Economistas anticipan una inflación del 50% para el 2021 en Argentina

Pese a que se espera una desaceleración en el dato final de mayo, hay algunos puntos que preocupan a los analistas. Guzmán propuso a principio de año un tope de 29%.
Los analistas coinciden en que mayo presentará una desaceleración de la inflación, que quebrará el piso de 4% por segunda vez en los últimos seis meses. Sin embargo, los economistas advierten que hay pocas razones para ilusionarse con una baja sustancial en el ritmo de los precios durante este año. Por ello, las proyecciones al cierre de 2021 se ubican cada vez más cerca del 50%, lejos del 29% que se había propuesto el Gobierno.
Los costos mayoristas, las expectativas alcistas y los precios internacionales generan preocupaciones sobre la inflación minorista, en un escenario que además presenta una brecha cambiaria elevada -aunque hoy estable gracias a las intervenciones oficiales- y dudas con respecto a los gastos frente a la segunda ola de Covid-19 y restricciones sanitarias.
Precios mayoristas
El dato de inflación mayorista de abril que marcó 4,8% pone presión sobre los precios en las góndolas. Al respecto, el informe semanal de Consultatio apuntó: “Sorprendió para mal y reafirma nuestra proyección más pesimista que el consenso de 50% de inflación para este año. La inflación mayorista en dólares volvió a niveles de 3%, comparables con los de la imposición del cepo a fines de 2019”.
Mientras el Gobierno busca frenar los precios con las tarifas y el dólar prácticamente anclados, Consultatio cree que todavía hay más factores alcistas en otros valores de la economía. “Notamos que hay ‘inflación bajo la alfombra’ (más allá de los regulados) por casi 10 puntos, lo que hace que también sea más lenta la desinflación. Esperamos 3,7% en mayo”, indicaron.
Expectativas y precios del mercado
Otro punto que los economistas siguen de cerca tiene que ver las expectativas, que continúan en alza. Con la segunda tanda de restricciones sanitarias y el consiguiente incremento del gasto en asistencia económica, el mercado aumenta sus previsiones de inflación para 2021.
Los precios de los títulos públicos así lo demuestran, con fuerte interés en aquellos que ajustan por inflación. Según indicó GMA Capital, la inflación implícita en los precios de los bonos (Botes) y títulos CER escaló al 58% anualizado. La preocupación por la inflación de los próximos meses se vio en las últimas licitaciones de bonos que hizo el Tesoro, donde ganó participación la deuda que cubre ante un salto de la inflación.
En la colocación de la semana pasada, el 42% del monto emitido fue a ese tipo de títulos aun cuando el Gobierno también ofrecía bonos que siguen al tipo de cambio oficial. Estos últimos solo representaron el 13% del total, lo que deja a la vista que los agentes económicos se inclinan a pronosticar una aceleración en los precios antes que una devaluación en los próximos meses.
Precios internacionales y otros desequilibrios
En el Gobierno, uno de los diagnósticos sobre la elevada inflación actual tienen que ver con el efecto del alza en los precios internacionales, especialmente en el caso de los alimentos. A partir de ese argumento se decidió el cierre de las exportaciones de carne vacuna por 30 días.
“Es evidente que la aceleración de las commodities impacta sobre los precios locales, pero dados los desequilibrios propios de nuestra economía sus efectos no son directos ni proporcionales”, consideró Ricardo Delgado, presidente de la consultora Analytica.
En esa línea, detalló que el índice de precios del productor (IPP) del Indec, que no contempla bienes importados, creció 5% en abril y acumula 22% en el año, por encima de los precios minoristas, y destacó que los productos agrícolas (alimentos) subieron 18% en el período.
Con esos datos, que dan cuenta del componente local de los aumentos, Delgado planteó: “La prioridad debe estar puesta en aumentar las exportaciones para aprovechar la mayor demanda de nuestra producción, y a la vez atacar las verdaderas causas de la inflación: inercia, desequilibrios fiscales y monetarios y brecha cambiaria”.