Carrió y el uso de las armas de los policías: “Viola los derechos humanos; no vamos a ir al fascismo”

BUENOS AIRES. La diputada cargó muy duro contra el Gobierno y apuntó especialmente a Patricia Bullrich, por el nuevo reglamento que les dio más poder a los agentes de fuerzas federales en el uso de las armas de fuego.

Elisa Carrió amenaza con opacar el verano político con el que se ilusionaba el Gobierno después de la exitosa Cumbre del G-20. La diputada acaba de abrir una nueva grieta en Cambiemos y con un tema por demás sensible. Apenas horas después del anuncio oficial del nuevo Reglamento General para el Empleo de Armas de Fuego por el que se regirá la Policía, Carrió lanzó críticas con un tono incluso más duro -y sin duda más trascendente- que el que emplearon los opositores formales a la Casa Rosada.

“A mí me parece que esta reglamentación firmada por la ministra Bullrich viola los derechos humanos fundamentales. Nosotros no vamos a ir al fascismo”, dijo este martes en diálogo con Clarín. Sus declaraciones, luego subidas a su cuenta de Twitter, produjeron un verdadero tembladeral político en el oficialismo.

Media hora después de que el sitio web de este diario publicó la nota un importante funcionario del Ejecutivo -nexo indispensable con la legisladora y visitante asiduo de su casa de Exaltación de a Cruz- recibió una llamada de Marcos Peña, quien lo convocó a una reunión para cerca de las 20, hora en la que por lo general los funcionarios ya están en sus casas. El propio jefe de Gabinete, dicen, tenía prevista una comunicaciòn con Carrió. ¿Buscarán persuadirla? ¿Habrá posibilidad de un paso atrás? Parece difìcil.

El oficialismo defiende a capa y espada la iniciativa de darle más poder de fuego a la Policía. Las declaraciones de Carrió, incluso, generaron revuelo -y en algunos casos rechazo- en las redes sociales entre los propios votantes de cambiemos. Hasta el diputado Fernando Iglesias, que suele acompañar todas las posiciones de la fundadora de la Coalicón Cívica tomó distancia. “Está cuenta banca fuerte a la ministra Bullrich, una de las mejores gestiones de Cambiemos y de la historia nacional”, escribió.

Así como la postura de Carrió generó recelo en el universo macrista también hubo sectores opositores al oficialismo que parecieron aprovecharla para cuestionar al Presidente. En el entorno de Carrió no tienen reparos en asumir, como sostienen en algunos bloques opositores del Congreso que la nueva polìtica para las fuerzas de seguridad parecen un espejo “tomado del Brasil que viene de Jair Bolsonaro” y elucubraciones que eso implica “parecerse más a un populismo de derecha que a otra cosa”.

Quienes conviven con esta versión más dura de la diputada -alejada ya del diálogo con Macri, con quien lleva dos meses sin hablar, cuando antes conversaba, en promedio, una vez por semana- aseguran que no está furiosa porque no la consultan. “Ahora tampoco la tuvieron en cuenta, pero para ella eso pasó a ser una regla y lo acepta. Si no les hubiera anticipado su postura, como ha hecho siempre. Lilita dice las cosas de frente”, confiaron.

Tras la entrada en vigencia de la nueva disposición, la polémica creció en las últimas horas en torno a que los efectivos de las fuerzas federales de seguridad tendrán amplia disposición para disparar a delincuentes. Entre otras cosas, se los facultó para tirar sin la necesidad de dar la voz de alto y sin agresión directa previa. Para muchos sectores, esa decisión puede ser una “carta blanca” para los agentes.

Bullrich salió enseguida a rechazar esas acusaciones y aseguró que el nuevo protocolo cumple con las disposiciones de las Naciones Unidas y aseguró que facilitará el combate contra el delito.