El coronavirus en Oberá y la necesidad de pensar medidas sanitarias con criterio ciudadano

Opinión / Por Giuliana Perini
(Diputada provincial PAyS)

Las noticias de la última semana acerca de la numerosa cantidad de fiestas clandestinas y encuentros masivos en Oberá (al igual que muchos otros municipios de Misiones), justo cuando atravesamos uno de los peores momentos de la pandemia global por el Covid-19, generaron una preocupación generalizada en la ciudadanía local.

Estos hechos, además, dejaron en evidencia la necesidad de poner en discusión y rever algunas de las políticas sanitarias que apuntan a controlar y evitar la expansión del virus.

Me interesa detenerme particularmente en lo sucedido en mi ciudad natal, Oberá. Conozco muy bien el escenario comunitario y el funcionamiento del sistema de salud pública debido a que es donde trabajé mucho tiempo como promotora de salud. Y hace varios años, como militante política, recorro tanto los barrios como la zona céntrica y dialogo con los vecinos y comerciantes.

Es a partir de esos encuentros y vínculos que me permito recoger y comunicar por esta vía algunas preocupaciones y sugerencias que surgen de percepciones de nuestra comunidad respecto al modo en que se viene gestionando la cuestión sanitaria.

En primer lugar, creemos que es hora de conformar y activar seriamente un Comité de Crisis en Oberá. Muchas de las medidas que se toman son arbitrarias y no contempla los puntos de vista de los comerciantes y el amplio porcentaje de la población local que, en este contexto excepcional signado por una fuerte crisis económica y social, manifiesta genuina preocupación por establecer vínculos comunitarios y comerciales con responsabilidad y buen criterio.

En Navidad, la Municipalidad de Oberá resolvió restringir todas las actividades, lo cual ocasionó, como era previsible y se había advertido, un notorio incremento de las fiestas clandestinas. Lamentablemente hoy debemos prepararnos para afrontar un aumento alarmante de contagios de Covid-19 en la población.

Muchos vecinos y comerciantes miran con atención las medidas que se tomaron en otro municipio de Misiones, Eldorado. Allí funciona un Comité de Crisis que decidió que los locales gastronómicos puedan atender hasta las seis de la mañana, cumpliendo todas las medidas sanitarias previstas: distancia mínima de dos metros, uso obligatorio de barbijo o tapabocas y cantidad de personas según superficie del lugar.

Por otra parte, con el objetivo de evitar las aglomeraciones en las celebraciones religiosas de la Navidad, se autorizó como excepción para el 24 de diciembre el horario de cierre de actividades de cultos a la 01 am.

Estas medidas tuvieron buenos resultados y se repetirán en Año Nuevo. Consideramos que algo similar podría pensarme e implementarse en Oberá, para generar una reactivación económica en el rubro Gastronómico, Bares y Restaurantes, uno de los más castigados por la situación pandémica, y desalentar las fiestas clandestinas.

De lo que se trata, en definitiva, es de un cambio de actitud. En la ciudadanía, claramente, ya que se debe tomar con extrema seriedad la actual situación sanitaria y lo ocurrido en navidad no puede repetirse. Pero también en los funcionarios públicos, quienes deben salir un poco de sus oficinas, dialogar con los diferentes sectores de la sociedad, atender sus preocupaciones y demandas, y pensar de manera participativa las soluciones más convenientes y apropiadas.