Las claves de la reforma tributaria: Duque anunció que no tocará IVA ni impuesto a la renta en Colombia

Miles de personas mantienen las protestas en distintas ciudades del país pese al anuncio de Iván Duque de retirar el proyecto del Congreso. Duque esperaba recaudar 25 billones de pesos (unos 6.850 millones de dólares) para financiar el déficit fiscal del país por la pandemia y programas sociales. 

El impuesto a la renta en Colombia es el equivalente al impuesto a las ganancias en Argentina. Duque buscaba que quienes ganan más de 1,7 millones de pesos colombianos paguen el impuesto a la renta. Hoy lo hacen quienes ganan más de 4 millones de pesos. El salario mínimo se ubica en 650 mil pesos en ese país.

Luego de días de protestas y una buena parte del Congreso en contra de la reforma fiscal radicada ante el Legislativo, el presidente Iván Duque anunció la noche del viernes que cambiaría su propuesta, dejaría quieto el IVA y no ampliaría la base gravable del impuesto de renta, como lo había planteado inicialmente.

“Le he dado una instrucción muy clara al equipo del Ministerio de Hacienda para que dentro del trámite legislativo construya un nuevo texto con el Congreso que recoja el consenso y permita también nutrirse de propuestas valiosas que han presentado los partidos, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. En esa instrucción queda claro que no habrá aumentos en el IVA en bienes y servicios, ni tampoco ampliar las reglas juego actuales. (…) En lo relacionado con el impuesto de renta, las personas que hoy no pagan este impuesto, no lo van a hacer”, aseguró el presidente Iván Duque durante el programa de Prevención y Acción.

Con eso, las principales fuentes de recursos de la reforma que se habían planteado inicialmente se recortaron drásticamente, por lo que el Gobierno y el Congreso tendrán que salir a buscar más fuentes de ingresos, en línea con lo que han propuesto los gremios y los partidos.

 


El impacto a la clase media de Colombia
La iniciativa presentada en Colombia implicaba un impacto negativo principalmente en la clase media, ya golpeada por la crisis de la covid-19, ya que ampliaba la base tributaria mediante el cobro del impuesto a la renta a partir del año gravable de 2022 a quienes ganan más de 2,4 millones de pesos mensuales (unos 663 dólares de hoy). Para 2023 se preveía extenderla a aquellos que perciben por encima de 1,7 millones de pesos mensuales (unos 470 dólares).

Además, contemplaba el cobro del IVA, que es del 19 %, a las tarifas de servicios públicos de energía, acueducto y alcantarillado y gas domiciliario, para los más pudientes. Esos servicios actualmente están exentos del IVA para todos los colombianos y la “Ley de Solidaridad Sostenible”, como llamó el Gobierno a la reforma, preveía que en adelante lo paguen los usuarios de los estratos sociales 4, 5 y 6, los más altos de la escala, como parte de la “equidad en la redistribución de cargas tributarias”.

Pensiones y Ahorro, en la mira de la reforma tributaria de Colombia
El proyecto presentado por el Gobierno también preveía la pérdida de la exención tributaria de que gozan actualmente las pensiones voluntarias y los recursos guardados en las cuentas de Ahorro para el Fomento de la Construcción (AFC), utilizadas para compra de vivienda.

Los objetivos del proyecto de reforma, según el Gobierno de Iván Duque
El Gobierno del presidente Iván Duque esperaba recaudar 25 billones de pesos (unos 6.850 millones de dólares) para destinarlos a mejorar las finanzas públicas y a financiar los programas de asistencia social, cuya demanda creció por la pandemia de coronavirus.

“La reforma no es un capricho, la reforma es una necesidad. Retirarla o no, no era la discusión. La verdadera discusión es poder garantizar la continuidad de programas sociales como prolongar el ingreso solidario que hoy beneficia a más de 3,4 millones de hogares, brindar educación universitaria a jóvenes de estratos 1,2 y 3, extender el subsidio a la nomina y extender la devolución del IVA. Estas medidas ya existen y demuestran su impacto. Se deben mantener”, dijo el mandatario.




LOS CAMBIOS 

Cabe recordar que, según se radicó ante el Congreso, los cambios en el IVA eran de las principales fuentes de recaudo de la reforma, pues planteaban recoger $7 billones de un total de $28 (sin descontar SGP).

Una de las principales polémicas que habían surgido con el texto radicado era, precisamente, el IVA a la gasolina, a los servicios públicos de estratos 4,5 y 6, y a los funerarios, los cuales no se gravarían.

Eso sí, cabe resaltar que estos cambios a los servicios públicos no cambiarían la situación, por ejemplo, de los estratos 5 y 6, que actualmente pagan IVA para subsidiar los servicios de los estratos 1, 2 y 3.

Por esa razón, el IVA podría haber sido indiferente para los estratos 5 y 6, pues si bien empezarían a pagar ese impuesto del 19% se les iba a quitar la contribución para los subsidios.

En cuanto a la ampliación de la base gravable del impuesto de renta, cabe recordar que el Ministerio de Hacienda había propuesto hacerlo de forma gradual, pues desde el 2022 se le empezaría a cobrar ese tributo a aquellas personas que ganen desde $4,1 millones mensuales, en el 2023 a aquellos con ingresos de $2,9 millones al mes y en el 2024 a personas que ganen desde $2,5 millones de pesos al año.

Eso sí, siguen en pie otro paquete de medidas con los que buscarían tener más recursos a través de personas. Se trata del impuesto solidario, el tributo al patrimonio y a los dividendos, con los que buscan también aumentar el recaudo. De acuerdo con el documento radicado, el de patrimonio pasa a llamarse de la riqueza, no será permanente y contará con una vigencia de dos años (2022 y 2023).

Asimismo, quedan en firme, por ahora, medidas como unas facultades especiales por seis meses al Gobierno para que pueda hacer control de gasto y ser más austero, así como una adición presupuestal por $11 billones que sería destinada a la extensión de los subsidios a la nómina y otros programas sociales y el paquete de impuestos verdes.



EL PAQUETE SOCIAL 

En cuanto al paquete social, el mandatario aseguró que mantendrá los programas que se implementaron con la pandemia como es el caso de Ingreso solidario o el Programa de Apoyo al Empleo Formal (Paef), que actualmente van hasta junio y marzo, respectivamente.

Cabe recordar, de igual manera, que se continuarán las otras ayudas que ya existían como Colombia Mayor, Familias en Acción, Jóvenes en Acción y la devolución del IVA, que esta última llegó a 1 millón de personas.

Ahora bien, el anuncio va en línea con lo que habían solicitado desde diferentes orillas políticas, en la medida que, argumentaban, la reforma traería un efecto negativo en la clase media, pobre y vulnerable.

Por su parte, después de conocerse la noticia, Mauricio Santamaría, presidente de la Asociación de Instituciones Financieras (Anif), que también había planteado algunas ideas para la reforma y que algunas estaban en línea con las radicadas por el Gobierno, dio su opinión al respecto en su cuenta de Twitter.

“Ganaron los politiqueros y lo que va a salir de acá es una reforma que va a profundizar los problemas de la tributación. ¿Implicaciones? Habrá otra reforma el segundo semestre del 2022 y la situación fiscal se agravará con consecuencias feas”, apuntó Santamaría.