SAN JAVIER. Ocurrió el domingo por la tarde cuando Juan Omar R. (33), domiciliado sobre la calle 3 de Febrero y Belgrano, contó que sus sobrinos Agustín V. (13) y Maximiliano R. (11) estaban jugando con pirotecnia.

En determinado momento, arrojaron un cohete en el interior de un tanque de metal de 200 litros, que presumiblemente contenía restos de tiner, nafta y/o algún otro elemento inflamable.

La explosión fue inmediata y los chicos terminaron muy lastimados. Fueron llevados al hospital de área local y luego derivados al Madariaga de Posadas, donde se encuentran internados.

Tienen 11 y 13 años, respectivamente, y resultaron con heridas en la cabeza.

Trascendió uno de los niños tiene riesgo de perder la visión de un ojo.