (ABA), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires), Cristiano Rattazzi (FCA), Hugo Eurnekian (Corporación América), Eduardo Macchiavello (Cámara de la Industria Farmacéutica), Mario Grinman y Guillermo Dietrich (Cámara de Comercio), Luis Betnaza (Techint) y Nicolás Pino (Sociedad Rural Argentina), entre otros.
Las reuniones de Martín Guzmán con representantes del “círculo rojo” fueron contadas en sus meses de gestión. El último gran encuentro había tenido lugar en noviembre, pocas semanas después de la crisis cambiaria que llevó al dólar paralelo a cotizar cerca de 200 pesos. En esa ocasión, el ministro de Economía recibió en Hacienda a la plana mayor de la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA).
En diciembre, durante el evento Propymes organizado por Techint, Guzmán tuvo un contrapunto con el presidente de ese holding Paolo Rocca, sobre dos temas: el rol del Estado en la recuperación de la economía, por un lado, y la presión fiscal.
En febrero, en tanto, Guzmán participó el inicio de la mesa tripartita conformada por el Estado, empresarios y sindicatos para coordinar expectativas de inflación para este año, una iniciativa que perdió peso al compás de la aceleración de precios y cierto resquemor en el Poder Ejecutivo con el sector privado por los incrementos de precios.