OBERA. Desde las 8.30 de este martes, en el Salón de Usos Múltiples de la UR 2, se lleva adelante el segundo debate oral por la muerte de Selene Aguirre de dos años el 29 de enero de 2015, por un traumatismo y fractura de cráneo. Son 35 testigos citados para las tres audiencias programadas.
El Tribunal a cargo está integrado por Jorge Villalba, Graciela Heppner y Azucena García de González, en reemplazo del Tribunal Penal Uno que fue recusado en junio por el abogado Roberto Bondar.
Los dos acusados fueron citados a declarar. Victoria Aguirre se abstuvo. Su ex pareja de entonces, Rolando Lovera, si lo hizo. Relató ante el tribunal que el 27 de enero de 2015, dos días antes del crimen, acompañó a su entonces pareja al hospital, porque la pequeña tenía una lesión rara en una mano similar a una quemadura.
De la noche del 28, dijo que su mujer y Selene lo acompañaron hasta la madrugada siguiente en la arenera. “Entre 2 y las 2.30 ya del 29, creo que fue la ultima vez que estuvo con vida. Yo le hice upa, caminé un rato con ella y luego se durmió. Un rato después escuché ruidos y salgo a ver qué pasaba. Cuando volví, Victoria estaba nerviosa, quería volver a casa y llamó a un remís”, detalló. “Nunca secuestré a Victoria, ni la amenacé” insistió. Además dijo que los padres de Victoria aspiraban a quedarse con la pensión por discapacidad que cobraba la nena.
Lovera mencionó que acompañó en moto el viaje hasta la casa que alquilaba la pareja, en Erasmie y Sargento Cabral. Y que allí la encontró pasándole alcohol en gel en la cara a la chiquita, como para recobrarla de una descompostura.
Apuntó que a pedido de Victoria, llevó a ambas en moto hasta la guardia del hospital Samic. En el centro de salud notaron que Selene estaba muerta.
“Cuando la veo sobre la camilla noto que tenía una mancha de sangre en la cabeza y le pregunto a Victoria qué había pasado y ella me dice que había caído tras una convulsión y cuando llama intentaba reanimarla”, afirmó.
Previamente se hizo lectura del acto de elevación a juicio. Entre las declaraciones, la curandera Juana Dino testificó ante la policía y luego en el juzgado durante la instrucción, que dos días antes de la muerte de la niña, la atendió y observó golpes en la cara, una mano y las costillas. Aseguró además que Victoria tenía actitudes violentas, que había negado haber golpeado a Selene y los hematomas eran producto de convulsiones.
Dino además declaró que Lovera en la ocasión le dijo a Victoria que cuente lo que «había hecho» y ella «bajó la cabeza». La curandera está citada a ratificar su declaración ante el tribunal.


fuente Misionesonline
