Faltan bocas para cargar la tarjeta: “la empresa no quiere, así los usuarios pagan $28”

OBERÁ. Uno de los principales reclamos de usuarios cada vez que se aprueba un incremento en el boleto de colectivos, es la falta de puntos de carga. En Posadas, la tarjeta “Sube Misionera” tiene 30 bocas de expendio, pero en Oberá, solo se conocen dos: en la empresa y un local sobre avenida Sarmiento, siendo que las líneas pisan todos los barrios y deberían haber la menos una en cada uno como así también en la terminal y el hospital. Tampoco sitio web de la empresa, espacio de consulta para los usuarios, menciona los puntos de carga.

El cuerpo deliberativo, con votos de la mayoría (8 a 1), viene aprobando aumentos en las tarifas sin exigencias que favorezcan al usuario, como ser cambio de unidades (algunas con 15 años y pisos remendados); refugios en mejores condiciones (le corresponde a la municipalidad pero, en Posadas lo impusieron como condición a las empresas construir 5 refugios por mes, acá se puede hacer lo mismo); y más bocas de carga de la tarjeta cuyo uso reduce el costo del servicio para los usuarios de 28 a 25 pesos.

En ese sentido, el concejal Alejandro “Toto” Etchberger aseguró que insistió con este punto pero le afirmaron que “los comerciantes no quieren prestar el servicio de carga, sobre todo en los barrios”.

Este argumento fue rebatido por el propietario del Pago Fácil ubicado sobre avenida Libertad al 600. “Es mentira, hace dos años que vengo pidiendo a la empresa Capital del Monte para poder cargar las tarjetas de la empresa en nuestro local” señaló César Álvarez, quien además aseveró que la respuesta por parte de representante del concesionario fue que “no quieren tener más bocas de carga porque les conviene que la gente pague en efectivo 28 pesos”. Además descartan adoptar la SUBE nacional bajo el fundamento de que es “trabajar para el Estado”. Cabe recordar que, la tarjeta de uso federal pero que funciona sólo en ciudades como Buenos Aires y AMBA; además de Corrientes y Resistencia, donde hoy el boleto cuesta 18 pesos, diez menos que en Oberá; cumple además la función de controlar los subsidios que el Estado reparte a las empresas.

Al no haber bocas de carga, la gente usa más el servicio pagando arriba de la unidad la cifra de 28 pesos y la empresa logra una mayor recaudación.

Álvarez además apuntó contra la administración de la CELO, ya que también solicitó en varias oportunidades ser punto de venta para energía pre paga (cash power); cuyos únicas bocas hoy son tres y están ubicadas en un radio de dos cuadras, en el centro. En ese sentido contó que la respuesta por parte de Pedro Andersson, presidente de la entidad, fue “contratamos cuatro personas más para las cajas, no vamos a darle porcentajes a otros para vender luz”.

En ese sentido, Álvarez sentenció “la Cooperativa sigue aumentando la cantidad de empleados y los gastos, pero no se ocupan de solucionarle estos temas menores a los socios”. Hace varios años se anunció la implementación de un sistema SOS para los usuarios que se quedan sin energía fuera de los horarios comerciales o que se encuentra alejando de los tres puntos de venta, pero jamás se puso en marcha.