Tensión entre Fernández y Lacalle Pou: el Reino Unido ofreció un acuerdo especial con Uruguay y el Mercosur

En el medio de las tensiones que explotaron entre la administración de Alberto Fernández y la de Luis Lacalle Pou el viernes pasado por el futuro del Mercosur, el gobierno del Reino Unido reapareció ofreciendo un acuerdo comercial con el también llamado Mercado Común del Sur y uno especial con Uruguay ahora que ya está fuera de la Unión Europea.

El tema es más que sensible para la Argentina si se tiene en cuenta el latente conflicto de soberanía por las Malvinas, aunque en el Gobierno lo tomaron con cautela. Ese planteo que se conoce y que ya hizo el primer ministro Boris Johnson cuando vino a la Argentina en mayo de 2018 siendo el canciller de Theresa May -aquí gobernaba Mauricio Macri- exhibió entonces el interés de su país por concretar acuerdos post Brexit, con el Mercosur y con la Argentina. Y hace unos días cuando presentó su plan estratégico de Relaciones Exteriores, de Seguridad, y Defensa dijo que las fuerzas armadas “protegerían” las Malvinas de amenazas pero mencionó a la Argentina entre sus socios claves en esta región.

Este lunes, las portadas de los diarios orientales reflejaban las sugestivas palabras de la embajadora británica en Montevideo, Faye O’ Connor. “Queremos tener un acuerdo entre el Reino Unido y Mercosur”, dijo citada por diario El País, que también consignaba que la diplomática había hablado así en una reunión con la Universidad Católica. Y que la misma aseguró que ya había conversaciones bilaterales con uruguayos, argentinos y brasileños para ver cuáles eran los objetivos de cada país de la región para ir a un acuerdo de comercio con Londres.

Más tarde, este lunes también al salir de un vacunatorio, el presidente Luis Lacalle Pou reiteró que insistirá con su intención de flexibilizar el Mercosur para que sus miembros puedan firmar acuerdos de comercio con terceros estados sin tener que esperar la aprobación de todo el conjunto. Lacalle Pou repitió que el Mercosur tenía que ser un “trampolín y no un corset o un lastre”, palabras que habían puesto furioso a Alberto Fernández, quien pensó que se las decía a la Argentina y que replicó duramente.

El viernes el Presidente dijo que quien considerara la unidad como un “lastre” que se bajara del barco. El sábado tildó al mandatario uruguayo de “agresivo” y “destemplado”.

Lo cierto es que la aparición de la embajadora en las portadas de los diarios uruguayos no pasa desapercibida si se tienen en cuenta la fluída relación que tienen los vecinos con las Malvinas. Una relación que se recela desde Argentina. Para el caso, anualmente en Uruguay tiene lugar una feria rural a la que los invitan a los kelpers que se instalan en la misma con su propio stand y el nombre de Islas Falkland. Ello ha motivado incluso protestas formales desde Buenos Aires. Y en Uruguay de tanto en tanto aterrizan vuelos militares británicos cuando hay emergencias, y también es zona de amarre de barcos con mercadería británica destinada al archipiélago.

Pero el interés de Londres está más puntualizado en su propio futuro y en una estrategia más amplia que en las Malvinas. Connor dijo que se analizarán “cuáles son los obstáculos” que al día de hoy ya existen en la relación comercial bilateral entre el Reino Unido y el bloque sudamericano y que se evaluará “si hay algo más informal que podamos hacer mientras tanto para ayudar con el flujo” comercial. “Podemos avanzar antes” que la Unión Europea en un acuerdo con el Mercosur, agregó en referencia al acuerdo de libre comercio que firmó el Mercosur a fines de junio de 2019 con Bruselas y que sigue detenido con una serie de complicaciones que ahora impusieron los europeos.

Con todo, fuentes consultadas en Buenos Aires no se manifestaron preocupadas por definiciones y separaron el comercio de la política. Hay mucha sensibilidad por la inesperada escalada entre Fernández y Lacalle Pou. Y dijeron también que antes de pasar al capítulo sudamericano los británicos tienen otras preocupaciones en la región del Indo Pacífico.

La balanza comercial entre Gran Bretaña y la Argentina es superávit desde hace una década. La balanza comercial llegó a picos de U$S 1.632 millones en 2008. Y hoy está en los U$S 1.274 millones. Aunque ha bajado el comercio bilateral, la pandemia, las cuarentenas y los cierres de las economías no han frenado que sigan funcionando algunos nichos. El embajador Javier Figueroa escribió recientemente un artículo en el que contaba que los vinos argentinos ocuparon el décimo puesto de los proveedores de dicha bebida en el Reino Unido y que hay margen para que siga creciendo.