En plena crísis, Fernández espera que Nación financie la construcción de un parque industrial entre Oberá y Alem

OBERA. Pasan los años y cada intendente habla de lo mismo pero sin concreciones visibles, más bien a modo utópico y dependiendo de otro, en este caso del gobierno nacional.

Al comienzo de la gestión de Carlos Fernández se descartó el proyecto improvisado de un parque industrial sobre 30 hectáreas fiscales en la zona de Copisa. Fue por obvias razones de logística dada la distancia al pavimento más cercano, además de atravesar un complejo habitacional populoso (Barrio 80 viviendas). Este fue encarado durante el año electoral 2015 con el fin de impulsar la candidatura de Daniel Behler a la intendencia. Ahora, a un año de las elecciones donde Fernández buscaría renovar su mandato, nuevamente se habla de lo mismo y aún más utópico que antes, básicamente un sueño imposible recordando aquellos grandes anuncios que solía hacer Ewaldo Rindfleisch para ganar elecciones.

El nuevo proyecto fue incluido en el Presupuesto Nacional de 2019. Se trata de un complejo industrial de al menos 50 hectáreas que para conseguir financiamiento del Estado Federal, deberá estar sobre una ruta nacional en un punto intermedio entre Oberá y Alem. Pero las tierras no son propias, hay que comprarlas. La energía es inestable y la futura línea 132 kv sigue en la nada.

Mariana Jaquet, referente de la Jueventud Radical de Oberá, se reunió con funcionarios municipales para conocer el PEO y el proyecto de parque industrial que encara la gestión actual.

“Nos reunimos con Edy Amaro, encargado del plan estratégico, quien nos comentó el proyecto del PEO, cómo se trabajó y cómo se viene trabajando. Intercambiamos ideas, les dimos nuestra visión y nos comprometimos a seguir trabajando en conjunto” contó.

El proyecto está pensado a 10 años, implica inevitablemente la construcción de la línea de energía 132 Kw “anillo sur”, que fue licitada en 2015 pero no se puso un solo poste hasta la fecha. Demandaría unos 750 millones de pesos solo resolver la parte energética. Pro su parte, Vialidad Nacional se haría cargo de la apertura de calles internas del complejo industrial.

En un contexto de ajuste económico para bajar el déficit, esperar que Nación envíe millones de pesos para comprar el predio y construir el parque industrial que están anunciando, es cuanto menos utópico y podría considerarse propaganda de cara a las elecciones del año próximo. Cabe recordar que el parque industrial de Posadas, a 6 años de su inauguración y con un puerto a lado, apenas logró la instalación de una fábrica (luces led) y cuatro reubicaciones de Pymes como es el caso de la fábrica de helados Duomo.

Oberá necesita, (y localidades como Alem también), la reubicación de empresas industriales (aserraderos, secaderos, etc), corralones, depósitos, logísticas, entre otros que actualmente se encuentran en el ejido urbano y causan molestias a los vecinos, tal es el caso de la firma Avantti y su metalúrgica como así también la fundición.

Por desacuerdos con el empresario, la empresa terminó iniciando la construcción de su planta industrial en otra localidad a 40 km, es decir, en lugar de fomentar la industria local, las espantan.

La utopía que el municipio propone en un proyecto grandilocuente de mega parque industrial en una provincia que por presión fiscal y distancia de los grandes centros urbanos, a nadie le conviene invertir (prefieren hacerlo en Corrientes), y además dependiendo totalmente de recursos millonarios nacionales que no van a llegar (duermen los otros proyectos elevados sin financiamiento), suena a “estamos haciendo algo” cuando en realidad no están solucionando el asunto que requiere premura: reubicar las pymes locales llevándolas hacia las rutas pavimentadas donde hay líneas de 13 kv disponibles.

 

“Después de mucho trabajo legislativo, muchos proyectos y varios años, algunos sectores del gobierno municipal, reconocen este arduo trabajo, nos reciben y podemos intercambiar opiniones, dar nuestra visión y lo que percibimos en cada recorrida por la ciudad” manifestó Jaquet.