Yabotí: El avión hidrante hizo un vuelo y se rompió

Más de 120 focos de incendios de grandes magnitudes se registraron el miércoles, los que fueron aplacados por las lluvias. Las áreas más afectadas fueron en El Soberbio donde ardió la Reserva de la Biósfera Yabotí y se habrían consumido unas 400 hectáreas.

En ese sentido, el gobierno provincial hizo mucha propaganda respecto al avión hidrante de la Provincia, pero según indicaron los bomberos Voluntarios de El Soberbio, el aparato llegó tres días después de comenzado el fuego a la pista de tierra, operó una sola vez y se dañó el motor. Un segundo avión anunciado no llegó. 

“Se incendiaba todo y el gobernador viajé a El Soberbio en helicoptero ¿para coordinar qué?. Los bomberos luchando con lo poco y nada que tienen junto a un gran grupo de colonos.
Los habitantes de pueblo realizando una acción solidaria juntando botellas de agua, gotas para los ojos, frutas, jugos hidratantes. Después de 3 días de intensa lucha para poder combatir el fuego apareció el avión hidrante que solo pudo hacer una sola pasada porque reventó el motor y quedó varado en la pista de los 20 millones a la que previamente a la llegada del avión, tuvieron que trabajar 2 días las maquinas viales para ponerla en “condiciones”, manifestaron. 

La pista terrada ubicada a la vera de la ruta 2, se hizo de fama porque fue “construida” durante el gobierno de Maurice Closs, erogándose 20 millones de pesos. Esta se erosiona con las lluvias. 

Tras la lluvia, los bomberos y brigadistas continuaron trabajando en la Biósfera Yabotí, ya que “las lluvias apagaron las llamas y a las 3 de la madrugada fueron a apagar los troncos”, dijo el periodista Giovanni Morinigo desde El Soberbio. Se trata de madera nativa dura que permanece encendida durante horas aún con lluvia. Por la tarde confirmaron que se habían apagado por completo. 


Morinigo relató que “en la ruta 21, estabas a un metro de una persona y cuando soplaba el viento no lo veías. Muchos bomberos no querían bajar a comer e hidratarse para seguir apagando el fuego; algunos no tenían máscara de oxígeno. Iban chicos a querer ayudar, llevar agua. Era desesperante”.