Hace un siglo Argentina producía 3 veces más que Japón, hoy apenas alcanza el 25% del PBI de Tokio

La economía entera de Argentina cabe dentro de Paris y sobre espacio, es tres veces menor a la de Nueva York, cuatro veces menos que la de Tokio y seis a la de California. Esto hace un siglo era bastante diferente. 

Una actualización del Maddison Historical Statistics reveló que en 1895 y 1896 Argentina tenía el PBI per cápita más alto del mundo delante de Estados Unidos, Bélgica, Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda. Aunque muchos críticos consideran este ránking debatible, lo cierto es que estaba entre las ligas mayores de los que hoy son países desarrollados. 

Para 1913, Argentina ocupaba el segundo lugar con 4.921 dólares de per capita, superando por tres veces a Japón, una isla rocosa en medio del mar que carece de tierras cultivables y riquezas minerales. El país nipón tenía entonces un per cápita de 1.387 de dólares. 

El per cápita de Japón arrojó en 2018, 44.380 dólares, mientras que el de Argentina 11 mil dólares, es decir, hoy Japón supera a Argentina por cuatro veces más en PBI pc.

 

En cuanto al tamaño de la economía según PBI nominal, en 2019 Japón alcanzó los 5.176.205 millones de dólares ubicándose detrás de EE.UU y China, mientras que Argentina solo 477.743 millones de dólares, es decir, 10 veces menos que Japón. 

Incluso si comparamos la economía de Argentina con la de Tokio que alcanza los 1.6 billones de dólares, es superada casi cuatro veces por la capital japonesa. Si Tokio fuera un país, clasificaría como la economía N°15 del mundo en cuanto a tamaño.

El PIB de 1.5 billones de dólares de Nueva York lo ubica entre las 20 economías más grandes del mundo, superando por más de tres veces a toda la Argentina junta. El PIB de 928,000 millones de dólares de Los Ángeles es un poco más del doble argentino con 1.1 billones de dólares, e incluso la île de París (región metropolitana) con un PIB de 819,000 millones de dólares, supera por casi el doble a la Argentina.

En cuanto El PIB del estado de California, con 2.968,12 millones de dólares, es 6 veces al de nuestro país. 

 

 
Cuentas Nacionales – Gobierno
PIB Trim Per Capita [+] I Trim 2020 8.970€ chart 2.184€ IV Trim 2019 PIB Trim Per Capita [+]
PIB anual [+] 2019 4.540.300M.€ chart 402.273M.€ 2019 PIB anual [+]
PIB Per Capita [+] 2019 35.883€ chart 9.028€ 2019 PIB Per Capita [+]
PIB Trimestral [+] I Trim 2020 1.138.321M.€ chart 97.314M.€ IV Trim 2019 PIB Trimestral [+]
Deuda total (M.€) [+] 2017 10.112.535 chart 378.385 2018 Deuda total (M.€) [+]
Deuda (%PIB) [+] 2017 234,99% chart 86,06% 2018 Deuda (%PIB) [+]
Deuda Per Cápita [+] 2017 79.786€ chart 8.492€ 2018 Deuda Per Cápita [+]
Déficit (M.€) [+] 2017 -136.322 chart -22.972 2018 Déficit (M.€) [+]
Déficit (%PIB) [+] 2018 -2,43% chart -5,49% 2018 Déficit (%PIB) [+]
G. Público (M.€) [+] 2017 1.610.232,2 chart 171.022,9 2018 G. Público (M.€) [+]
Gasto Educación (M.€) [+] 2016 141.956,6 chart 31.024,0 2017 Gasto Educación (M.€) [+]
Gasto Educación (%Gto Pub) [+] 2016 8,38% chart 13,26% 2017 Gasto Educación (%Gto Pub) [+]
Gasto Salud (M.€) [+] 2018 386.454,2 chart 37.537,0 2017 Gasto Salud (M.€) [+]
G. Salud (%G. Público Total) [+] 2017 23,64% chart 16,05% 2017 G. Salud (%G. Público Total) [+]
Gasto Defensa (M.€) [+] 2018 38.762,0 chart 3.792,5 2018 Gasto Defensa (M.€) [+]
Gasto Defensa (%Gto Pub) [+] 2018 2,53% chart 2,05% 2018 Gasto Defensa (%Gto Pub) [+]
Gasto público (%PIB) [+] 2017 37,42% chart 38,90% 2018 Gasto público (%PIB) [+]
Gasto público Per Capita [+] 2017 12.704€ chart 3.838€ 2018 Gasto público Per Capita [+]
Gasto Educación Per Capita [+] 2016 1.118€ chart 704€ 2017 Gasto Educación Per Capita [+]
G. Público Salud Per Capita [+] 2018 3.063€ chart 849€ 2017 G. Público Salud Per Capita [+]
Gasto Defensa Per Capita [+] 2018 306€ chart 85€ 2018 Gasto Defensa Per Capita [+]
Rating Moody’s [+] 24/10/2019 A1   Ca 03/04/2020 Rating Moody’s [+]
Rating S&P [+] 16/09/2015 A+   SD 07/04/2020 Rating S&P [+]
Rating Fitch [+] 02/02/2020 A   RD 22/05/2020 Rating Fitch [+]
Índice de Corrupción [+] 2018 73 chart 40 2018 Índice de Corrupción [+]
Ranking de Competitividad [+] 2019 chart 83º 2019 Ranking de Competitividad [+]
Índice de Fragilidad [+] 2018 34,5 chart 46,1 2018 Índice de Fragilidad [+]
Ranking de Trans. [+] 28/09/2018 80º chart 53º 01/01/2019 Ranking de Trans. [+]
Ranking de la Innovación [+] 2018 13º chart 80º 2018 Ranking de la Innovación [+]
Mercado Laboral
Tasa de desempleo [+] Abril 2020 2,6% chart 8,5% Septiembre 2016 Tasa de desempleo [+]
Tasa de desempleo [+] I Trim 2019 2,4% chart 9,0% III Trim 2018 Tasa de desempleo [+]
Parados [+] I Trim 2019 1.650 m. chart 1.167 m. III Trim 2018 Parados [+]
SMI [+] 2019 1.213,1 € chart 270,3 € 2019 SMI [+]
Salario Medio [+] 2019 42.853€        
Ranking [+] 2017 17º chart 52º 2017 Ranking [+]
Mercados – Cotizaciones
Tipo de cambio del dólar [+] 25/06/2020 107,1000 chart 37,1033 11/01/2019 Tipo de cambio del dólar [+]
Bono 10 años [+] 25/06/2020 0,01%        
Prima Riesgo [+] 25/06/2020 48        
Bolsa (Var. este Año %) [+] 25/06/2020 -5,90% chart -7,26% 14/02/2020 Bolsa (Var. este Año %) [+]
Precios
IPC General [+] Mayo 2020 0% chart 43,4% Mayo 2020 IPC General [+]
IPRI Interanual [+] Mayo 2020 -2,7%        
Mercado de dinero
Tipos de interés [+] 16/02/2016 -0,10% chart 38,00% 10/03/2020 Tipos de interés [+]
Negocios
Doing Business [+] 2019 39º chart 119º 2019 Doing Business [+]
IPI Interanual [+] Septiembre 2018 -1,1%        
Vehículos pasajeros Año [+] Diciembre 2019 4.301.091 chart 400.592 Febrero 2020 Vehículos pasajeros Año [+]
Vehículos Año/1000 hab. [+] Diciembre 2019 41,06 chart 11,87 Febrero 2020 Vehículos Año/1000 hab. [+]
Producción anual de vehículos [+] 2019 9.168.651 chart 314.787 2019 Producción anual de vehículos [+]
Vehículos / 1000 habitantes [+] 2015 609,59 chart 318,47 2015 Vehículos / 1000 habitantes [+]
Impuestos
IVA General [+] 01/01/2020 10,00% chart 21,00% 01/01/2006 IVA General [+]
Tipo máximo [+] 2019 56,1% chart 35,0% 2020 Tipo máximo [+]
Comercio
Llegadas anuales [+] 2018 31.192.000 chart 6.942.000 2018 Llegadas anuales [+]
Exportaciones [+] 2019 630.217,3 M.€ chart 58.165,3 M.€ 2019 Exportaciones [+]
Exportaciones %PIB [+] 2019 13,88% chart 14,46% 2019 Exportaciones %PIB [+]
Importaciones [+] 2019 643.803,2 M.€ chart 43.880,3 M.€ 2019 Importaciones [+]
Importaciones % PIB [+] 2019 14,18% chart 10,91% 2019 Importaciones % PIB [+]
Balanza comercial [+] 2019 -13.585,9 M.€ chart 14.285,0 M.€ 2019 Balanza comercial [+]
Balanza comercial % PIB [+] 2019 -0,30% chart 3,55% 2019 Balanza comercial % PIB [+]
Socio-Demografía
Ranking global de envejecimiento [+] 2015 chart 31º 2015 Ranking global de envejecimiento [+]
Densidad [+] 2018 335 chart 16 2018 Densidad [+]
Ranking Paz Global [+] 2020 chart 74º 2020 Ranking Paz Global [+]
Remesas recibidas (M.$) [+] 2017 4.578,5 chart 688,1 2017 Remesas recibidas (M.$) [+]
% Inmigrantes [+] 2019 1,97% chart 4,97% 2019 % Inmigrantes [+]
% Emigrantes [+] 2019 0,66% chart 2,27% 2019 % Emigrantes [+]
Tasa Natalidad [+] 2018 7,40‰ chart 17,02‰ 2018 Tasa Natalidad [+]
Remesas enviadas (M.$) [+] 2017 9.137,7 chart 3.960,9 2017 Remesas enviadas (M.$) [+]
Tasa mortalidad [+] 2018 11,00‰ chart 7,61‰ 2018 Tasa mortalidad [+]
Índice de Fecund. [+] 2018 1,42 chart 2,26 2018 Índice de Fecund. [+]
Población [+] 2018 126.529.100 chart 44.560.000 2018 Población [+]
Inmigrantes [+] 2019 2.498.891 chart 2.212.879 2019 Inmigrantes [+]
Emigrantes [+] 2019 838.852 chart 1.013.414 2019 Emigrantes [+]
IDH [+] 2017 0,909 chart 0,825 2017 IDH [+]
Ranking de la Brecha de Género [+] 2018 110º chart 36º 2018 Ranking de la Brecha de Género [+]
Esperanza de vida [+] 2018 84,21 chart 76,52 2018 Esperanza de vida [+]
Suicidios [+] 2016 21.017 chart 6.166 2015 Suicidios [+]
Suicidios por 100.000 [+] 2016 16,60 chart 14,29 2015 Suicidios por 100.000 [+]
Número de Homicidios [+] 2017 306 chart 2.289 2017 Número de Homicidios [+]
Homicidios por 100.000 [+] 2017 0,20 chart 5,20 2017 Homicidios por 100.000 [+]
Energía y Medio Ambiente
CO2 t per capita [+] 2018 9,42 chart 4,70 2018 CO2 t per capita [+]
Producción anual de petróleo [+] 2019 4 chart 507 2019 Producción anual de petróleo [+]
Reservas de Petroleo (Millones de barriles) [+] 2020 44,1 chart 2.388,8 2020 Reservas de Petroleo (Millones de barriles) [+]
Consumo GWh [+] 2017 946.165 chart 124.856 2017 Consumo GWh [+]
Generación GWh [+] 2018 952.123 chart 138.359 2017 Generación GWh [+]
 
             
             
             
             
 

Argentina es uno de los países que ha registrado un mayor deterioro económico durante el último siglo. Su tránsito de la riqueza a la pobreza se podría resumir en la sucesión de tres grandes etapas: auge y desarrollo gracias a la globalización , la estabilidad monetaria y la liberalización económica (desde mediados del siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX); el período de entreguerras, desde 1930 hasta 1945, en donde se fue imponiendo paulatinamente la autarquía y el proteccionismo; y el ascenso del peronismo (1946-1955), cuyo legado pervive desde entonces, de una u otra forma, pese a la sucesión de distintos regímenes dictatoriales y democráticos.

Uno de los países más ricos del mundo

Al igual que otros países, Argentina se integró en la economía global durante el siglo XIX gracias a la apertura comercial, la libre circulación de capitales y la estabilidad monetaria que imponía el entonces vigente patrón oro. Argentina prosperó de forma sustancial hasta 1930, atrayendo un gran volumen de inversión extranjera y capital humano (inmigrantes).

 

Tras su proceso de independencia y un turbulento período de conflictos civiles, la emancipación definitiva de Argentina llegó con la Constitución de 1853, que instauraba como principios básicos la división de poderes, la igualdad ante la ley y un respaldo absoluto a la propiedad privada y el libre comercio. Los distintos gobiernos surgidos de la Carta Magna potenciaron las infraestructuras, alentaron la inmigración y la inversión extranjera y garantizaron el cumplimiento estricto de sus compromisos financieros.

Hasta tal punto esto es así que, en 1876, el entonces presidente Nicolás Avellaneda, ante el riesgo de suspender pagos, lanzó un mensaje firme a sus acreedores internacionales (tenedores de deuda pública):

La República puede estar dividida hondamente en partidos internos; pero no tiene sino un honor y un crédito, como sólo tiene un nombre y una bandera, ante los pueblos extraños. Existen dos millones de argentinos que economizarían hasta sobre su hambre y su sed para responder, en una situación suprema, a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros.

Este período, caracterizado por la apertura comercial y la libertad económica, se resume en los siguientes indicadores:

1. La población aumentó desde los 3,3 millones de personas en 1890 hasta los 7,5 en 1913 (crecimiento medio anual del 3,5%). Casi la mitad de este incremento se debió a la inmigración, procedente sobre todo de Europa.

2. El porcentaje de capital extranjero subió desde el 32% en 1900 hasta el 48% en 1913, como resultado de que Argentina presentaba entonces las condiciones económicas e institucionales más favorables de toda América Latina para la inversión foránea.

3. La acumulación de capital aumentó de media un 4,8% anual desde 1890 hasta 1913, permitiendo que la renta per cápita avanzara a un ritmo del 2,5% anual. El desastre de la Primera Guerra Mundial afectó, sin duda, al desarrollo argentino, como resultado del desplome del crédito internacional y el retroceso de la economía mundial, de forma que la acumulación de capital decayó hasta el 2,2% anual y la renta per cápita avanzó un 0,8% entre 1913 y 1929, pero no impidió que Argentina siguiera desarrollándose hasta 1930.

4. Hasta la Primera Guerra Mundial, su renta per cápita era similar a la de EEUU; era uno de los mayores exportadores de cereales y carne, hasta el punto de representar casi el 7% de todo el comercio internacional; Argentina acumulaba el 50% del PIB de toda América Latina en 1913; el sueldo medio en Buenos Aires era hasta un 80% superior al de París, y cuando un inmigrante desembarcaba en Argentina ganaba casi lo mismo que el que se ubicaba en Nueva York.

5. Durante los años 20 se mantuvo como uno de los 10 países más ricos del planeta, con una riqueza comprable e, incluso, superior al de la mayoría de países europeos, similar al de Francia o Alemania, y mayor que Italia o Japón; el salario promedio seguía superando al que percibían los europeos. De hecho, durante los años 30, EEUU, Canadá, Australia y Argentina se mantenían entre los países más ricos del mundo, con un PIB per cápita en torno a los 5.000 dólares.

PIB per cápita en 1913 de EEUU, Argentina, Francia, Alemania, Italia, Japón y Corea

 

El intervencionismo de los 30, el principio del fin

 

Los países más desarrollados por entonces, entre ellos Argentina, presentaban -al igual que ahora- una serie de rasos comunes, entre los que destaca la seguridad jurídica, un marco institucional estable y, sobre todo, la apertura económica, un estado muy pequeño, escasas regulaciones y estabilidad monetaria. Sin embargo, aquella economía abierta, favorable al capitalismo, fue cediendo terreno paulatinamente al intervencionismo estatal, el nacionalismo económico (autarquía) y, finalmente, el peronismo (socialismo) que, de una u otra forma, preside Argentina desde los años 50.

Los años 30 son conocidos como la “década infame”, ya que se sucedieron una serie de golpes de estado que otorgaron el poder a los militares, quienes instauraron un creciente intervencionismo económico, la autarquía (sustituir importaciones por producción nacional) y el proteccionismo comercial.

Además, resurgió de nuevo el mercantilismo, en donde el Estado se apropiaba de forma arbitraria de ciertos recursos privados para redistribuirlos entre determinados grupos de interés, favoreciendo así a las elites más próximas al poder político en detrimento del libre mercado. Ya entonces la explotación de hidrocarburos estaba bajo el control del Gobierno -los recursos del subsuelo pertenecían al Estado-, y el poder político comenzó a intervenir de forma cada vez más activa en sectores clave del país, tales como la producción de carne y cereales.

Es decir, Argentina pasó de tener una economía abierta y un estado pequeño, a una economía cerrada al comercio internacional y fuertemente intervenida. A ello, se sumó el abandono del patrón oro y la adopción de políticas keynesianas, basadas en el estímulo fiscal y monetario (más gasto público y bajos tipos de interés), para tratar de impulsar el crecimiento en medio de la Gran Depresión. Aunque esto no es algo extraordinario de esa época -muchos países optaron por políticas similares-, sí lo es el hecho de que este tipo de prácticas se extendió y agudizó tras la Segunda Guerra Mundial mediante la instauración del peronismo.

El peronismo, la consagración del socialismo

El militar Juan Domingo Perón logró la presidencia en 1946, instaurando el denominado justicialismo (“justicia social”) hasta 1955, junto a su mujer Eva Perón, que aún hoy es un icono en Argentina. Su gobierno no sólo mantuvo las prácticas de los regímenes militares previos sino que, de hecho, incrementó de forma sustancial el intervencionismo estatal en la economía, extendió las prácticas mercantilistas e instauró su particular modelo socialista, inspirado en el fascismo italiano de Mussolini.

Entre otros factores, destacan los siguientes, tal y como expone José Ignacio García Hamilton, profesor de Historia de Derecho en la Universidad de Buenos Aires:

  • Nacionalizó varias industrias, como los servicios de electricidad, gas, teléfono, ferrocarriles, transporte urbano, medios de comunicación, etc.
  • Subsidió a grupos sindicales y empresariales próximos al poder.
  • Disparó el gasto público e incurrió en elevados déficits fiscales.
  • El superávit de la balanza de pagos acumulado durante la Segunda Guerra Mundial (Argentina se mantuvo neutral y vendió productos a ambas bandos) no fue suficiente para financiar las “prácticas populistas de Perón”.
  • Fue entonces cuando recurrió a la monetización masiva de deuda a través del banco central, generando elevada inflación.
  • Subió los impuestos al sector exportador, al capital y, especialmente, al sector rural, y siguió dificultando las importaciones mediante políticas arancelarias.
  • Introdujo rígidos controles sobre la producción y la libre contratación de servicios y trabajadores; fijó precios en el mercado del alquiler y suspendió los embargos inmobiliarios.
  • Creó el Instituto Argentino para la Producción y el Intercambio (IAPI), que eliminó las empresas exportadoras privadas y fijó los precios internos de las cosechas por debajo de los precios internacionales. Luego, el IAPI vendía esos productos en el exterior y retenía la diferencia para aumentar el gasto público.

Como resultado, la economía argentina ya había declinado de forma sustancial para mediados del pasado siglo XX.

Regresa la dictadura, pero no el libre mercado

Perón fue derrocado por un nuevo golpe militar en 1955, pero ello no impidió que se mantuviesen los rasgos básicos del intervencionismo argentino hasta la década de los 90, incluso después de la reinstauración de la democracia en 1983. La alternancia de gobiernos autoritarios y democráticos en el poder no cambió un ápice el modelo mercantilista y socialista que se fue imponiendo progresivamente desde 1930.

Como resultado, el desarrollo argentino fue mucho más lento y débil que el del resto de países avanzados durante la segunda mitad del siglo XX. En esencia, se mantuvo un gasto público elevado; un sustancial control estatal sobre la economía (nacionalización de industrias); el modelo de sustitución de importaciones y, por tanto, el aislacionismo comercial; la emisión desenfrenada de dinero (alta inflación); y un adoctrinamiento cultural (en escuelas y universidades) centrado en el nacionalismo, que fomentaba el mercantilismo y el odio hacia el extranjero (incluido el capital foráneo). Y todo ello, en medio de una gran inestabilidad política.

Reformas insuficientes, corralito y kirchnerismo

Tras la reinstauración de la democracia (1983), la crisis se agudizó hasta tal punto en la década de los 80 -con hiperinflación de por medio- que el peronista Carlos Menem (1989-1999) intentó revertir la política económica mediante la privatización de empresas estatales (como YPF), cierta apertura comercial al exterior y la fijación del peso argentino al dólar estadounidense para frenar la inflación.

Aunque el país logró crecer con fuerza durante los noventa, las reformas fueron tímidas a la hora de revertir el socialismo de décadas previas. Así, por ejemplo:

  • La privatización de empresas públicas se efectuó a dedo, privilegiando a grupos próximos al poder y, en todo caso, limitando hasta el extremo la libre competencia mediante una estricta regulación y fijación de tarifas en la provisión de servicios. Es decir, el monopolio se mantuvo intacto en numerosos sectores.
  • La apertura comercial se limitó a tan sólo a algunos países de América Latina (englobados en el Mercosur), de modo que el aislacionismo nacional fue sustituido por un aislacionismo regional. Es decir, Argentina permaneció cerrada a la globalización.
  • El gasto público siguió aumentando: el gasto en la provisión de servicios públicos fue sustituido por el aumento en “gasto social” (subsidios, subvenciones, prestaciones públicas y ayudas), a modo de clientelismo para comprar votos.
  • De hecho, el peso del Estado sobre la economía siguió creciendo: el déficit público pasó del 0,15% en 1994 al 2,4% en 2000, y la deuda pública del 34% en 1991 al 52% del PIB en 1999. Como resultado, la deuda externa de Argentina -tanto comercial como pública- aumentó de forma sustancial, encareciéndose la financiación para el sector público y privado.

Puesto que la fijación al dólar ataba de pies y manos a su banco central para imprimir dinero y generar inflación (reduciendo así el peso de la deuda externa), Argentina decidió de forma unilateral declararse en default (impago) en 2001, lo cual generó una corrida bancaria y el temido corralito de 2002.

El también justicialista Néstor Kirchner conquistó la Presidencia en 2003, sucediéndole en el cargo su mujer, Cristina Fernández de Kirchner, en 2007. Así pues, el kirchnerismo va camino de su primera década, impulsando una política económica inspirada en la etapa peronista y bajo la órbita del líder venezolano, Hugo Chávez.

Ausencia de libertad, igual a pobreza

El país ocupa hoy una pésima posición en indicadores clave para el desarrollo económico. Así, Argentina se sitúa en el puesto 113 del ranking mundial en cuanto a facilidad para hacer negocios (Doing Business), que elabora cada año el Banco Mundial, de un total de 183 economías, a la altura de países como Etiopía, Egipto o Kenya. Destaca, sobre todo, por situarse a la cosa en indicadores como la apertura de empresas (146), permisos de construcción (169), registro de propiedades (139) o pago de impuestos (144).

Además, en un ranking que mide el respeto a la propiedad privada en 130 países, Argentina se sitúa entre los 10 peores, tan sólo seguida por Costa de Marfil, Nicaragua, Bangladesh, Nigeria, Burundi, Venezuela, Ucrania, Angola y Libia.

Asimismo, el Índice de Calidad Institucional (ICI) sitúa a Argentina en la posición 125 de un total de 194 países, perdiendo 32 puestos desde 2007.

Un 62% de los países obtiene una calificación superior a Argentina en términos de calidad institucional. En las primeras posiciones de América Latina se encuentran Chile, Costa Rica y Uruguay; Argentina, por el contrario, se aproxima a Nicaragua, Paraguay, Bolivia y Ecuador; las últimas posiciones son para Cuba, Haití y Venezuela. Dentro de este índice, registra las perores calificaciones en materia de libertad económica, funcionamiento de los mercados, la estabilidad monetaria y seguridad jurídica.

Hace ahora un siglo, Argentina se encuadraba en el top ten de países más ricos del mundo. Hoy se sitúa en el puesto 59 del mundo, según los últimos datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), a la altura de México, Líbano o Gabón, y muy próximo a Venezuela (puesto 64). Según el Banco Mundial, su renta per cápita, en términos de poder de compra (descontando inflación), apenas superaba los 15.500 dólares en 2010, un 70% menos que EEUU, un 60% inferior a Japón o Alemania y la mitad que Francia o Italia.

PIB per cápita de Argentina, EEUU, Japón e Italia desde 1900 al 2000

PIB per cápita de Argentina, EEUU, Alemania, Japón Francia e Italia desde 1980 a 2010

 

 

Fuente: libremercado.com / Datosmacro /  Redefining Global Cities / BBC / Cenital /  World Bank, International Comparison Program database