Una familia necesitó más de $ 60.800 para no ser pobre

La canasta básica total (CBT) registró en marzo un aumento del 5%, por lo que un grupo familiar compuesto por dos adultos y dos menores necesitó contar con ingresos por $60.874 para no caer debajo de la línea de la pobreza.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) informó además que, en el mismo período, la canasta básica alimentaria (CBA) avanzó 4,5%, lo que determinó que una familia de cuatro integrantes necesitó ingresos mensuales por $ 25.685 para no caer en la indigencia.

En tanto, se precisó que la variación de ambos indicadores respecto al mismo mes del año pasado fue de 45%, para la CBT, y de 48% para la CBA.

El de marzo fue el mayor aumento de la CBT en lo que va del año: en enero avanzó 4,2%, y en febrero, 2,7%.


Los recientes números revelaron además que la CBT avanzó 12,3% en el primer trimestre del año, mientras que el salto de la CBA fue de 13,2 por ciento, mayor a la evolución promedio de la inflación en esos tres meses (13%).

La CBT mide los precios de la canasta familiar más aquellos correspondientes a bienes y servicios no alimentarios, mientras que en la canasta básica alimentaria (CBA) se calculan los valores de los productos considerados esenciales para garantizar los estándares kilocalóricos y proteicos imprescindibles.

A saber, para definir la suba de la CBA se miden los aumentos del pan, arroz, fideos, papa, azúcar, legumbres secas, carne, menudencias, fiambres, aceite, huevo y leche, entre otros.

Otra referencia sobre el drama de la pobreza
Los guarismos sirven para dimensionar el drama de la pobreza en la Argentina, que afecta al 42% de la población según los últimos datos del Indec.

Sobre la crisis, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, indica que actualmente alrededor de 10 millones de personas dependen de la asistencia alimentaria.

Según su diagnóstico, antes de que la pandemia del coronavirus se instale en el país, en marzo del año pasado, 8 millones de personas recibían asistencia alimentaria y ese universo saltó a 11 millones a fines del año pasado para luego estabilizarse en la cifra actual.

“Comer tiene que ser barato en la Argentina básicamente porque nosotros producimos alimentos”, advierte Arroyo y remarcó que “la canasta básica tiene que ser accesible”.

Sin embargo, el incremento de los alimentos es una de las variables que más presiona a la inflación.