Pese a las denuncias, Mecozzi fue contratado otra vez como auditor en la CELO

OBERA. Se definió en la noche del lunes la contratación de Mauricio Mecozzi, otra vez para auditor externo. A diferencia de la administración anterior donde resultó elegido el estudio local Bárbaro y Asociados para el ejercicio 2017-2018; el actual nuevamente no se convocó a concurso. El contrato con el correntino Mecozzi fue muy cuestionado por tratarse, en su momento, de un contador que ni siquiera estaba inscripto en el registro para trabajar en Misiones, habiendo tantos estudios contables locales.

Posteriormente un grupo de socios recurrieron a la justicia mediante un recurso con el patrocinio del abogado local Carlos Rebechi para solicitar la nulidad total de la asamblea de distrito de la CELO bajo la entonces presidencia de Rafael Pereyra Pigerl, ya que la Memoria y Balance del ejercicio 2016/2017 e informe de auditoría confeccionada por Mecozzi y sindicatura a cargo de Jorge “Koki” Duarte y Néstor Mattos, arrojó un resultado positivo cerrado el 31 de julio de 2017 con $2.640.278,91, esto debido a una supuesta condonación de deudas hechas por el Sindicato de Luz y Fuerza de 37 millones de pesos y un subsidio (aporte no reintegrable) del estado provincial por 8 millones.

Sin embargo, los denunciantes tras un pedido de informes a la propia cooperativa descubrieron que no figura como “condonación de deuda” si no como “ingresos extraordinarios” imputados a los asociados como si hubieran habido socios que le dieron 37 millones de pesos a la CELO, argumentan en el recurso.

El pedido de nulidad abarcó la asamblea completa, incluyendo la aprobación de la reforma del estatuto que según la norma regulatoria de sociedades cooperativas, debía hacerse con el voto de las dos terceras partes, sin embargo, fue por “amplia mayoría” figura en el acta.

El pasivo del año anterior arrojaba 323 millones y el siguiente 373 millones, números que a los ojos de los socios, revelan “una cosa inventada”.