Obereño que huyó a Brasil y fue implicado en una presunta estafa, ahora es vicepresidente del consulado de Curitiba

«Ariel es el vicepresidente del consulado de San Pablo (Curitiba en realidad). Viajó 70.000km con su familia en una camioneta. En cada localidad o país se encontró con hinchas de Boca. Linda historia que ratifica la frase: “el hincha de Boca está loco”, escribió el periodista deportivo Tato Aguilera, tras entrevistar al obereño Ariel Leites en la ciudad de San Pablo, Brasil, donde Boca se enfrentó a Corinthians por los octavos de final de la Copa Libertadores.

La entrevista llamó la atención ya que Leites Do Santos se hizo conocido por una causa de presunta estafa, donde se lo dio por muerto en 2011, pero en realidad estaba viviendo en Brasil. Leites argumentó que escapó de Argentina porque «temía por su vida”,  Finalmente fue sobreseído en 2018 junto a su esposa y un ex socio por prescripción de la causa. Leites, su esposa y su ex socio Luis Steciuk estaban sospechados de fingir la muerte del primero para tratar de cobrar un seguro de vida.

El obereño desapareció el domingo 2 de enero de 2011 en las aguas del río Uruguay, en Puerto Sánchez, Panambí. La búsqueda de las fuerzas de seguridad se extendió por casi 100 kilómetros hasta las costas de San Javier. Familiares y amigos pensaron que se había ahogado, pero en 2015 trascendieron imágenes de su nueva vida en Curitiba, Brasil. 

En marzo del 2012 se abrió una causa civil tendiente a obtener una “declaración de fallecimiento presunto”, paso previo para poder cobrar el seguro de vida del que habría sido acreedor. No obstante, la compañía aseguradora se negó a pagar por no existir certificado de defunción, pero además, constataron que el hombre estaba radicado en Brasil y radicaron la denuncia penal ante la Fiscalía de Instrucción Uno de Oberá, a cargo Estanislao Bys.
A través de informes bancarios y del fisco brasileño, la aseguradora estableció que Leites Do Santos era dueño de la empresa de informática Viginter, sobre la calle Profesora Olivia Nogueira 515, de Curitiba.

Además, en 2015 una amiga de Leites lo encontró en Facebook y contactó: “Quedate tranquila. No estaba muerto, estaba de parranda jajaja”, la habría respondido. 

Leites argumentó que despareció por “motivos de seguridad mía y de mis familiares”, pero públicamente nunca aclaró a qué le temía.

Los tres fueron imputados y abonaron una caución para evitar la prisión, pero la causa se estancó en la instancia probatoria y nunca fue elevada a juicio. Finalmente, en 2018 la jueza Alba Kunzmann de Gauchat, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, dictó el sobreseimiento de todos los implicados por prescripción de la acción.

En su declaración con la jueza, Leites habría dicho que su intempestivo viaje a Brasil se produjo a raíz de un conflicto laboral que a la larga derivó en una deuda y unos terceros querían cobrárselo a la fuerza. 

Ahora es el vicepresidente del consulado de Curitiba.