“Preguntas tienen que contestar ustedes”, desafió Cristina a los jueces

BUENOS AIRES. A ocho días de asumir la vicepresidencia de Argentina, Cristina Kirchner declaró durante más de tres horas ante el Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) que la enjuicia como supuesta jefa de una asociación ilícita, acusada de favorecer al empresario Lázaro Báez en el otorgamiento de licitaciones de obras viales en la provincia de Santa Cruz. Durante su extensa declaración, la ex mandataria insistió en que este proceso judicial en su contra es parte de un plan para “destruir a líderes populares y democráticos” y desafió a los jueces al frente del Tribunal.

Uno de los momentos más tensos se dio hacia el final de su intervención. Luego de terminar con su declaración, Cristina Kirchner inmediatamente se levantó del estrado aplaudida por los dirigentes y militantes que la acompañaron y ante la pregunta del juez del TOF 2 sobre si iba a responder preguntas, replicó: “¿Preguntas?, preguntas tienen que contestar ustedes”.

Esa fue su última intervención. Sin embargo, el tono crítico ante los jueces se mantuvo a lo largo de toda su declaración. A la Justicia apuntó justamente unos minutos después se sentarse ante el Tribunal. “Utilizan las facultades como jueces y fiscales para cometer delitos, eso es lo que está sucediendo en la República Argentina. El intento fue el demonizar un proyecto político a través de las causas judiciales, es el lawfare”, planteó.

“Irurzun te escucha e Irurzun te mete preso. Esa sería la fórmula de Comodoro Py”, criticó la ex jefa de Estado.

La ex jefa de Estado insistió en varios pasajes que es victima de “Lawfare”, que es una contracción de law (ley) y warfare (guerra), que refiere a una “guerra jurídica”. Ese neologismo fue creado por el profesor Charles J. Dunlap Jr., de la Duke University School of Law estadounidense. En 2001 lo definió, para el Harvard’s Carr Center, como “el uso de la ley como un arma de guerra”.

“Todo este proceso es lawfare, se publicitan cosas que no ocurrieron para conformar una opinión pública para que los jueces no tengan más que condenar. No soy abogada penal, pero nunca en mi vida escuché un guión en lugar de una acusación fiscal”, apuntó.

También aseguró que “hoy parece que la cosa juzgada no existe, porque este hecho ya fue investigado en Santa Cruz y sobreseído el hecho” y añadió: “Nos dijeron que no era lo mismo cuando lo planteamos y ustedes los jueces se convierten en los arietes indispensables de este flagelo que es identificar a la política con la corrupción. No es más fácil decir ‘no estoy de acuerdo con esta ideología, porque no me gustan los negros, los pobres…'”.

Además, tuvo duras palabras contra el juez Julián Ercolini, a quien este domingo había definido en redes sociales como el “juez mutante de instrucción”. Ercolini había sido el magistrado que, en marzo de 2018, elevó la causa a juicio oral.

“Cambió el Gobierno y cambió Ercolini, por eso le digo el mutante. Se condena por los medios de comunicación y ellos ponen la firma, eso es hoy una parte de la justicia federal en la República Argentina, no conozco otra porque es la que me ha tocado sufrir a mí y a mis hijos y a quien fuera presidente de la Nación”, indicó ante el TOF2.

Hacia el final de su declaración volvió a hablarle directamente al Tribual y sentenció: “No soy amiga de Lázaro Báez, nunca fui amiga de Lázaro Báez pero no voy a tolerar que porque alguien es amigo de alguien hay que condenarlo, eso pasaba en la dictadura, no voy a convalidar eso. Este tribunal seguro es del lawfare y seguro ya escribió la condena. No me importa, sepan, no me importa. A mí me absolvió y me absolverá la historia, y a ustedes los va a condenar la historia”.

“No es la grieta, entiendan, había que condenar a un gobierno el de Néstor Kirchner que desendeudó al país, que canceló al FMI, había que traer de nuevo al FMI y había que convencer que los que los desendeudó era un chorro y sólo vino a eso”, agregó.