LA TÁCTICA SE PUEDE VER, PERO LA ESTRATEGIA NO

Cinco siglos antes de Cristo el general y filósofo chino Sun Tzu escribió su célebre “El arte de la guerra”. Dice el general: “Todos los hombres pueden ver las tácticas con las que conquisto, pero ninguno puede ver la estrategia con la que consigo la victoria”.
La visita de Axel Kicillof a Misiones y las fotos que Hugo Passalacqua mandó a sacarse posando sonriente y amable junto a él, fueron la inauguración del siguiente capítulo del “gatopardismo a la misionera” que pergeñaron Carlos Rovira y su lacayo Hugo. Passalacqua es la táctica. Rovira es la estrategia.
Que nadie se vaya a pensar que Carlos Rovira va a ser destituido de su cargo de diputado provincial por los diputados provinciales que él puso a dedo en las listas, o que será perseguido por el gobernador cuyo dedo nominó dos veces al cargo, ni que la justicia que su dedo armó lo va a investigar.
Porque si fuera cierto que el “Movimiento por lo que viene” tiene como objetivo cambiar lo armado en Misiones en los últimos veinte años, eso es lo que debería pasar.
Con Rovira a salvo por su alianza con el presidente Milei y porque Passalacqua es su garantía local de impunidad, ahora deberá ser Hugo quién le ofrezca a los electores ambigüedad para parecer cercano y a la vez lejano del gobierno nacional, el que sepa cómo lidiar con sus propios lacayos de los municipios y ser el destinatario de las bondades que le adjudica la prensa pautera. Deberá ser Hugo el que parezca renovando la política, como lo pareció Rovira en 2003.
Como diría Sun Tzu, la táctica la ven todos pero la estrategia no la puede ver nadie. Carlos seguirá con su próspera vida donde él prefiera. Y el dócil Hugo deberá parecer un rebelde.
En 2027 se verá si enfrentan y derrotan a los libertarios o si ni siquiera hace falta.
El gatopardismo a la misionera triunfará, como lo imaginaron, si ocurren dos cosas:
Que todos vean la táctica.
Y nadie vea la estrategia.


Walter Anestiades