SI TE GUSTA LA LEY DE LEMAS, VOTÁ RENOVADORES

 

La ley de lemas, imperante en Misiones desde hace ¡31 años!, tiene como principales garantes al bloque de diputados provinciales renovadores, que son mayoría desde diciembre de 2005. Hubiera bastado una orden de Rovira para modificarla. Pero no la dio y no la va a dar. Tu chance de intentar cambiarla se acerca. Es este domingo.
“Unus pro omnibus, omnes pro uno” es una frase en latín que significa “uno para todos, todos para uno”. La inmortalizó Alejandro Dumas en “Los tres mosqueteros”. Así funciona la ley de lemas. Seis de los siete sublemas del lema Frente Renovador de la Concordia apuestan a sumarle votos a “la chica de humo”, Patricia Nittmann, quién busca su reelección como defensora del pueblo. A su vez Nittmann reporta al alcalde Carlos Fernández. Que reporta al otro Carlos, Rovira, el señor feudal de Misiones. Y todos son parte del blindaje de Ewaldo Rindfleisch, el exalcalde que dejó a Oberá hecha pelota. La misma Oberá que dicen querer defender.
En agosto de 1990, bajo la gobernación del peronista Julio César Humada, el parlamento provincial sancionó el régimen electoral municipal. Se trata de la ley 2771, que tras el digesto jurídico pasó a ser la Ley XI Número 3.
El domingo 30 de octubre de 2011 los obereños eligieron a cinco convencionales constituyentes que redactaron la Carta Magna local. Los renovadores ganaron y tuvieron mayoría en su redacción con tres convencionales: Oscar Perrone, Javier Pelinski y “Lucy” Glum. Esa mayoría renovadora que la gente votó mantuvo la ley de lemas como sistema electoral municipal.
El domingo 22 de octubre de 2017 la renovadora Patricia Nittmann fue electa defensora del pueblo gracias a la ley de lemas. Obtuvo 3.556 sufragios y quedó tercera detrás de dos candidatos opositores: Roberto Silverstone, que tuvo 6.158 votos, y Gabriel Tula, con 5.658. Pero la suma de los siete sublemas renovadores superó a la de los tres sublemas opositores por apenas 136 votos: 14.688 a 14.552.
Así de claro. Así de sencillo.
Todos para uno. Y uno para todos.
Lo demás es sanata.

-Texto de Walter Anestiades
-Ilustración de Nicolás Eugenio Aguilar