OBERA. Más allá de que los conductores manejan pésimo, la sociedad no se autoregula (sobre el todo el argentino que tiene poco respeto por el prójimo y se siente dueño de la calle) dato que no es menor; la infraestructura en la mayoría de los casos no ayuda.
Una ruta nacional 14 con solo un carril por sentido, cargada de tránsito de todo tipo de peso y velocidad, con cruces a cada rato, que atraviesa zonas muy urbanizadas, sumada una topografía muy accidentada que complica la visibilidad; requiere obras urgentes pero la burocracia y la pelota que se tiran entre Municipio y Nación derivan en que nada de lo que debe hacerse, se haga.
Los accidentes se suceden constantemente en la misma rotonda cuya función teórica justamente es evitar choques. Se trata del cruce Karaben atravesada por la ruta nacional 14 y la Picada Sarmiento que la enlaza de un lado a la ruta 103 y del otro con Guaraní como acceso alternativo.
«Viví en la casa verde que está casi en la esquina del cruce durante 9 años, hoy vivo a 50 metros y ya van 11 años de ver accidentes y mas accidentes, y sin que nadie me la cuente, ya que al estar tan cerca escucho el ruido y soy el primero en llegar……..los vi a todos, los accidentes siempre son en sentido Alem-Oberá (en bajada), de 10 casos 1 es por negligencia, el resto es porque la rotonda no se ve y esta MUY POCO señalizada….lamentable es triste, vi morir mucha gente ahí, mientras que nadie, los que tendrían que tomar cartas en el asunto, miran para otro lado» comentó Waly G., testigo de todos los siniestros viales.
Los conductores, sobre todo aquellos que no conocen el lugar, aseguran que tras subir el cerro del cruce Guaraní (un kilómetro antes) y comenzar a bajar en sentido a Oberá, se ven unas luces pero por la velocidad natural de circulación en ruta y escasa cartelería, cuando se dan cuenta que es una rotonda y no un simple cruce, ya es tarde y terminan por lo general dentro de la misma en una profunda alcantarilla. Otros contra el guardarrail que ostenta deformaciones de todas clases por los golpes recibidos. Se han accidentado camiones, colectivos, autos, motos, etc.
La intendencia local responsabiliza a Vialidad Nacional que no señaliza ni ilumina como corresponde pese a los numerosos reclamos, ni tampoco deja hacerlo al municipio. Si lo hace, recibe multa. Los diputados de la zona miran para otro lado y así la gente sigue accidentándose mientras reina la desidia. Sí en Campo Viera el ente nacional construyó un puente (costó 1,2 millones de pesos en 2007 según la empresa constructora) sobre la ruta 14 para brindar seguridad a un barrio de ese municipio, ¿cómo es posible que no puedan hacer lo mismo en cruces tan transitados como Karaben?
El lunes, un automóvil Ford Focus, que era conducido por Ramón M.(62), acompañado por Yolanda P. (49), Guillermo R., y Maria N. (54), todos de Eldorado; perdió el control, despistó sobre dicha rotonda, quedando finalmente en posición invertida.
Como consecuencia los ocupantes resultaron con traumatismos multiples y fracturas, por lo que fueron trasladados al hospital Samic.

El 11 de mayo, otro siniestro se registró cuando un automóvil Volkswagen Saveiro que era guiado por Guillermo V. (50), sobrepasó dicha rotonda, impactando contra una alcantarilla.
Producto del impacto, el hombre resultó lesionado, por lo que fue trasladado al Hospital Samic de la ciudad de Oberá.
También un vehículo VW Fox, dominio APE – 5261 que era conducido por Aparecida G. (42), quién iba acompañada por una hija de 15 y un hijo de 12 años – todos de nacionalidad brasileña, domiciliados en Santa Terezhinha, Estado de Paraná- circulaba de Alem hacia Oberá y despistó cayendo en la banquina. Los tres ocupantes resultaron con lesiones y fueron trasladados en ambulancia al Hospital Samic.
El 5 de septiembre, un camión de la empresa Sartori con acoplado perdió el control y despistó terminando sobre el guardaraid y el muro de tierra de la rotonda en el cruce Karaben sobre la Ruta 14 sentido Guaraní – Oberá a las 5.50.El 4 de septiembre a las 9 en el cruce Karaben un Peugeot 504 que era conducido por Claudio Javier B. (20) circulaba sentido Guaraní – Oberá, perdió el control y se despistó a un costado de la rotonda.
Anteriormente, un colectivo de la empresa Río Uruguay que hacia un viaje especial con 46 pasajeros, la mayoría de ellos jóvenes, volcó en el conocido cruce Karaben, dejando un saldo de 15 heridos, una de ellos una joven mujer embarazada.
El 19 de agosto, un colectivo de media distancia volcó en la rotonda del Cruce Karaben. Viajaban sólo el chofer y el guarda, quienes resultaron ilesos.
Ocurrió a las 6.30 bajo una intensa lluvia. Un día antes, se registró otro despiste protagonizado por Oscar L. (47), de Leandro N. Alem, quien perdió el control de un Renault Logan sobre la rotonda, despistó y sufrió lesiones.



Autovía que no es tal
Hablando de errores de diseño y accidentes frecuentes, aparece el caso de la «autovía» que para empezar, fue mal denominada. No se puede llamar autovía (un concepto nacido en la España devastada de Franco, similar a las autopistas pero con menos requisitos de seguridad por cuestiones de costos, como ser pasos a nivel en forma de retornos, sin banquinas asfaltadas, etc). Denominar «autovía» a una vía que por definición es rápida para luego poner un cartel de «máxima 50 km/h» (menos que una avenida) y hasta poner un lomo de burro además mal señalizado (¿en qué cabeza cabe?) es una contradicción de conceptos. Retornos semaforizados en sincronía de tiempo simultaneo (donde le pisan más de lo debido para llegar al siguiente) en curvas, con pendientes y siendo una vía periférica de ingreso eran todas garantías de accidentes. Con 34 millones gastados, debía traer más seguridad pero no fue así.
En la ruta 5, tramo rotonda ruta 14 con el acceso a barrio Las Palmas (2 km) se pide una obra urgente. Hace 4 años los vecinos juntaron firmas elevando a Vialidad Provincial por intermedio del municipio una solicitud para una travesía urbana citando lo hecho en la ruta 103 que atraviesa el municipio de San Martín como ejemplo, donde se colocó un cordón discontinuo separando los carriles. Sin embargo, aunque esto pueda evitar choques frontales, seguirán habiendo cruces cada 100 metros y donde alguien erre los cálculos: choque. Es una vía que requiere cierre de pistas y cruces controlados, es decir una autovía pero bien hecha, sin semáforos ni rotondas mal señalizadas.




5 comentarios sobre “Rotonda récord: «van 11 años de ver accidentes, soy el primero en llegar, no se ve y está poco señalizada»”
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