Quejas por la nueva terminal: “ahora tenemos que caminar 2 kms, le prohibieron parar a los colectivos en la avenida”

CAMPO VIERA. El pasado 13 de septiembre, el gobernador Hugo Passalacqua inauguró la nueva terminal de Ómnibus en la localidad. La obra construida por la Dirección de Arquitectura de la Provincia, tiene una superficie cubierta de 1.121 metros cuadrados que demandaron una inversión de más de seis millones de pesos.

Pero la misma no trajo beneficios al pueblo ya que se encuentra ubicada en un lugar alejado y dado que no hay servicios urbanos de colectivos, ahora los usuarios deben caminar hasta 20 cuadras, mientras que advierten, la terminal está vacía.

 

Una docente de Oberá que viaja diariamente junto con otros hasta Campo Viera para dar clases en la céntrica escuela frente a la municipalidad, se quejó por la nueva normativa impuesta por la administración de Juan Carlos Ríos, a partir de la puesta en funcionamiento de la terminal periférica.

La misma establece que, los colectivos ya no pueden bajar ni subir pasajeros sobre avenida del Té, como antes, y ahora los obligan a parar únicamente en la distante estación, haciendo que deban caminar desde allí hasta su punto de trabajo bajo lluvia, sol, calor, etc, ya que la localidad no cuenta con otro servicio de transporte urbano.

“Antes tomábamos el Sol del Norte a dos cuadras, ahora tenemos que caminar 2 kilómetros”, contó agregando, “tampoco podemos bajar en la YPF porque multan a las empresas”. Para la docente, es una medida que carece de sentido para una localidad tan pequeña y que genera perjuicios a la población que antes podía tomar los colectivos en la avenida principal.

Además señaló que la terminal nueva “está vacía, los locales están vacíos y los colectivos ni entran, la gente baja en frente”. La infraestructura que le costó 6 millones de pesos al erario público, parecería haber sido un gasto innecesario.

Y es que, Campo Viera es una localidad de paso para muchas líneas hacia y desde Oberá, y estas anteriormente circulaban rumbo a Campo Grande por la avenida principal, facilitando el ascenso y descenso de pasajeros. Ahora tienen prohibido hacerlo para obligarlos a llegar a una terminal desconectada del pueblo. Algo similar ocurrió en Guaraní, donde se construyó una terminal que nunca fue usada y finalmente debió ser reciclada para oficinas municipales.

 

 

Además de la construcción del edificio, se realizaron como obras anexas ala central, con una calle interna y un playón de maniobra de ómnibus a ambos lados, para diferenciar el tránsito de vehículos de gran porte de automóviles particulares, taxis y otros. Ambos accesos permiten a los usuarios el ascenso y descenso de los vehículos hasta los sectores semidescubiertos. El edificio principal cuenta con instalaciones para boleterías, locales comerciales, bar, sanitarios, oficinas y demás sectores de servicio.

En el exterior se construirán las obras de accesos de vehículos, peatones y ómnibus, suelos, rampas y veredas de acceso, muros de contención, cordones cuneta, etc. También se prevé obras de equipamiento como alumbrado público, bancos, barandas parquizados, entre otros.