Lavada de manos renovadora

OBERA. La sátira es una forma eficiente de comunicación, pues permite resumir en una caricatura con sorna la realidad a veces mejor que en una extensa nota. De esta forma lo hace Nicolás Aguilar mediante el lápiz retratando a la defensora del pueblo Patricia Nittmann, el diputado Rafael Pereyra Pigerl y el gobernador Hugo Passalacqua, todos renovadores que se “lavan las manos” en cuanto a la responsabilidad de la vetusta línea 132kv con más de cuatro décadas encima que “salta” con un poco de calor, viento, lluvia, frío, etc como ocurrió el lunes de esta semana. La nueva línea denominada “anillo sur” que debió licitarse hace por lo menos diez años no fue una prioridad entonces, pero sí los “curros” del rovirismo y el clossismo, todos kirchneristas en esa época que ejecutaban megaobras públicas con amplios sobreprecios.

Sin embargo, ahora la culpa de la obra no hecha sería del macrimo y el FMI por pedir reducir el déficit fiscal para que el Estado Argentino deje de gastar más de lo que recauda.

Los dos hechos hasta ahora denunciados como sabotajes en el tramo nuevo de la 132kv son coyunturales, pero sirven para tapar el verdadero problema que es estructural.