Familiares de Yamila creen que no se suicidó y piden que la justicia cite a declarar al ex novio

El pasado 31 de mayo, la joven enfermera de 22 años, Yamila Soares, fue hallada sin vida en el dúplex que alquilaba sobre calle Yerbal. El hecho no fue dado a conocer en el parte policial diario por considerarse un suicidio. Sin embargo, la familia no coincide con esta conclusión y reclama que la justicia haga declarar al ex novio de la joven.

Patricia, su hermana, vive en Buenos Aires y pide que la fiscalía actúe citando Maximiliano Ezequiel B., ex pareja de Yamila. “Nosotros los familiares iniciamos una investigación por nuestra cuenta sobre lo ocurrido ese día ya que la policía dio por resuelto como suicidio”, manifestó, contando que “el expediente está desde el 2/7 en la Fiscalía que lleva la causa y hoy, 4 meses después del hecho y tres meses de estar en Fiscalía para revisar las pruebas presentadas como querellantes, aún no hay avances.

Patricia detalló que “el resultado de la autopsia fue muerte por asfixia con una vértebra rota, no tenía alcohol ni estupefacientes en sangre”. La joven “convivía con su novio quien desde ese día nunca mas tuvo contacto con nosotros de ningún tipo, también desde ese día el número de teléfono da al buzón”, explicó precisando que al sujeto “esa noche le timaron declaración y después desapareció y nunca mas lo citaron. En su declaración dijo que no convivía con ella”, sin embargo le “tomaron declaración de sus compañeras de trabajo (del hospital Samic) y amigas quienes afirmaban que él tenía algo que ver porque tenían conocimiento sobre algunas situaciones que padecía mi hermana en su relación. Últimamente iba con moretones en los brazos a trabajar”, detalló Patricia.  

El joven no volvió a declarar porque “dicen que no lo encontraron”, sin embargo hace publicaciones en su cuenta de Facebook, contó. 
“Esa misma noche el renunció a du trabajo como seguridad del hospital Samic y viajó a Posadas con sus padres quienes viven en dicha ciudad. Y la tarde anterior su vecina escuchó golpes y gritos en el departamento”, contó. 

“Este chico se habría mudado a Oberá en el año 2019 porque tendría una denuncia por violencia de género en la ciudad de Posadas. En Oberá vivía con la abuela, hasta que se puso de novio con mi hermana y pasó a convivir con ella a fines de 2019”, agregó. 

La autopsia reveló muerte por asfixia a causa de una vertebra rota. La hallaron en ropa interior y una remera. “La puerta corrediza que daba al balcón estaba abierta, ese día llovía torrencialmente, por lo tanto nadie vio ni escuchó nada. Esa tarde ella entraba a la guardia del hospital a las 14hs. Como no se presentó, la llamaron varias veces y no pudieron ubicarla, la compañera la fue a buscar al departamento.
“Estaba con llave puesta por adentro por lo que tuvo que llamar al dueño y forzar la puerta. Ahí estaba semicolgada con un cinturón en la puerta del dormitorio. Yo la llamé ese día a las 10:30 hs de la mañana y no atendió, luego envié un Whatsapp que tampoco contestó y el muchacho abandonó el grupo de la familia a las 10:40 hs, ¿Raro, no?”, se preguntó.
“El celular de ella fue secuestrado por la policía al momento del hallazgo, ahora está en poder de la Fiscalía junto a otras pertenencias
Pero el celular de este muchacho no lo secuestraron. Y para agregar mas a todo él consumía estupefacientes”, indicó. 


“Por todas estas cosas que fuimos tomando conocimiento después, es que nos lleva a pensar que no se trata de un suicidio simplemente. Es por eso que necesitamos saber qué pasó exactamente”, reclama.