Lista negra de intendentes: el rovirismo apretó a los que acordaron directamente con Lanziani

MISIONES. El secretario de Energía acordó obras con 16 intendentes. Herrera Ahuad se enteró y entró en crisis.

La situación en la provincia de Misiones dista de ser pacífica. Desde la campaña electoral se hicieron evidentes las diferencias entre el rovirismo, que adoptó la sigla del Frente de Todos, y el Partido Renovador Provincial, que sostuvo a la fórmula Fernández-Fernández en lo nacional, respaldó las candidaturas del Frente de Todos en la provincia y permitió consagrar como nuevo gobernador a Oscar Herrera Ahuad, un hombre del riñón del ex mandatario Carlos Rovira.

La designación como secretario de Energía de la Nación de Sergio Lanziani, un prestigioso ingeniero que se desempeñó en el área de la Gobernación misionera y mereció los elogios tanto de Alberto como de Cristina Fernández por su obra, sus publicaciones y su propuesta de gestión a nivel nacional, lejos estuvo de calmar las aguas. En lugar de considerar la designación de Lanziani como una distinción a la provincia, el rovirismo se sintió amenazado por la eventual injerencia del gobierno nacional en su feudo provincial.

A partir de entonces comenzaron los aprietes contra los intendentes que establecían contactos con Lanziani, amenazándolos con sanciones económicas y presupuestarias en caso de continuar con dicho diálogo, o bien de participar en actividades a nivel nacional. En tal sentido, varios intendentes que participaron el 13 y 14 de enero en la reunión organizada en Buenos Aires por la asesora de Municipios, Alicia Arruda, debieron declinar la nueva convocatoria programada para el 27 y 28 de este mes. Para el Gobierno provincial, la Nación estaría “puenteando” a las autoridades provinciales -lo cual fue desestimado por los organizadores- e incrementó la presión sobre los jefes comunales.

La reunión del 13 y 14 de enero permitió que los alcaldes misioneros participantes tomaran contacto con varios funcionarios del gobierno nacional -entre ellos, el de Desarrollo Social, Daniel Arroyo– a los que les trasmitieron su preocupación por la gravísima situación a la que estaban expuestos.

Las denuncias llegaron a oídos de las autoridades provinciales, que incrementaron el nivel de persecución preexistente, a punto tal que, unos días después, cuando el propio ministro Arroyo se trasladó a la provincia para entregar 73 mil tarjetas alimentarias, los intendentes recibieron la prohibición de la Gobernación de asistir a los eventos programados. Los que aún así insistieron en concurrir se encontraron con una celosa custodia policial que, provista por las autoridades provinciales de los listados correspondientes, les impidió su ingreso. Eran parte de las listas negras del rovirismo.

La actitud de confrontación del rovirismo respecto del Gobierno nacional quedó en claro con la reticencia a permitir que parte de los legisladores provinciales participaran del debate de la Ley de Emergencia aprobada a fines del mes de diciembre, aunque se juzgara esencial para brindar herramientas elementales de gestión al Gobierno de Alberto Fernández, en el marco de la catástrofe económica y social provocada por su antecesor, Mauricio Macri.

El rovirismo considera al territorio provincial como su propio feudo, por lo que pretende mantenerlo lo más alejado posible de la órbita del Ejecutivo. La saga de abusos y de injusticias sería interminable. Basta con señalar el último desmadre: la designación como titular de la flamante Subsecretaría de la Mujer y la Familia de Giselle Dobidenko, quien fue dejada cesante por el Consejo General de Educación de la provincia en noviembre de 2018 por adulteración de certificados médicos. La sanción impuesta oportunamente sobre Dobidenko la inhabilita para el ejercicio de la función pública, algo que no parece resultar de importancia para el gobernador Herrera Ahuad.

Los días martes y miércoles de esta semana el mandatario provincial visitó Buenos Aires donde mantuvo diversas reuniones, destacándose la que sostuvo con el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, para solicitar la realización de una serie de emprendimientos.

“Vuelvo satisfecho a Misiones porque encontré un gobierno receptivo a los pedidos de nuestros municipios”, declaró a la salida de la reunión. Sin embargo, se cuidó mucho de responder por qué razón se impide que los intendentes se manifiesten más allá de sus respectivos distritos y que tengan prohibida la participación en encuentros municipales convocados por las autoridades nacionales. (Agencianova/La Política Online)