Argentina pidió al Mercosur aumentar los controles para frenar el lavado y el contrabando

Por medio de una advertencia formal y mediante canales diplomáticos concretos la Argentina reclamó a sus socios del Mercosur potenciar los mecanismos de control y prevención de lavado de activos, financiación del terrorismo, delitos económicos complejos y contrabando en las fronteras que unen a los cuatro países miembros del bloque regional.

La decisión de la Argentina de profundizar los controles ante operaciones de lavado y contrabando en el Mercosur se presentó desde la Unidad de Información Financiera (UIF) que preside Carlos Cruz y se extendió a los países del bloque ante un planteo concreto del presidente Alberto Fernández.

Según explicaron a El Cronista fuentes de la de la Casa Rosada y de la UIF, en la última reunión virtual del Subgrupo de Trabajo 4 denominado de «Asuntos Financieros/Comisión de prevención de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo», la delegación la Argentina propuso a sus pares del Mercosur avanzar con medidas concretas para aumentar los controles en las fronteras y especialmente en la zona del Litoral.

La delegación de la UIF ante el Mercosur liderada por Cruz y secundada por Diego Gamba y José Cardoso de la Dirección de Relaciones Internacionales elevó la propuesta de trabajo al Consejo Federal de la Hidrovía y puso en agenda del bloque la intención de Argentina de profundizar los controles en las fronteras para evitar el auge del contrabando y las operaciones de lavado de activos.

Así, la UIF propuso a las unidades antilavado de Paraguay, Brasil y Uruguay distintas actividades que «permitan ejercer funciones de control y supervisión que impulsen procesos destinados a identificar, monitorear, administrar y mitigar riesgos del lavado de activos, como ser: financiación del terrorismo, contrabando, narcotráfico, delitos económicos complejos y proliferación de armas de destrucción masiva, de modo de procurar disminuir los riesgos de actividades lesivas en el Corredor Litoral».

El tema planteado por la UIF seguramente será eje de debate en la próxima reunión de cancilleres del Mercosur que se realizará esta semana con sede virtual en Buenos Aires. En la última reunión de presidentes del Mercosur hubo un duro cruce entre los presidentes Alberto Fernández y Luis Lacalle Pou por la política arancelaria del bloque y en la reunión de cancilleres se revisará este tema también.

En la UIF manifestaron a El Cronista que desde hace un año, a la par de proponer el estudio de estas cuestiones en comisiones técnicas del Mercosur, realizan tareas de formación conceptual, capacitación técnica e investigación de maniobras ilícitas con el propósito de generar y transmitir conocimientos estratégicos, operativos y preventivos tanto al Estado Nacional, a los sujetos obligados a reportar a la UIF como a la ciudadanía en general respecto al lavado de activos y la complejidad de los delitos económicos que se desarrollan en los espacios territorial, aéreo, fluvial y marítimo de la Argentina.

En tanto Cruz destacó recientemente que «en 2020 se empezó a poner de relieve que, independientemente de atender al tema de la salida de dólares, había que prestar especial atención respecto a la secuencia de ingreso de divisas al país y su relación con el lavado de activos».

En este sentido, la UIF apuntó a algunos sectores del agro que realiza «distintas prácticas para manipular las ventas de productos y la oportuna liquidación de divisas. Practicas estas que, a través artimañas como la retención injustificada de granos en silo, sobrefacturaciones, subfacturaciones o el contrabando presionan sobre el ingreso de divisas, fomentan devaluaciones de la moneda, acarrean evasión tributaria, inciden sobre los precios de productos de la canasta básica de alimentos».

Ante estos entramados, la UIF informó que desde mediados del año pasado empezó a realizar estudios, promover querellas con sus Delegaciones a nivel federal y coordinar acciones con otras Agencias del estado en vista a poder optimizar los controles sobre el referido «Corredor litoral», sus puertos y rutas.

Además la UIF alertó a las agencias del Mercosur sobre «la vital importancia para el abastecimiento energético y el comercio legal y transparente», el Corredor Litoral, que también ha sido utilizado «maniobras de contrabando, evasión tributaria, trata de personas, narcotráfico y contrabando de armas».

Por otra parte, la unidad antilavado de la Argentina compartió con sus pares de Paraguay, Uruguay y Brasil la «Propuesta de la UIF sobre la ejecución del Canal Magdalena» donde propuso la creación de un órgano de contralor y la conformación de una Base Federal de Información Económica orientados a controlar el lavado de activos, el narcotráfico, la trata de personas, el terrorismo e ilícitos económicos complejos.

La UIF alertó sobre la necesidad de potenciar los controles de contrabando y lavado en las fronteras en base a un informe del Ministerio de Seguridad que reveló que en 2020 las fuerzas federales de seguridad intensificaron los procedimientos para prevenir delito federal de contrabando y evasión, respecto al año anterior.

Así, se registraron 55% más de decomisos de granos y cereales en 2020 respecto del 2019. De los delitos detectados, la mayoría se concentró en la provincia de Salta (41%), seguida por Corrientes (24%), Misiones (18%) y Córdoba (9%).

Allegados a Cruz explicaron a El Cronista que «en una zona donde hace décadas ocurren maniobras de narcotráfico, trata, tráfico de armas y el contrabando de granos, la UIF cumple el rol de querellante en causas donde se investigan prácticas que, a través de artimañas como sobrefacturaciones, subfacturaciones o contrabando, presionan sobre el ingreso y egreso de divisas en el Corredor litoral, sus puertos y rutas terrestres».

La UIF desarrolla programas de estudio e investigación a partir de fuentes públicas, en convenio con Universidades, con el objeto de reunir y procesar esta información que forma parte de lo que se denomina la «cifra negra de los delitos», que muchas veces se oculta como un crimen silencioso.

Fuente: El Cronista