Rovira dijo que cede su lugar a la “Neo-Renovación”, desde donde seguirá manejando la provincia

POSADAS. La campaña de cara a junio se ha vuelto crucial. El presidente de la Legislatura y conductor de la Renovación, Carlos Rovira, dejó las sombras desde donde maneja la provincia desde 2003 (llega a la gobernación en 1999 gracias a Ramón Puerta), para bajar al llano y poner la cara. Para la oposición, esto se debe al desgaste del partido que teme seguir perdiendo bancas en la cámara como así también votos en la capital provincial y otros districtos claves como Oberá, Garupá, etc, tal ocurriera en la elección de medio término de 2017.

Buscando captar distraídos, Rovira habló de seguir “rescatando la voluntad del proyecto político que está en marcha” (?). Fue en el marco de la inauguración del Observatorio Astronómico de las Misiones.

Aunque seguirá manipulando los hilos de la política misionera como lo viene haciendo desde hace década y media, afirmó que “he dejado de ocupar los primeros lugares aun cuando sé perfectamente el lugar que ocupo en la sociedad misionera y el grado de apreciación que tiene esta sociedad que es lo principal”

“Por lo tanto mi lugar yo lo cedo a esta progresión, a esta neo Renovación pero como una tarea natural”, expresó el presidente de la Legislatura, criticando a otras expresiones políticas.

 

Bien sabido es que la Renovación jamás dio lugar a internas y es el mejor ejemplo de “dedocracia”. Los bendecidos (quienes cumplen a rajatablas el papel de lamebotas) son candidatos, mientras que el resto se tiene que ir o agachar la cabeza.

Si embargo, con cinismo aseveró que su partido es un espacio político disruptivo “porque no pensamos con la óptica especulativa de la vieja política, del amiguismo, parentesco por razones de un interés empresarial o material vaya llenado los primeros círculos de la oferta política. La Renovación es distinta”.

Sostuvo que el Frente nació como un espacio donde la gente “o sea el pueblo misionero integrado por los 76 municipios, sus parajes con sus realidades se van expresando de distintas maneras”. “Y es nuestra tarea orientar, acomodar todas esas expresiones que no se dan solamente en el período preelectoral sino que es permanente, durante todo el tiempo. La gente manifiesta intenciones, critica, sabe lo que quiere y lo que no quiere”.

“Nosotros somos los receptores de ese caudal que incluso va mucho más allá. También están sueños, ideas, hasta personales todas atendibles porque es una sociedad, activa, con un afán de progreso que es extraordinario. El afán de trabajo, son las pinceladas más claras de la sociedad misionera”.

Señaló que hay un flujo “desbordante de gente nueva que se manifiesta ser parte, sentirse parte contemplada de este espacio político y quiere participar, es una tarea que suena dificultosa pero no lo es. De ir adecuando ese ingreso de nuevas voluntades y adecuando a la oferta política sin descuidar el tránsito de la dirigencia, de los que están desde el primer momento”.