Pichetto: “Es un error de Macri creer que la culpa de todos los males la tiene el peronismo”

Durante una entrevista con Infobae, el ex integrante de la fórmula presidencial de Juntos por el Cambio se mostró muy criticó de la cuarentena y aseguró que “el Gobierno no tiene un rumbo”.
Dijo que es una “tontería” querer jubilar a Macri y le pidió a Rodríguez Larreta que se diferencie “nítidamente” de la Casa Rosada. Sus críticas a la toma de tierras, a la entrega de planes y su explicación de por qué “ya hay actividad casi pre insurreccional en la Argentina”.
Miguel Ángel Pichetto es un hombre expeditivo. Si dos o tres conversaciones fueron suficientes para que decidiera acompañar a Mauricio Macri en la fórmula presidencial de 2019, un par de de mensajes de whatsapp sobran para coordinar la entrevista. Sólo pide tiempo hasta el día siguiente para confirmar si podrá acercarse hasta la redacción de Infobae o el contacto deberá hacerse por videollamada desde su casa de Vicente López. El viernes a la mañana, con otro mensaje, termina de cerrar el encuentro para las 14.30. “No me gusta mucho el aparatito ese del Zoom”, explicará durante la charla. Cuatro minutos antes de la hora pautada, Pichetto avisa que está en la puerta. Ya en el estudio, mientras Alberto Fernández anuncia una nueva extensión de la cuarentena, Pichetto dice que no se aguanta más. Habla del país, de la economía, pero también se nota que le provoca un fastidio personal. Su enojo no parece apuntar sólo contra el Gobierno nacional. Se queja también de la bicisenda sobre la avenida Córdoba que el Gobierno porteño inauguró hace dos meses: el ex senador y actual auditor de la AGN tiene su estudio en Córdoba y Paraná. Este sábado cumplió 70 años. Como ya no es candidato y los asesores de imagen del PRO no le imponen un estilo más desacartonado, volvió a usar corbata. Así se siente cómodo. Incluso para defender a un gobierno -el de Macri- del que nunca llegó a formar parte.
– Se lo ve molesto, ¿está preocupado por la economía o enojado con la cuarentena?
– Bueno, me preocupa el país y el rumbo que lleva la Argentina. Me preocupa esta cuarentena interminable. La prolongación indefinida es letal para la economía y esto ha provocado una situación de mucha desesperanza y mucha angustia. Todas las actividades están prácticamente impactadas y va a costar mucho que se recuperen.
– Y más allá de la cuarentena, ¿cómo ve al Presidente y al ministro Guzmán enfrentando los problemas de la economía?
– Yo creo que hay una crisis fundamentalmente de naturaleza política que luego repercute por supuesto en el marco de las decisiones económicas. El Gobierno arrastra desde el primer día la inexistencia de un plan. Había empezado perfilando una estrategia de reducción del gasto público y después vino la pandemia… El Gobierno también tomó decisiones que significaron autoinfringirse un fuerte daño. Por ejemplo Vicentin. Un impacto en la propiedad privada, una lesión al principal sector exportador generador de divisas. La liberación de presos fue otro dato relevante. Se ve que había algún compromiso con los delincuentes. Nadie explicó mucho este tema, pero lo que se verifica es un aumento de los niveles de inseguridad extraordinarios.
– ¿Y eso tiene que ver con la economía? ¿Eso explica la suba del dólar, por ejemplo?
– La suba del dólar tiene que ver con un conjunto de contingencias económicas, con la pérdida de credibilidad. No alcanzan medidas erráticas o parciales. Hay que generar un plan integral y darle mucha solidez política al Gobierno. Yo creo que el corrimiento del Presidente a visiones más radicalizadas… La falta de compromiso con las libertades en términos de la visión de Argentina con Venezuela… Todo esto redunda en un elemento que es la falta de confianza en el Gobierno. El Gobierno no tiene un rumbo, no tiene un plan. E indudablemente también todos vemos que hay contradicciones, visiones confrontativas dentro del propio Gobierno. Y no ha habido nunca una convocatoria a los sectores de la oposición para construir una agenda política que pueda permitir a la Argentina superar este proceso tan complejo. Hay que imaginar otra cosa en la Argentina. El mundo del pobrismo del Papa, el mundo de estas organizaciones sociales que toman tierras, los mapuches en el Sur, Grabois ocupando un campo… El Papa debería mandar algún mensaje a la Argentina, hace falta su palabra. Su discípulo preferido, el señor Grabois, está generando una fuerte inseguridad social en la Argentina.
– Usted hace poco dijo que Cristina debe estar arrepentida de haberlo elegido a Alberto Fernández como candidato presidencial. ¿Por qué piensa eso?
– Lo dije analizando el proceso electoral del año 2019. Yo dije que ella podría haber ganado la elección siendo candidata a presidente.
– ¿Debe estar arrepentida de no haber sido ella?
– De no haber sido ella, exactamente.
– ¿Y cómo estaríamos hoy con un gobierno de Cristina?
– No tengo idea, es todo contrafáctico. ¿Cómo estaríamos hoy con un gobierno de Mauricio Macri y yo como vicepresidente? ¿Cómo hubiéramos abordado la cuarentena? Seguramente hubiera sido un plazo mucho más limitado. Hubiéramos tenido una visión más fuerte sobre la producción y el trabajo y de alentar fuertemente la responsabilidad individual y social como hicieron otros países.
– ¿Piensa mucho en eso? ¿En cómo sería un gobierno con usted como vicepresidente hoy?
– Las cosas que suceden, suceden y yo trato de no mortificarme. La sociedad eligió en función también de construcciones, de miradas que se tenían. Digamos, indudablemente lo económico impactó mucho, especialmente en el último período. En 2018, con las devaluaciones… Creían que venía un Gobierno más moderado, un Fernández colocado en el centro moderado de los primeros días. Me parece que el Presidente debería recuperar ese lugar. El correrse, el abrir mecanismos de confrontación o hablar permanentemente del pasado no es bueno. Los presidentes no tienen que hablar del pasado, ni estar todo el día castigando al que se fue. El que se fue se fue, perdió las elecciones. El Presidente debe potenciar un discurso esperanzador, un discurso de salida, no solamente de la cuarentena esta interminable.
– Usted dice que los presidentes no tienen que hablar del pasado, pero da la sensación de que los presidentes hablan del pasado y los ex presidentes quieren hablar sólo del futuro, como si no se hicieran cargo de ese pasado…
– Bueno, yo creo que es importante hablar del futuro en la Argentina. Del presente y del futuro. Porque si estamos todo el día hablando de lo que pasó… La gente votó por lo que pasó. Los errores que Macri tuvo y que los asumió públicamente en las últimas apariciones. Creo fue como una catarsis. La evaluación la sociedad la hizo cuando votó en octubre. Entendió que la expectativa de un cambio, la visión del futuro la encarnaba la fórmula Fernández-Fernández. A partir de ahí el Gobierno tiene que hacerse cargo de construir esa expectativa que la sociedad le depositó.
– ¿Usted coincide con Macri en que su gobierno económico terminó el 11 de agosto?
– Yo coincido en que el 11 de agosto la derrota en las primarias… Algunos subestimaron la primaria. La subestimaron en términos de no control, de no poner fiscales, etcétera. No quiero ahondar tampoco en ese tema porque no sirve ya.
– ¿Usted está diciendo que perdieron por no haber controlado la elección?
– No, yo digo que fue una de las cuestiones. Digo que la primaria se subestimó. Que no se puso toda la energía en la primaria. Que el sistema de campaña fue un sistema 360 cuando habría que haber salido a la calle. La política se hace en la calle y con la gente. Después, en la segunda etapa de la campaña que fue de agosto a octubre, hubo un Macri interesante que recuperó su energía, una actitud de pelea, de resiliencia. Si se hubiera escuchado también la música del pueblo que indicaba que había que hacer una moratoria para los comercios, empresas y pymes… Si se hubiera aumentado el piso de Ganancias a los trabajadores…
– ¿Para ganar las elecciones? ¿O para mejorarle la vida a la gente?

– Para mejorar la vida de la gente.

– Pero pensando en las elecciones

– Pensando en mantener el gobierno y pensando en seguir gobernando la Argentina. Medidas que se tomaron luego, después de la derrota de la primaria. Después de la derrota de la primaria el ministro Dujovne entendió que había que distender y flexibilizar a los sectores de las pymes y había que hacer una moratoria.

– Lo entendió después de la derrota

– Exactamente. Lo que estoy diciendo es que si se hubieran tomado esas medidas, que iban a ser de amortiguación de algunos efectos dañosos de dos devaluaciones del 2018, y se hubiera mejorado el poder adquisitivo de los trabajadores, creo que podía haber habido un esquema competitivo mucho más potente. Pero bueno, lo que no se hizo, no se hizo. Lo que digo es que se hizo en el medio y ya no tenía resultados. Y lo que definió ese resultado bastante importante para Juntos por el Cambio, el 41%, fue haber cambiado la actitud en términos de la relación con la sociedad. Todavía no se analiza lo que significaron las plazas que llenamos a lo largo y a lo ancho del país.

– Le iba a preguntar si se arrepentía de haber sido candidato a vicepresidente de Macri, pero parece claro que no

– Pero para nada, para nada. Si analizan mis discursos, mis apariciones televisivas, mi compromiso en términos de la campaña, van a ver que fui uno de los que más protagonizó la comunicación en televisión, un tema que tampoco ejercitaban desde Juntos por el Cambio. Dije que en el Frente de Todos la figura más potente era la vicepresidenta. Dije que podía haber problemas con el alineamiento internacional de la Argentina en relación a Venezuela, a Cuba, a Nicaragua, que son modelos de oscuridad. Dije todo un conjunto de cosas que están apareciendo ahora con mucha nitidez. Habría que revisar el archivo. Pero yo no me arrepiento. La decisión que he tomado la tomé convencido y producto también de una evolución del pensamiento. Me acercó también la política internacional de Macri. Me acercó que estoy definitivamente convencido de que la Argentina necesita un modelo capitalista inteligente que fundamentalmente apueste al trabajo y a la producción y salga de la cultura del pobrismo. El pobrismo es una ideología deformante de la Doctrina Social de la Iglesia, que plantea que al pobre hay que sacarlo de la pobreza y ponerlo en el mundo del trabajo. Acá el pobrismo es una deformación. Como lo fue en su momento la Teología de la Liberación con los curas villeros. Los muchachos agarraron la metralleta en los 70. Salieron de la iglesia rezando y después se fueron a organizar Montoneros. Cuidado con eso, cuidado. El pobrismo y la Teología de la Liberación son dos deformaciones de la Doctrina Social de la Iglesia que plantea otra cosa, que es sacar a la gente de la pobreza, plantearle la salida por el estudio, por el trabajo. Un mundo totalmente distinto a este mundo oscuro, gris, en donde lo único que se hace es repartir planes.
– ¿Usted dice que se corre el riesgo de que vuelvan a aparecer organizaciones armadas?
– Yo lo que digo es que ya hay actividad casi pre insurreccional en la Argentina.
– ¿Y cómo sería?
– Miren el Sur. Lo que pasa es que como está tan lejos los medios de comunicación no le están dando debida importancia.
– ¿Pero habla de las ocupaciones de tierras por los mapuches?
– Yo estoy hablando de los pseudo mapuches. Radicalizados, con visiones ideológicas de izquierda dura. Hay un tufillo de Sendero y montonerismo. Que te ocupan tierra federal, parques nacionales… Le ocuparon al Obispado de San Isidro todas las instalaciones, que son históricas. El Obispado de San Isidro en el Lago Mascardi, ocupado hoy por estas estructuras que son violentas, que niegan la bandera, niegan la autoridad. El otro día insultaron y le tiraron piedras a la gobernadora Arabela Carreras, que tuvo una actitud valiente. Esto está ocurriendo. Está ocurriendo en la ocupación de campos en Entre Ríos. Una locura. Es un disparate. El señor Grabois…
– No los ve como grupos aislados sino como un conjunto de organizaciones…
– No hay nada que sea casual en la Argentina. La liberación de presos tiene un encadenamiento también con este tipo de acciones. Esta aparición de tomas en Guernica, que nadie controla nada, con una ministra que dice que no es delito tomar la tierra. Con un jefe de Gabinete que dice que hace falta sentencia firme para desalojarlos. Una locura. No conocen el Derecho. Yo tenía un gran respeto por Antonio Cafiero. Y también creo que Santiago Cafiero es un hombre joven y que puede equivocarse. No desprecio ni la juventud ni…
– La semana pasada dijo que Santiago Cafiero no estaba a la altura
– Lo que me parece que no estaba a la altura era que lo agraviara a Macri de la manera en que lo agravió. Estaba referido precisamente a un insulto que había proferido contra Macri. Un jefe de Gabinete tiene que volar arriba, lo mismo que el Presidente. Yo aprendí algo de Carlos Menem… He aprendido de todos un poco, también de Néstor Kirchner aprendí por supuesto. De Menem aprendí su visión pragmática, su visión capitalista. El orden fiscal lo aprendí de Kirchner.
– ¿Pero entonces cuando lo cuestionó a Santiago Cafiero no hablaba de él como jefe de Gabinete sino de sus declaraciones? ¿No cree que él no esté a la altura del cargo?
– Exactamente. ¿Cómo un jefe de Gabinete va a insultar a un ex presidente? No tiene sentido. Me parece que hay un nivel mínimo que hay que mantener. Yo le deseo lo mejor, me parece que es importante que haya una renovación generacional en la Argentina. Ojalá La Cámpora exprese una visión socialdemócrata al estilo europeo, una visión de un capitalismo moderno, con un perfil acentuado en las políticas sociales. Ojalá sea eso y no quieran retomar la revolución que no se hizo en los 70. Esa visión del pasado de Montoneros, todas esas cosas, patologías y taras que tiene la Argentina. Ojalá que el líder de La Cámpora tenga una evolución capitalista también, una visión nacional. Ojalá que puedan ser eso porque tiene que ver con el futuro del país. Y ojalá Juntos por el Cambio tenga también una dirigencia joven que defienda el capitalismo, las libertades, el principio de la división de poderes.
– Usted había calificado a Axel Kiciloff de “comunista” en su momento y hace poco dijo que está haciendo una gestión honesta…
– En la campaña yo dije que tengo profundas diferencias en orden a la visión que él tiene sobre el Estado y su mirada ideológica. También dije que siempre consideré que fue un funcionario honesto. No se le conocen hechos ilícitos. No me gusta hacer acusaciones o descalificar a la gente y mucho menos con cuestiones que no se ajusten a la verdad.
– ¿Usted cree que el Gobierno o algunos integrantes del Gobierno buscan avanzar hacia un modelo que no tenga que ver con el capitalismo?
– El Impuesto a la Riqueza, por ejemplo, es un verdadero disparate. En un país en crisis, donde se tiene que tratar de reactivar la economía, donde hay que tratar que la gente que tiene plata, recursos, empresas, campos, industria, ponga la plata de vuelta en la producción… Le meten un impuesto a la riqueza. Lacalle Pou y Piñera tienen una visión totalmente distinta. Dicen a esa gente no la podemos gravar de esa manera porque con esa gente tenemos que volver a recuperar la economía. Me parece una estupidez. Vicentin es una estupidez, un error estratégico. Son señales contradictorias.