Por Walter Bravo
-𝗦𝗶́, la retracción del consumo es uno de los principales indicadores y motores de una recesión económica.
-𝗦𝗶́, la caída en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) es uno de los indicadores más directos y sensibles de una baja en el consumo y en el nivel de actividad económica general.
-𝗡𝗼, la informalidad laboral no es un beneficio para la economía del país, aunque en el corto plazo o en momentos de crisis puede funcionar como una válvula de escape para reducir el desempleo o permitir la subsistencia.
𝐑𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐞𝐥 𝐈𝐕𝐀 𝐲 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐦𝐨.
• 𝑰𝒎𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒐 𝒂𝒍 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒖𝒎𝒐: El IVA grava la venta de bienes, prestaciones de servicios y las importaciones. Cuando las personas compran menos en comercios, supermercados o pagan menos servicios, la base imponible se reduce y la recaudación de este tributo cae.
• 𝑻𝒆𝒓𝒎𝒐́𝒎𝒆𝒕𝒓𝒐 𝒆𝒄𝒐𝒏𝒐́𝒎𝒊𝒄𝒐: Economistas y analistas lo consideran un «termómetro» del mercado interno. Una caída real y sostenida del IVA (como los periodos de retracción acumulados en los últimos meses) refleja que hay menos dinero circulando, pérdida del poder adquisitivo o menor volumen de ventas minoristas y mayoristas.
El beneficio de alcanzar el menor índice de desempleo y desocupación posible se traduce directamente en un círculo virtuoso de crecimiento económico sustentable, estabilidad social y solidez fiscal para el país. Cuando la mayor parte de la población activa trabaja, la economía maximiza su capacidad productiva y se reduce drásticamente la dependencia de la asistencia estatal.
𝐁𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐢́𝐬
• 𝑨𝒖𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐 𝒅𝒆𝒍 𝑪𝒐𝒏𝒔𝒖𝒎𝒐 𝑰𝒏𝒕𝒆𝒓𝒏𝒐: Al haber más personas con un ingreso estable, se incrementa la demanda de bienes y servicios. Esto dinamiza el comercio y la producción, impulsando directamente el Producto Bruto Interno (PBI).
• 𝑭𝒐𝒓𝒕𝒂𝒍𝒆𝒄𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 𝑭𝒊𝒔𝒄𝒂𝒍: El Estado experimenta un doble beneficio económico:
• 𝑴𝒆𝒏𝒐𝒓 𝒈𝒂𝒔𝒕𝒐 𝒑𝒖́𝒃𝒍𝒊𝒄𝒐: Disminuye la necesidad de financiar subsidios sociales, planes de asistencia o la Prestación por Desempleo en el caso de estar vigente.
• 𝑴𝒂𝒚𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒄𝒂𝒖𝒅𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏: Aumenta el ingreso de impuestos (como el IVA por el consumo y Ganancias) y las contribuciones previsionales para sostener el sistema jubilatorio.
• 𝑹𝒆𝒅𝒖𝒄𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝑷𝒐𝒃𝒓𝒆𝒛𝒂 𝒚 𝑫𝒆𝒔𝒊𝒈𝒖𝒂𝒍𝒅𝒂𝒅: El empleo formal y registrado es la herramienta más efectiva a largo plazo para que las familias cubran la canasta básica y salgan de la pobreza estructural.
• 𝑬𝒔𝒕𝒂𝒃𝒊𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝑺𝒐𝒄𝒊𝒂𝒍 𝒚 𝑺𝒂𝒍𝒖𝒅 𝑴𝒆𝒏𝒕𝒂𝒍: Un mercado laboral fuerte reduce los índices de delincuencia vinculados a la marginalidad y mejora el bienestar psicofísico general de la población, disminuyendo la presión sobre los sistemas de salud pública.
𝗔𝗵𝗼𝗿𝗮: 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘀 𝗶𝗻𝗴𝗿𝗲𝗱𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝘀𝘂𝗺𝗮𝗹𝗼𝘀 𝗮 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗰𝗲𝘁𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝘃𝗶𝗲𝗻𝗲, 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗺𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝗿𝗼 -𝗵𝗮𝗰𝗲 𝘂𝗻 𝗖𝗨𝗔𝗥𝗧𝗢 𝗗𝗘 𝗦𝗜𝗚𝗟𝗢, 𝘁𝗲 𝗱𝗶𝗷𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗶𝗯𝗮𝗻 𝗮 𝗰𝗼𝗰𝗶𝗻𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗻𝗼𝘃𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝗰𝗼𝗿𝗱𝗶𝗮 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝘀𝗲𝗮 𝗹𝗮 𝘀𝗼𝗹𝘂𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝗿𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝘀𝘂 𝘀𝗮𝗹𝘀𝗮, 𝗺𝗮𝗿𝗶𝗱𝗮𝗻𝗱𝗼 𝘆 𝗻𝗲𝗽𝗼𝘁𝗲𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝗺𝗮𝘀𝗮 𝗺𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗧𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮 𝗦𝗶𝗻 𝗠𝗮𝗹 𝘆 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝘀𝘂𝘀 𝘀𝘂𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮𝘀…
