El gobernador Hugo Passalacqua ordenó avanzar con una modificación de la Ley de Bioinsumos para terminar definitivamente con la prohibición general del glifosato en Misiones, una medida que había sido impulsada políticamente por Carlos Rovira (y propició el negocio de la polémica empresa Agorsustentable vincualda a los Rovira) y que durante los últimos años generó fuertes cuestionamientos entre productores, cooperativas, industrias y sectores exportadores.
La decisión ya se tradujo en un proyecto de ley firmado por tres diputados del bloque Movimiento por lo que Viene, el espacio legislativo que acompaña al Ejecutivo provincial. El texto propone derogar el actual artículo 7 de la Ley VIII Nº103 y reemplazarlo por una nueva redacción que elimina la prohibición expresa del glifosato.
La iniciativa representa además una nueva señal de la orientación que Passalacqua pretende imprimir a su gestión en materia productiva: mantener la promoción de los bioinsumos, pero sin imponer restricciones que puedan afectar la competitividad de las principales economías de Misiones mientras no existan sustitutos debidamente habilitados.
Del freno por decreto a una solución por ley
La discusión comenzó en 2023, durante gobierno de Oscar Herrera Ahuad cuando se sancionó la Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos. Su artículo 7 estableció la prohibición del glifosato, sus componentes y productos afines en todo el territorio provincial, con un plazo de dos años para su entrada en vigencia.
La medida generó resistencia en buena parte del sector agropecuario. Productores y empresas advirtieron entonces que no existían alternativas suficientes y autorizadas que permitieran reemplazar al herbicida sin comprometer determinadas actividades, además de plantear dificultades relacionadas con las exigencias de los mercados externos.
Al asumir el Gobierno, Passalacqua comenzó a desactivar los efectos de esa disposición. Primero, mediante el Decreto 1.608/24, dispuso una prórroga de cinco años. Posteriormente, el Decreto 1.675/25 extendió ese esquema hasta que los organismos nacionales e internacionales competentes autoricen fitosanitarios más amigables con el ambiente. Esos antecedentes aparecen expresamente mencionados en los fundamentos del nuevo proyecto.
Ahora la decisión política es avanzar un paso más y resolver la cuestión directamente mediante una modificación legislativa, evitando que la prohibición permanezca vigente en la ley aunque su aplicación se encuentre postergada.
Qué propone el nuevo proyecto
El texto dispone en su primer artículo la derogación del actual artículo 7. Inmediatamente después incorpora uno nuevo, bajo una lógica completamente diferente.
La utilización obligatoria de bioinsumos solamente podrá exigirse cuando los organismos nacionales competentes o las autoridades de los países de destino de las exportaciones misioneras hayan autorizado fitosanitarios amigables con el ambiente. Al mismo tiempo, el Poder Ejecutivo quedará facultado para establecer los plazos, condiciones y requisitos de una transición progresiva.
En términos prácticos, desaparece la fecha límite establecida para abandonar el glifosato. La Provincia continuará impulsando alternativas biológicas, pero su utilización obligatoria dependerá de que existan productos aprobados que permitan sostener la producción y cumplir con las exigencias comerciales de los destinos internacionales.
Los fundamentos del proyecto ponen especialmente el foco en ese punto. Allí se sostiene que Misiones debe buscar “un equilibrio entre la vanguardia agroecológica y la realidad de los sectores productivos provinciales”, brindando al agro un marco temporal adecuado para adoptar bioinsumos aprobados tanto por las autoridades nacionales como por los países compradores.
Misionesopina
