Reconocen que “se liberaron muchos presos y volvieron a robar”

El Ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, habló de la liberación masiva de presos durante la pandemia.

“Por primera vez después de 4 años se ha logrado romper la curva ascendente que venía generando en la provincia en los últimos años. Este diciembre hemos logrado cerrar con una baja de los delitos del 30 por ciento. Un número muy importante en una provincia que tiene 1000 homicidios por año, el 25 por ciento es un paso importante, pero todavía falta resolver el otro 75 por ciento. El avance nos indica que vamos por el buen camino, la profesionalización, la inversión , la incorporación de la tecnología hace que tengamos una policía mucho más profesional”, dijo.

-¿La cuarentena no influyó en la baja de delito?

-Si vamos a las experiencias en el mundo, todos los países han aumentado el delito, porque la cuarentena genera un parate económico y una caída del PBI. Investigaciones de Naciones Unidas demuestran que en todos los lugares donde ha aumentado el PBI ha aumentado el delito. La excepción fue la Provincia.

-La pobreza podría llegar al 50 por ciento: ¿aumentará el delito?

-Vuelvo a repetir. Hay una relación íntima entre el ingreso y el PBI y el alza focalizada de delitos. Nos estamos preparando. Estamos trabajando y generando medidas para ir reduciendo ese delito, pero hay que considerar varios elementos adyacentes que tienen que estar a la altura de las circunstancias: lo educativo, todo lo referente a la asistencia del Estado y la un sistema reeducativo que funcionen en el sistema penitenciario.

-En los últimos días hubo robos violentos de motochorros en Almirante Brown y Monte Chingolo. ¿Es una modalidad que irá in crescendo?

-No, estadísticamente estamos por debajo de la media.

-¿Habrá más tomas con la crisis? ¿De qué sirvió la experiencia de Guernica?

-Antes de guernica teníamos un promedio de entre 20 y 25 tomas por día. Después de Guernica pasaron casi a cero.

-El procurador bonaerense Julio Conte Grand es cuestionado por el Frente de Todos en la Provincia. ¿Qué relación tiene usted?

-Fue votado casi por unanimidad en el Senado.

-¿No intentarán removerlo?

-Son cuestiones políticas que me exceden. Con Conte Grand, que es el jefe de los fiscales, nosotros tenemos un trabajo muy importante de ida y vuelta permanente. El trabajo con él es fundamental para llevar a cabo nuestra tarea.

-¿Cuántos presos se liberaron en la pandemia?

-Nadie sabe.

-¿Hubo un plan de liberación?

-Desde el momento que desde manera efectiva empezaron a salir los presos a la calle no fue producto de la casualidad, sino de una visión desacertada de aquellos que tenían la responsabilidad de definir la libertad de un preso. El dueño de la libertad de un preso es un juez de garantías.

-El gobernador Kicillof negó que existiera un plan del Ejecutivo.

-Puede ser un plan del Poder Judicial con esa mirada restrictiva con lo que iba a pasar con el coronavirus y con la situación de los presos. No sabemos cuántos liberaron, sabemos que fueron muchos. A muchos los volvimos a detener, porque un preso que fue liberado en esta circunstancia lo pusieron de patitas en la calle sin plata para volver en colectivo a su casa: hasta para eso tuvieron que salir a robar. Obviamente que siguieron robando, si estábamos en pleno parate económico. Tampoco podían conseguir un trabajo; aunque hubieran querido.

-¿Se les perdió el rastro?

-Esa es una responsabilidad de la Justicia.

-¿Cómo está su relación con la ministra de Seguridad Sabina Frederic?

-Igual que el primer día.

-Mal, entonces.

-Igual que el primer día. El Gobierno no es un club de amigos. Tenemos obligaciones, en mi caso es garantizar y dar mejor seguridad a los bonaerenses. Las directrices de las políticas de seguridad las define el gobernador y las ejecuta el ministro de cada una de las provincias. Y la verdad que más allá de todas las enormes diferencias ideológicas que tenemos con la ministra, su injerencia en el territorio de la provincia de buenos aires es nula

-Hay fuerzas de seguridad federales en la Provincia: gendarmes.

-648. Eses el número que nos ha comunicado el ministerio de seguridad

-¿No hay reuniones periódicas entre Seguridad de Nación y Provincia?

-Nos reunimos todas las veces que nos tenemos que reunir. Cada una de las provincias tiene la responsabilidad de sus propios planes de seguridad.

-¿Puede encabezar el ministerio nacional alguien que no haya portado nunca un arma, como dijo a principios de 2020?

-Son definiciones que no me competen a mí, si el Presidente la ha designado es porque cree que tiene los atributos necesarios.

-¿Con el ministro porteño Diego Santilli sí habla seguido?

-Todos los días. Tenemos coordinación porque tenemos responsabilidad territorial, compartimos un límite geográfico -la General Paz- que no es reconocido por el delito. Diariamente tenemos cruces de información de inteligencia criminal, análisis criminal, llevamos coordinadamente operativos para dar con delincuentes que delinquen una jurisdicción y residen en otra.

-¿Cuál es la diferencia ideológica con Frederic?

-Yo vengo del peronismo, ella no sé.

-¿No faltó conducción política en la bonaerense con el reclamo salarial que derivó en manifestaciones de la policía?

-Si hubo algo que destacar durante esa protesta fue la conducción política y la subordinación de las fuerzas de seguridad. Es la primera vez que un problema de las fuerzas de la Provincia lo resuelven las autoridades de la Provincia sin tener que recurrir a las fuerzas federales. Los fiscales están trabajando. Fueron 1700 hombres y mujeres de la policía que no acataron las órdenes. Los 90 mil policías restantes siguieron la cadena de mando. Nunca tuvimos ni un problema de seguridad durante esos tres días

-Rodearon la quinta de Olivos.

-Así les va a ir.

-Los intendentes se quejan por lo bajo de que no son escuchados por usted ni se les reconoce el sostenimiento de infraestructura y contrataciones para las policías locales, que dependen de la bonaerense.

-Es por lo bajo, acá nunca nadie vino a quejarse de nada.

-Pero existe una relación tirante con los intendentes del PJ y también con el gobernador.

-Eso lo dice usted. Yo tengo una relación tirante con los intendentes del PJ, pero no por una cuestión de gestión sino por una cuestión de que soy consejero del PJ bonaerense y tengo una visión contrapuesta a lo que fue la conducción del Partido Justicialista durante estos 4 años. Durante el periodo de Vidal la conducción del partido fue prácticamente condescendiente con las necesidades políticas de la gobernadora. El PJ bonaerense en la época de Vidal fue un instrumento para garantizarle todas las leyes que perjudicaban a los bonaerenses.

-El kirchnerismo le dio la espalda al PJ en 2017 y creó Unidad Ciudadana.

-Solo 2 o 3 kirchneristas nos quedamos resistiendo esa tentación del PJ de ser una herramienta de Vidal.

-¿Máximo Kirchner debe ser el presidente del PJ bonaerense?

-No tengo dudas de que los mejores de nuestra generación política son Máximo Kirchner y Axel Kicillof y deben ocupar los roles de conducción política que se merecen.

-El massismo también votó muchas leyes en acuerdo con Vidal.

-(Massa) no es peronista, conduce el Frente Renovador. No es parte del peronismo. El Frente Renovador en sociedad con el PJ levantaron la mano en la Provincia para aprobar todas las leyes que pedían Vidal y muchas de ellas en perjuicio de los intereses de los bonaerenses.

-¿El presidente es peronista?

-El dice que sí. Es afiliado. Fue presidente del PJ en Capital. Si está afiliado, es peronista.

-¿El Presidente tiene que conducir el PJ nacional?

-Eso lo debe decidir el congreso del justicialismo.

-¿Va a ser candidato este año?

-En la Provincia el que determinará cuál será la estrategia electoral es el gobernador.

-¿En el equilibrio de poder del Frente de Todos, ¿cuál es la figura más convocante?

-Es una pregunta que no necesita respuesta.

-¿Qué genera que esa dirigente sea la vicepresidenta Cristina Kirchner en un país hiperpresidencialista?

-Son dos cosas distintas. El Presidente es quien toma las decisiones, es un sistema unipersonal. La única persona responsable de conducir es Alberto Fernández.

-¿Y cuál es el rol de Cristina Kirchner?

-Es la dirigente política de un gran espacio dentro del peronismo que es el Frente de Todos. Tiene la experiencia de haber sido 2 veces presidenta. Hoy cumple la función de vicepresidenta, cada uno cumple la función que el tiempo político determina. Tiene la responsabilidad de generar los espacios para que las leyes se aprueben.

¿Hay ministros que tienen miedo, como dijo la vicepresidenta?

-Hay muchos que tienen miedo. No solamente ministros, sino funcionarios de segunda y de tercera línea. Cada vez que usted pone una firma en un expediente es un futuro auto de procesamiento. La gestión no es tan fácil. No es solo firmar por firmar. Hay que saber cómo gestionar las leyes y el derecho administrativo y cuando uno sabe lo que hace, lo hace con tranquilidad y fluidez.

-¿A qué le temen? ¿A firmar?

-Muchos tienen miedo de firmar, otros no le encuentran el agujero al mate. Es muy complicado. Hay que tener experiencia para poder ejecutar un presupuesto.

-¿Usted dijo que le gustaría ser presidente?

-No dije eso. No se trata de satisfacer un gusto personal, es una responsabilidad que tenemos los militantes del peronismo, cada uno de nosotros tenemos -como decía Perón- el bastón de mariscal en la mochila. Cada uno tiene la responsabilidad de prepararse para ocupar el mayor cargo de responsabilidad política, que es el de presidente. Tenemos la responsabilidad de prepararnos para ser presidente.

-¿El mandato de Alberto Fernández debe ser un mandato de transición o un proceso de 8 años?

-Es un mandato de 4 años y determinará el presidente en su momento cual será el futuro si irá o no por una reelección. Lo determinará él. Le quedan 3 años de mandato. Tiene que poner el pie en lo que se ha destruido en estos 4 años.

-¿Usted se referencia en el liderazgo de Kicillof o de Máximo Kirchner?

-Son los 2 mejores de toda nuestra generación. Cualquiera de los dos podría ser candidato a presidente. Son los dos mejores de todos los nuestros.

Al toque
Un proyecto: una gran Nación.

Un desafío: ser un buen padre.

Un líder: El papa Francisco.

Un sueño: una buena charla con Vladimir Putin.

Un prócer: Martín de Güemes.

Un recuerdo: el nacimiento de mi hijo.

Una sociedad que admire: la japonesa.

Una bebida: mate cocido.

Una comida: milanesa napolitana.

Un placer: descansar junto a mi familia.

Un libro: La comunidad organizada, de Juan Perón.

Una película: El último samurai.

Una serie: Vikingos

Píparo, Astudillo Castro y la foto de Alberto

Un busto pequeño de Eva y otro de Juan Perón coronan un pequeño living en el trailer donde Sergio Berni montó su oficina, en el destacamento policial de Puente 12, en el partido de La Matanza. Desde allí, dicen sus colaboradores, pueden llegar rápidamente a los puntos neurálgicos del delito en la Provincia. En una repisa hay varias portarretratos familiares del ministro bonaerense. Sobresalen dos de tinte político. En una imagen se lo ve saludándose con los puños y los brazos en alto con el gobernador Axel Kicillof después de la crisis policial de septiembre. En otra, acaso más sorprendente, el saludo es con el presidente Alberto Fernández. “Me la regalo él”, explica.

Se despierta a las 5, cuando las crisis no lo dejan dormir prueba con el intermitente sueño polifásico. Con 12 años de experiencia en la gestión nacional, en el ministerio de Desarrollo Social y en Seguridad, sostiene que si bien es más difícil el trabajo como ministro provincial todavía no pasó días comparables a los de las revueltas de las policías provinciales en 2013 o inundaciones y los tornados devastadores. Los dichos de la madre de Facundo Astudillo Castro no lo inquietan, que lo acusa de encubrir la muerte de su hijo, no lo inquieta. “Comprendo el dolor para una madre por la pérdida de un hijo. Ninguna explicación lleva consuelo, pero la Justicia ha investigado y en ningún momento se cuestionó el accionar policial y nunca se imputó a ningún policía. Lamentablemente el cuerpo de Facundo apareció donde la policía creía que debía estar. Las pruebas fílmicas señalaban que Astudillo iba rumbo a Bahía Blanca y ahí se lo encontró”, afirma.

Tampoco se preocupa en señalar a las organizaciones sociales y en lamentar la proliferación de planes de asistencia, que el Gobierno aumentó. “Los planes sociales son una medida pura y exclusivamente coyuntural con un plazo determinado. No pueden ser una política de Estado. Un país se construye con trabajo”, sentencia.

Sabe que por frases como esas, un sector de la militancia kirchnerista lo resiste y lo ve como un exponente de la mano dura, aunque nadie ignora que lo sostienen los dirigentes más encumbrados del cristinismo, empezando por la vicepresidenta, el gobernador y Máximo Kirchner. “El día que me echen me voy. Lo que pasa es que soy uno de los militantes más viejos del kirchnerismo: ya llevo 32 años”, recuerda.

Supo relativizar las críticas al policía Luis Chocobar y defendió la legítima defensa del jubilado que mató a un ladrón en Quilmes. Asegura que esos casos no se parecen en nada al que protagonizó la diputada provincial Carolina Píparo y su marido, en año nuevo “Aquellos que tuvieron la posibilidad de atenderlos en la comisaria dijeron que tenían olor a alcohol, que fueron varias veces a vomitar, que pedían agua a cada rato. Lo llamativo es por qué el municipio no hizo el análisis de alcoholemia. Por lo que relatan los testigos, utilizó el auto como un bolo de bowling y chocó a los motociclistas desde atrás. No solo a alta velocidad, sino que se dio a la fuga y dejó abandonados a los heridos. Son palabras de los testigos. Hubo que llevar a los lesionados al hospital”, sentencia. Insiste en que los 40 minutos que pasaron entre el robo a la diputada y “el accidente” -como él lo llama- no admiten que se trate de una legítima defensa. “Tiene que haber continuidad”, explica.

Militar y médico se anima a cuestionar el sistema privado de Salud, que parte del oficialismo quiere reformar. “Es muy caro. Tiene mucho déficit, la prioridad son las finanzas, no la salud. Lo puedo discutir con quien quiera. Muchos trabajan con responsabilidad y otros no. Se lo ve al paciente como una unidad de negocio, no solamente cae la calidad de atención; se inflan los gastos”, describe.

Defiende la estrategia sanitaria de Kicillof contra el coronavirus y sostiene que incluso fue un ejemplo mundial. “No tuvimos que ver esas imágenes que se veían en diferentes países desarrollados en el que se le negaba el respirador a uno para dárselo a otro. Generamos el concepto de cuarentena comunitaria que después fue copiado en diferentes lugares del mundo”, dice. Los 22 mil muertos por Covid-19 en la Provincia no cambian su apreciación. “No digo que sea un error contabilizar muertos. El sistema de salud argentino respondió con creces. Uno de los factores de riesgo tiene que ver con la diabetes, el sobrepeso y la hipertensión, tres factores asociado a la malnutrición por la pobreza. Y en la Provincia se radica el 40 por ciento de la pobreza del país”, argumenta.

Itinerario
Le dicen el Loco. Nació hace 58 años en Capilla del Señor y es ministro de Seguridad de la Provincia. Kirchnerista de la primera tanda, participó en la fundación del Frente para la Victoria de Santa Cruz en 1988. Es médico cirujano, teniente coronel del Ejército, paracaidista, buzo táctico, alpinista, hincha de Boca e instructor de karate. Durante 8 años acompañó a Alicia Kirchner en el ministerio de Desarrollo Social. Desconfía de las organizaciones sociales. Fue secretario de Seguridad de la Nación y senador bonaerense. Está casado, tiene un hijo.