La carne aumentará hasta 30% en diciembre

El aumento en los valores de la hacienda de consumo y la falta de animales en los corrales de engorde se reflejarán en un incremento en las pizarras de las carnicerías.

En el último mes del año, la inflación tendrá un factor de presión importante: el aumento en los valores de la hacienda de consumo y la falta de animales en los corrales de engorde se reflejarán en un incremento en las carnicerías. Este avance en los precios, que ya empezó a percibirse en las carnicerías, será en un porcentaje que oscilará entre el 20% y 30%.

El avance en el precio de la carne llega en un mes de alta sensibilidad social, con las fiestas navideñas y de fin de año de por medio. La duda es si estos aumentos podrán ser sostenidos por los consumidores, quienes profundizaron la caída de su poder adquisitivo por la recesión económica.


En este sentido, el Gobierno busca cerrar un acuerdo con los frigoríficos exportadores, para llegar a las fiestas navideñas con asado a precios populares. Hasta el momento, desde la industria frigorífica reconocieron que buscan llegar a esa fecha con precios “razonables” para este corte. Con respecto a las cantidades y precios, la única certeza es que los exportadores aportarán un volumen de asado, que se distribuirá a través de los supermercados. Un dato a tener en cuenta es que, por primera vez en la historia, el consumo de carne aviar superó a la bovina.


Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), afirmó que con una media res que en las carnicerías se cobrará entre $290 y $300, el incremento en los precios será inevitable. “Lo que resta saber es el público convalidará estos precios”, advirtió el directivo. En este sentido, los números de consumo de carne bovina se ubican, desde hace varios meses, sobre los 50 kilos por habitante, el registro más bajo de la última década.


Por su lado, la otra variante que explica esta suba de precios es la actividad en los feedlots, en donde la foto de la actividad muestra corrales que se vacían y una hacienda de reposición con precios por demás elevados para los feedloteros. Según relevó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en octubre ingresaron a estos establecimientos 201.895 cabezas y salieron 337.965 bovinos. A este factor, se debe añadir la suba en el precio del maíz, insumo estratégico para la alimentación.