Cristina no quiso usar la misma lapicera que Macri y pidió otra, una de oro

BUENOS AIRES. El Presidente saliente se acercó a la exmandataria y hoy vicepresidenta de Argentina para tenderle la mano. Aunque Cristina K le respondió el saludo, no lo miró en ningún minuto de frente, generando un incómodo momento en el salón del Congreso Nacional.

Fue un momento tenso. Apenas el Presidente saliente de Argentina, Mauricio Macri, ingresó al salón del Congreso argentino para la ceremonia de cambio de mando, se encontró de frente en el estrado con el nuevo Mandatario, Alberto Fernández -quien asumió hoy en el cargo- y la vicepresidenta, Cristina Fernández.

Vestida de riguroso blanco, al ingreso de Macri la expresidenta de Argentina le dio la espalda.  El jefe de Estado saliente, de todos modos, le tendió la mano segundos después, a lo que Cristina K respondió, pero sin mirarlo nunca de frente.

La incómoda escena -según evidenciaban los rostros de los presentes- contrastó con el abrazo que se dieron minutos después Alberto Fernández y Macri luego de que el segundo traspasara la banda presidencial -de tonos celeste y blanco- y el bastón de mando al nuevo Presidente.

El abrazo entre el Presidente saliente y el entrante fue extenso e incluso se vio afectuoso.

Tras el cambio, y previo a que el nuevo jefe de Estado comenzara su discurso, Macri abandonó el salón, momento en que no se despidió de Cristina Fernández.

Lapicera de oro

No solo el desaire de Cristina K se robó las miradas en la asunción de Fernández. Clarín consignó que, en el marco de la ceremonia, la expresidenta no quiso emplear la misma lapicera que el Mandatario entrante y Macri utilizaron para la firma de las actas.

De hecho, Fernández solicitó a un asesor que le alcanzara su propio lápiz, de oro, con el que luego procedió a estampar su rúbrica.