Se duplicó el interés de argentinos por invertir en tierras y lotes en Uruguay

La turbulencia permanente que exhibe el tipo de cambio, así como las restricciones impuestas al dólar oficial, el cambio de reglas para los productores del agronegocio, y el impulso del impuesto a la riqueza, acentuaron el interés de empresarios e inversores argentinos por hacerse con tierras del otro lado del Río de la Plata.

La tendencia comenzó a hacerse más visible en el primer tramo de la cuarentena tras la irrupción del Covid-19, pero terminó de consolidarse a partir de la recesión económica y las más recientes decisiones del Gobierno en términos de política cambiaria y la incertidumbre bancaria.

Federico Nordheimer es director de la comercializadora de tierras homónima y uno de los actores del segmento inmobiliario rural que, desde Argentina, mejor conoce el negocio de la compraventa de lotes y propiedades en Uruguay.

En diálogo con iProfesional aportó detalles sobre las variables detrás del renovado interés de los argentinos por activos en el país vecino, los valores predominantes y las zonas que concentran el mayor interés. También se refirió al “efecto Galperín” cómo un “llamador” de argentinos.

Lo que sigue es el intercambio que mantuvo con este medio.

-¿Cuáles son los aspectos que explican este “revival” del interés por la tierra en Uruguay?
-Los extremos que se dan en el país, para empezar. De pronto vuelve el interés por invertir en la Argentina y ocurre la situación con Vicentin. Cuando eso parece que se calma, refuerzan el cepo al dólar y sucede el escenario con los jueces y toda la tensión política. Ese movimiento permanente es lo que, sobre todo en el último tiempo, aceleró la intención de muchos inversores locales de salir del país. Los niveles de consulta suben a la par de la incertidumbre.

Uruguay transmite lo contrario, una idea de seguridad, aparte de que la idiosincrasia es muy similar y está la facilidad del idioma.

-Tiene que ver con las reglas “claras que suelen reclamar los inversores…
-Es lo que se pide. La salida se da por cansancio, por saturación. La accesibilidad a Uruguay desde Argentina es instantánea salvo por esta pandemia. Quienes migran con intenciones de producir en el campo lo hacen porque quieren preocuparse por eso y no estar todo el tiempo consultando los medios para ver qué pasa con el dólar o las retenciones.

Por otro lado, Uruguay otorga la ciudadanía o la residencia fiscal sin grandes complicaciones. La inversión se puede concretar sin trabas ni contratiempos. Y hay que ejemplos como el Galperín, de Mercado Libre, que operan generando confianza para quienes buscan nuevos horizontes.

-¿Cómo es eso?
-Claro, que Marcos Galperín haya elegido Uruguay y no otro lugar en América latina o el mismo Estados Unidos acentúa la confianza en ese país. El gobierno de Uruguay es muy inteligente en eso, en captar a determinadas personas. Algo similar ocurrió con Federico Tomasevich, de Puente. Galperín y Tomasevich son dos cerebros argentinos que, de alguna forma, le generan un beneficio para la imagen de Uruguay.

Y el gobierno local entiende esto y alienta las radicaciones de ese estilo porque comprende que le pueden generar más crecimiento.

Iprofesional