Ahorcó a su pareja, dejó una nota y se colgó

CORRIENTES. Roxana Sánchez fue víctima de femicidio. Según se desprende del papel encontrado dentro de la vivienda, en la que hallaron los cuerpos ayer al mediodía, el asesino sería Marcos Márquez. Todo ocurrió en horas de la mañana.

Va­rias mu­je­res ha­bí­an de­nun­cia­do en el pa­sa­do, por ma­los tra­tos y vio­len­cia de gé­ne­ro, a Mar­cos Már­quez. Las acu­sa­cio­nes en su con­tra, no obs­tan­te, no le im­pi­die­ron te­ner pa­re­ja: Ro­xa­na Sán­chez. La his­to­ria de am­bos ter­mi­nó de la ma­ne­ra más atroz ayer cuan­do, se­gún cree la Po­li­cí­a, Már­quez ahor­có a su pa­re­ja y, lue­go de és­to, aga­rró una so­ga y se col­gó del cue­llo. Acon­te­ció en la ciu­dad de Mon­te Ca­se­ros.

Pa­ra con­fir­mar lo que ha­bía he­cho, es­cri­bió una no­ta. Si bien el con­te­ni­do del tex­to no fue da­do a co­no­cer a la pren­sa, épo­ca pu­do sa­ber que se tra­ta­ría de una con­fe­sión es­cri­ta.

To­do acon­te­ció en el ba­rrio La Flo­ri­da de esa localidad correntina. Cer­ca de las 13, per­so­nal de la co­mi­sa­ría lle­gó al si­tio lue­go de que al­guien aler­tó del he­cho. Al lle­gar, se en­con­tra­ron con los ca­dá­ve­res en una ha­bi­ta­ción.

En el in­mue­ble, ha­bía sig­nos de vio­len­cia, lo que evi­den­cia­ba que an­te­rior­men­te hu­bo una pe­le­a.
La mu­jer en tan­to, se­gún se po­día ver, te­nía gol­pes en la ca­ra y otras par­tes del cuer­po. A po­ca dis­tan­cia, es­ta­ba ti­ra­do el cuer­po de Már­quez y en el te­cho, col­ga­ba la so­ga.

Más allá de que no se in­di­có el si­tio en el que se en­con­tró la no­ta, la Po­li­cía con­fir­mó el ha­llaz­go, lo que sir­vió pa­ra es­cla­re­cer to­do.
Pos­te­rior­men­te lle­ga­ron pe­ri­tos, el fis­cal Jo­sé Mar­tín Are­ta, y per­so­nal de ho­mi­ci­dios pa­ra co­men­zar a re­cons­truir los he­chos que ha­brí­an acon­te­ci­do. “Cre­e­mos que to­do ocu­rrió unas ho­ras an­tes de que se ha­lla­ran los ca­dá­ve­res”, sos­tu­vo una de las vo­ces ofi­cia­les con­sul­ta­das por es­te me­dio. Mien­tras es­to ocu­rrí­a, fue­ra de la ca­sa co­men­za­ban a apos­tar­se los me­dios de pren­sa lo­ca­les; a la par la no­ti­cia se co­no­ció en el res­to de la pro­vin­cia.

Un da­to a te­ner en cuen­ta, la ca­sa en cues­tión era en la que vi­vía el hom­bre, ya que la mu­jer re­si­día en el ba­rrio In­de­pen­den­cia. Se­gún di­jo la Po­li­cí­a, una de las hi­jas de la mu­jer, la ha­bía vis­to con vi­da du­ran­te las pri­me­ras ho­ras de la ma­ña­na.

No obs­tan­te, al­re­de­dor de las 10, la fa­mi­lia de Ro­xa­na in­ten­tó ha­blar por te­lé­fo­no con ella pe­ro na­die aten­dí­a. Es así que se pre­su­me que to­do ocu­rrió des­pués de esa ho­ra.

Con res­pec­to a si exis­te al­gún ve­ci­no que ha­ya es­cu­cha­do gri­tos u otro in­di­cio del he­cho de vio­len­cia que ocu­rrió den­tro, se in­di­có que por el mo­men­to no se han re­co­lec­ta­do tes­ti­mo­nios pe­ro que pró­xi­ma­men­te se ha­rí­a.

De­be re­cor­dar­se que en es­te, co­mo en otros ca­sos en los que el pre­sun­to au­tor es­tá muer­to, se de­cla­ra la ex­tin­ción de la ac­ción pe­nal en su con­tra, por ob­vias ra­zo­nes. Es por ello que la cau­sa so­lo avan­za­rá has­ta con­fir­mar to­dos los he­chos.

Se­gún se cree en un mo­men­to da­do co­men­zó una dis­cu­sión en­tre am­bos, tras lo cual el hom­bre ha­bría gol­pe­a­do a la mu­jer y, des­pués, apro­ve­chó la in­de­fen­sión de la víc­ti­ma pa­ra aga­rrar una so­ga, atar­la al cue­llo de la jo­ven y as­fi­xiar­la.
Pos­te­rior­men­te se au­to­le­sio­nó con el mis­mo ele­men­to.

La no­ta

“Di­rec­ta­men­te no con­fie­sa el he­cho pe­ro sí pi­de per­dón, a la vez que de­ta­lla una si­tua­ción sen­ti­men­tal que te­nía con Ro­xa­na Sán­chez, quien te­nía dos hi­jas fru­to de otra re­la­ción”, co­men­tó el co­mi­sa­rio de la Se­gun­da de Mon­te Ca­se­ros, Héc­tor Aya­la.

 

Fuente: Diario Época.