Penitenciario sobreseído por el abuso de sus vecinas de 9, 10 y 11 años; ahora fue denunciado por abusar de sus hijastras

OBERÁ. El caso comenzó hace una década, cuando en julio del 2010, el sargento ayudante Eduardo I. C. (38) fue denunciado por sus vecinos por el abuso sexual de una niña de 9 años. Ese mismo año, otra vecina también lo acusó ante la Comisaría de la Mujer del abuso de sus hijas de 10 y 11 años. El denunciado desempeñaba sus funciones en la Unidad Penal II de Oberá y fue detenido en el mismo recinto durante dos meses haciendo trabajos de panadería y cocina, hasta que fue excarcelado y finalmente sobreseído por la jueza Alba Kunzmann de Gauchat, un año después. Para colmo, volvió a vivir en el mismo barrio de las víctimas, una de ellas que ahora tiene 18 años.

Se cree que fueron cuatro las víctimas del empleado estatal, una de las cuales tiene discapacidad, razón por la que su madre no quiso exponerla.

Ahora, fue la pareja del penitenciario quien lo denunció por el abuso de sus hijastras de 11 y 9 años. Según relataron las últimas víctimas, el empleado estatal aprovechaba cuando su pareja estaba trabajando, las manoseaba y obligaba a tocar sus partes íntimas, idéntico relato de los abusos perpetrados diez años antes a sus vecinas, cuando éstas iban a su casa para jugar con su el hijo del denunciado, quien además es panadero y les regalaba cosas dulces.

Además, los denunciantes recibieron presiones de la la familia del imputado, y aseguraron a un matutino provincial que el juzgado interviniente les negó el resultado de la Cámara Gesell en aquel momento, y todo tipo de respuestas.

El penitenciario no se presentó la semana pasada ante las autoridades de la Unidad Penal II y su abogado defensor solicitó la eximición de prisión.