Lorena Pedrozo, de 36 años y madre de cuatro hijos, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida luego de sufrir un accidente que terminó con la amputación de una de sus piernas.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 12 de julio, cuando regresaba caminando a su casa junto a su esposo en Oberá. Tras tropezar en la vía pública, sufrió una grave lesión en una de sus piernas. Inicialmente fue asistida en el Hospital SAMIC de Oberá, donde los médicos detectaron que la fractura había comprometido vasos sanguíneos.
Posteriormente fue derivada al Hospital Madariaga de Posadas, donde los especialistas determinaron que, debido al tiempo transcurrido y la gravedad de la lesión, la amputación era la única alternativa para preservar su vida. La cirugía finalmente se realizó en Oberá.
«Esto nos cambió la vida a todos, pero lo importante es que ella está bien de ánimo», expresó José Luis, esposo de Lorena.
La familia vive en el barrio 12 Viviendas de Caballeriza y atraviesa una compleja situación económica. José Luis trabaja como pintor de autos de manera independiente, por lo que sus ingresos dependen de los días que logra trabajar. Además, actualmente no cuentan con servicio de energía eléctrica debido a una deuda heredada del anterior ocupante de la vivienda.
