Comprar cosas robadas es delito de encubrimiento: “La buena fe tiene límites”

OBERÁ. La mayoría de los objetos robados terminan en poder de personas que dicen adquirirlas “de buena fe”, pero esto puede derivar en una pena al comprador por el delito de encubrimiento ya que aceptó bienes producto del delito.

En ese sentido, el abogado del fuero obereño. Dr. Silvio Contreras, dijo “Se recomienda a todo aquel que desee adquirir un bien registrable (cómo una motocicleta) realizar los trámites y constataciones pertinentes antes de la operación, para verificar si no tiene pedido de secuestro por robo o adulterados sus números de chasis y motor”.

Aclaró que “la buena fe que un tercero adquirente puede invocar tiene límites, como el deber de diligencia, la imposibilidad de alegar la propia torpeza y finalmente el sentido común”. “El comprador debe prestar atención a las condiciones en las cuales se le ofrecen los productos y se realiza el negocio. Debemos tener en cuenta especialmente si el vendedor realiza esa actividad de modo público y habitual o es si es una venta fuera de lo común. Por ej. La venta de una garrafa de gas en la vía pública por parte de individuos que no conocemos o que no parecieran trabajar para las empresas habituales del rubro y a precios muy bajos debería ponernos en alerta. En el caso de los bienes registrables que ya cuentan con un procedimiento establecido por ley para su comercio, debemos ser respetuosos de la normativa. No hacerlo podría causar que los derechos que creemos tener se desvanezcan o peor aún se nos achaque la comisión de algún delito como ser el encubrimiento”, indicó.

Existe jurisprudencia al respecto. En junio de 2017, procesaron por los delitos de encubrimiento y uso de documento falso a un individuo que conducía un automóvil con chapas patentes apócrifas y no pudo acreditar la buena fe alegada. El sujeto sostuvo que abonó una suma de 72 mil pesos en efectivo a una persona que contactó mediante la página de internet “Mercadolibre” sin poder aportar mayores referencias acerca de ella.

El tribunal de la Matanza consideró al imputado prima facie autor responsable de los delitos de encubrimiento y uso de documento adulterado o falso -art. 277, primer apartado, inc. C , y art. 296 en función del artículo 292, segundo párrafo del Código Penal.

En conclusión debemos cumplimentar los requisitos legales o solicitar siempre asesoramiento antes de realizar una operación de compra venta o permuta. En el caso de los negocios informales entre vecinos, debemos estar atentos para no incurrir en algún delito al comprar cosas que hayan sido objeto de robo o hurto. Siempre es conveniente realizar un contrato y certificar las firmas cuanto menos ante el juzgado de paz, amén de las obligaciones tributarias.

Precauciones que deben tener los compradores

En el caso particular de los automotores, los compradores deben realizar indefectiblemente estas gestiones previas al negocio:

Para empezar, los documentos de identidad tanto del comprador como del vendedor. Si alguna de las partes tiene cónyuges y el auto es un bien ganancial, también se necesitarán sus documentos.

El vendedor deberá tener sí o sí el título de propiedad y cédula del vehículo a su nombre (lo que hace un tiempo se conocía como cédula verde).
No es obligatorio, pero antes de hacer todo el trámite no es una mala idea solicitar un informe de dominio para verificar que esté todo en orden. Esto lo puede solicitar tanto el vendedor como el comprador y sirve para verificar datos de radicación, marca, tipo, modelo, número de motor y chasis, año de la primera inscripción, usos, si el rodado tiene denuncia de robo, embargo, prenda, o si el titular está inhibido. Recomiendo que lo haga el comprador.

Lo siguiente es hacer la verificación física del vehículo (ojo que no tiene nada que ver con la Verificación Técnica Vehicular o VCV) la misma la podés realizar en una de las plantas verificadoras habilitadas de la Policía Provincial y Gendarmería Nacional. Este trámite te sirve para saber si el motor y el chasis tienen la misma numeración y si todo está en regla y coincide con lo que dice la documentación. Para hacer esto no se necesita turno previo, ya que se atiende por orden de llegada con el vehículo y no requiere gestores ni terceras personas. En la planta verificadora te van a pedir Cédula del rodado, DNI el formulario 12 que te lo venden en gestorías, tiene una validez de 150 días hábiles. Es importante que lo guardes para presentarlo después en el Registro, con toda la documentación.Recomiendo estar presente al comprador.

Solicitar libre deudas municipal, a los fines de asegurarnos que el automotor no tenga deudas registradas por patentes o infracciones de tránsito.

Otro documento es el “CeTA”. Este Certificado de Transferencia Automotor deberá ser tramitado por el vendedor afip cuando el vehículo (sea un auto o una moto) supere el monto de $100.000.

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Finalmente Formulario 08: El mismo lo podés tramitar en forma presencial o mejor, por Internet. Es gratuito si comprador y vendedor (y sus cónyuges, en caso de que corresponda) certifican las firmas en el Registro en el momento de hacer el trámite. Si no es así, tienen que estar previamente certificadas por Escribano público.

El último paso es presentar toda esta documentación en el Registro correspondiente. Para eso, podés solicitar un turno online.

Una buena práctica es utilizar los servicios de un gestor, te cobran por sus servicios pero son especialistas en el tema y pueden ahorrarle muchos Dolores de cabeza y dinero.

Con respecto al encubrimiento, el código penal argentino prescribe:
1.- Será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años el que, tras la comisión de un delito ejecutado por otro, en el que no hubiera participado:

a) Ayudare a alguien a eludir las investigaciones de la autoridad o a sustraerse a la acción de ésta.

b) Ocultare, alterare o hiciere desaparecer los rastros, pruebas o instrumentos del delito, o ayudare al autor o partícipe a ocultarlos, alterarlos o hacerlos desaparecer.
c) Adquiriere, recibiere u ocultare dinero, cosas o efectos provenientes de un delito.
e) Asegurare o ayudare al autor o partícipe a asegurar el producto o provecho del delito.