BUENOS AIRES. El fiscal federal Gerardo Pollicita pidió la declaración indagatoria de la ex presidenta Crisitna Fernández de Kirchner y del ex canciller Héctor Timerman, entre otros imputados en la causa que investiga la denuncia del fallecido fiscal Alberto NIsman por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA, informaron fuentes judiciales.

 

Con nuevas pruebas, el fiscal federal Gerardo Pollicita pedirá en las próximas horas la declaración indagatoria de la ex presidenta Cristina Kirchner y del ex canciller Héctor Timerman, entre otros, como sospechosos en la causa por encubrimiento de Irán en el atentado a la AMIA de 1994.
Se reivindica, así, la denuncia que hizo Alberto Nisman antes de su muerte violenta y misteriosa en enero del 2015.
La solicitud de Pollicita seguramente incluirá una prohibición de salir del país e inhibición de los bienes de los imputados, pero no -por ahora- prisiones preventivas, según adelantaron fuentes judiciales.
Pollicita corregía anoche detalles de su requerimiento al juez federal Claudio Bonadio, quien en dos o tres semanas deberá decidir si lo acepta y lo anexa a una causa abierta por “traición a la patria”, que surgió por un audio en el que Timerman admite que la bomba en la mutual judía la “pusieron los iraníes”, revelado en un libro de investigación periodística sobre el caso Nisman.
Antes de decidir Bonadio debe escuchar la opinión del fiscal de este otro caso, Eduardo Taiano.
Pollicita es el mismo que en marzo de 2015, a pocas semanas del fallecimiento de Nisman, hizo un primer pedido de indagatoria a la entonces presidenta, que fue rápidamente archivado por el juez federal Daniel Rafecas, bajo presiones K.
Con más de 37 años en tribunales, el fiscal decidía anoche si también consideraba el encubrimiento como de delito lesa humanidad, carácter que ya tiene la causa AMIA.
Poco más de 2 años después, Pollicita confirmó que al menos 2 llamadas telefónicas del dirigente piquetero Luis D’Elía, ultrakirchnerista y proiraní, se hicieron antes de la firma del pacto con Irán (enero de 2013) y desde la Casa de Gobierno.
Esos diálogos fueron grabados por la oficina de intercepciones que tenía la SIDE, conocida como OJOTA. El juez federal Rodolfo Canicoba Corral dio la orden.
Nisman citó las llamadas en su denuncia original, pero su muerte impidió que las contextualizara con datos como estos, que demuestran que hubo unos “19 meses de negociaciones informales” previas al pacto, entre D’Elía y el líder de la la comunidad iraní en la Argentina, Jorge Yusuf Kalil, con el ex encargado de negociaciones de Irán en Buenos Aires, Moshé Rabbani.
Rabbani es el principal acusado como supuesto autor intelectual del ataque terrorista del 94, que dejó 85 muertos.
Las negociaciones de Timerman comenzaron en enero del 2011 con un encuentro secreto en Aleppo, Siria, tal como confirmó en la causa el ex embajador en ese país Roberto Ahuad y Clarín reveló en exclusiva.

El otro eje de las nuevas pruebas reunidas por Pollicita tiene que ver con las alertas rojas de Interpol que la Justicia argentina pidió contra 5 iraníes, entre ellos Rabbani.
Se trata del único elemento de presión que le queda a la Argentina para intentar que Irán acepte la indagatoria a sus ex funcionarios.
Sin embargo, Timerman lo incluyó en el artículo 7° del memorándum de entendimiento: “Este acuerdo, luego de ser firmado, será remitido conjuntamente por ambos cancilleres al Secretario General de Interpol en cumplimiento a requisitos exigidos por Interpol con relación a este caso”.
Eso se hizo al día siguiente. Pero por el escándalo suscitado después, Timerman dio marcha atrás y logró que el funcionario de Interpol Ronald Noble mandara una carta diciendo que no se habían levantado las alertas rojas.
Ahora Pollicita demostró que antes de esa carta hubo un sospechoso viaje reservado del entonces secretario de Justicia, Juan Martín Mena, a París, “para tomar contacto con miembros de Interpol”.
Incluso, en los tribunales Comodoro Py dicen que Mena viajó en primera clase con un boleto que costó 8.500 dólares.
El fiscal pidió una alerta azul a Interpol sobre Noble, para ubicarlo y llamarlo a declarar como testigo. Pero Noble, ya retirado, estaría residiendo en Abu Dabi (la capital de Emiratos Árabes Unidos) y se relacionaría indirectamente con un estudio de abogados de Londres que, sospechan, fue contratado por Irán para levantar las alertas rojas.
A la luz de este lobby iraní, parece clave la designación del ex presidente de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, como experto independiente en la comisión de ficheros de Interpol, el área que decide sobre las alertas rojas.
Pollicita, para contradecir a Timerman, ya encontró resoluciones de Interpol en otros casos en que se levantaron esa alertas rojas sin intervención de la Justicia de los países involucrados.
Pero el hecho contundente, adelantado por Clarín en marzo de este año, fue que la firma del pacto significó una flexibilización de hecho de esas alertas rojas.
Gracias a un aporte de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, se descubrió en las alertas se agregó una advertencia: “La secretaría general de Interpol ha sido informada respecto de que el 27-1-2013 se firmó un acuerdo entre Argentina e Irán sobre el atentado terrorista a la AMIA en 1994 en relación con la presente notificación con el fin de resolver esta cuestión por la vía diplomática… El estado de la presente notificación permanece inalterado, según lo decidido por la asamblea de Interpol en 2007”.
La pregunta que se hacían ayer en tribunales es: “¿Qué habría pasado si Nisman no hubiera muerto y hubiera seguido adelante con la investigación durante el gobierno de Cristina Kirchner?”.
─Seguramente Cristina ya estaría procesada ─respondían.