TENGO MIEDO DE TU MIEDO

 

 

Así se expresaba William Shakespeare en Inglaterra, hace más de cuatro siglos. Pero podría haber dicho eso esta mañana, tomando un mate en cualquier casa de Oberá, observando como la autocensura copó la parada en todo Misiones.
El miedo es el factor aglutinante. Hay miedo en los dirigentes opositores. Hay miedo en los dirigentes sociales. Hay miedo en los periodistas. Hay miedo real y también paranoico. Hay un miedo entendible, pero también otro para justificar cualquier acción o cualquier inacción. Tengo contactos de Facebook a quiénes les da miedo el modesto hecho de compartirles un editorial como éste, criticando al gobierno provincial con nombres propios. Criticando a Carlos Rovira.
Es difícil saber si años de capangas generaron esta sociedad que habla de Cristina, de Macri, o de cualquier tema, para no hacerlo de Rovira. O si esa sociedad autocensurada parió un Rovira. Como sea, ningún cambio será posible si tanto miedo no encuentra resistencia. Si los misioneros no empiezan a votar pensando en su libertad, que es el único modo de botar a los “buenos amos”. La paz es algo muy diferente de la quietud.
“Comprendo que en la vida se cuidan los zapatos andando de rodillas”, canta Julio Sosa en “Qué me van a hablar de amor”. Sí. Uno comprende. Pero el miedo es demasiado. Y da miedo. Porque el futuro de un pueblo sometido no es nada alentador.
De lo que tengo miedo es de tu miedo…


Por Walter Anestiades