El salario real caería 6% frente a la inflación; esperan que los créditos Anses estimulen el consumo

ECONOMÍA. El Ejecutivo no sólo busca una mejora del poder adquisitivo que traccione la actividad comercial e industrial, que sume al impulso del agro, sino que se espera que las empresas recompongan sus márgenes.

La consultora Ecolatina realizó un informe donde da cuenta de la apuesta del Gobierno, en torno a la implementación de una serie de medidas con el objeto de reactivar el consumo en la previa electoral.

“En términos económicos, no sólo se busca una mejora del poder adquisitivo que traccione la actividad comercial e industrial, que sume al impulso del agro, sino que se espera que las empresas recompongan sus márgenes a través de mayores cantidades vendidas y no vía aumentos de precios”, indicó.

En este sentido, la estabilidad del tipo de cambio, de mantenerse, contribuiría a que la inflación continúe su sendero decreciente. De este modo, “la suba de precios alcanzaría la zona de 2-2,5% mensual en la segunda mitad del año”.

Por su parte, las negociaciones salariales tendrán un papel fundamental. Ecolatina señaló que “las paritarias se están acordando en torno al 30%, lo que sumado a las subas del primer trimestre, llevarán a que los salarios acumulen un alza de al menos 40% hacia el cierre del año”.

“Si bien esta dinámica no impedirá que el salario real permanezca deprimido en la comparación interanual (en promedio caerá más de 6% i.a.), sí ayudará a que el poder adquisitivo se recupere lenta pero sostenidamente mes a mes”, detalló.


Por otro lado, el Gobierno decidió adelantar todos los aumentos del año de la AUH a marzo, lo que implicó un incremento de 46% de la asignación que (por cuestiones contables) comenzó a abonarse en abril. Sin embargo, su impacto en el consumo será limitado, ya que el incremento es de apenas $ 450 por asignación y afecta aproximadamente al 25% de los hogares.

Consumados los malos resultados del primer cuatrimestre, el Ejecutivo estableció el programa de Precios Esenciales (congeló el precio de 64 productos de primera necesidad por seis meses), pero hubo problemas de abastecimiento y el impacto desinflacionario fue prácticamente nulo.

Además, la ANSES abrió la posibilidad de otorgar créditos a jubilados y perceptores de AUH, con tasas que van desde el 40 y al 50%, aproximadamente la mitad de la que se ofrece en bancos.

Adicionalmente, también se anunció una significativa mejora del programa “Ahora 12”, destinado en mayor medida a hogares de ingresos medios. Concretamente, “se ofrece una tasa de 20% -en cuotas fijas- en lugar de una de 45% con el objetivo de incentivar el consumo hasta fin de año. Podría estimular las deprimidas ventas de algunos rubros como indumentaria, electrodomésticos o motos, sino que al brindar la posibilidad de postergar el pago en un contexto de elevada inflación (prevemos que los precios suban en torno al 35% doce meses vista), libera ingreso disponible que puede ser volcado a consumo adicional”.

Además, se relanzó el crédito Procrear con la perspectiva que pueda ayudar a los sectores medios y bajos a adquirir una vivienda propia.

Por último, junto a estas medidas pro-consumo, se debe mencionar dos cuestiones que también aliviaran el deterioro del poder adquisitivo: el pago de medio aguinaldo en junio para los trabajadores formales y el incremento de los haberes jubilatorios (casi 11% en junio y superior a 12% en septiembre) gracias a la nueva fórmula de movilidad.

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